DICCIONARIO MÉDICO
Epilepsia focal
La epilepsia focal agrupa aquellas formas de epilepsia en las que las crisis epilépticas se originan en una zona concreta de la corteza cerebral de un solo hemisferio. Es el tipo de epilepsia más frecuente tanto en adultos como en niños mayores de un año. Hasta 2017, la terminología oficial de la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE) empleaba el adjetivo "parcial" para referirse a estas epilepsias. Se hablaba de crisis parciales simples (sin pérdida de conciencia) y crisis parciales complejas (con alteración de la conciencia). La ILAE sustituyó "parcial" por "focal" porque el primer término podía sugerir, erróneamente, que la crisis era incompleta o de menor importancia. El vocablo focal, en cambio, remite con más claridad a la existencia de un foco, es decir, un grupo circunscrito de neuronas que inician la descarga anómala. Conviene recordar que una crisis focal puede quedarse confinada a su zona de origen o propagarse al resto de la corteza. Cuando esa propagación alcanza ambos hemisferios, la ILAE habla de "crisis focal con evolución a tónico-clónica bilateral", un nombre que reemplaza al antiguo "crisis parcial con generalización secundaria". Lo que distingue clínicamente a una crisis focal de otra es la región cortical donde se origina. Un foco en el área motora primaria puede provocar sacudidas rítmicas en la mano contralateral; si está en la corteza occipital, el paciente refiere destellos o figuras geométricas en el campo visual opuesto. Los focos temporales mesiales producen con frecuencia una sensación de familiaridad anómala (déjà vu), malestar epigástrico ascendente o miedo inexplicable. John Hughlings Jackson describió en la década de 1870 cómo ciertas crisis motoras ascendían de manera progresiva desde la mano hasta el brazo y la cara, respetando la organización somatotópica de la corteza. Ese fenómeno recibió el nombre de "marcha jacksoniana" y constituyó una de las primeras demostraciones clínicas de que el cerebro tiene áreas funcionales diferenciadas. Desde la clasificación de la ILAE de 2017, las crisis focales se subclasifican en dos ejes. El primero atiende al nivel de conciencia: crisis focal con conciencia preservada (lo que antes se llamaba crisis parcial simple) o crisis focal con alteración de la conciencia (antigua crisis parcial compleja). El segundo eje describe la semiología predominante, que puede ser motora (automatismos, sacudidas clónicas, postura tónica) o no motora (fenómenos sensitivos, autonómicos, cognitivos o emocionales). No siempre resulta sencillo encajar una crisis en una sola categoría. Hay pacientes cuyas crisis comienzan con un aura sensitiva (no motora) y progresan a movimientos clónicos (motora), o que mantienen la conciencia al principio y la pierden conforme la descarga se extiende. La clasificación admite esa complejidad y permite añadir descriptores. En la epilepsia generalizada, la actividad anómala compromete ambos hemisferios cerebrales desde el inicio de la crisis. Las ausencias, las mioclonías generalizadas y las crisis tónico-clónicas de inicio simultáneo en ambos hemisferios son expresiones típicas de epilepsia generalizada. La epilepsia focal, en cambio, arranca siempre desde un punto concreto, aunque después pueda extenderse. Distinguir entre ambas categorías tiene consecuencias prácticas, porque la respuesta a los distintos grupos de fármacos antiepilépticos varía según el tipo, y la posibilidad de un abordaje quirúrgico solo se plantea en epilepsias focales cuando se puede delimitar con precisión la zona responsable. Porque la palabra "parcial" podía interpretarse como "incompleta" y restarle importancia a la crisis. La ILAE decidió en 2017 sustituirla por "focal", que evoca de forma más directa la existencia de un foco cortical circunscrito. Sí. Cuando la descarga eléctrica se propaga desde el foco original hasta abarcar ambos hemisferios, se produce lo que la clasificación actual denomina "crisis focal con evolución a tónico-clónica bilateral". Este fenómeno era conocido antes como "generalización secundaria". Es una crisis focal motora en la que las sacudidas musculares comienzan en un segmento del cuerpo (por ejemplo, los dedos de la mano) y progresan de forma ordenada hacia segmentos vecinos, siguiendo la organización de la corteza motora. Fue descrita por el neurólogo inglés John Hughlings Jackson en el siglo XIX. No exactamente. La epilepsia del lóbulo temporal es un subtipo concreto de epilepsia focal, probablemente el más frecuente en adultos. Pero existen epilepsias focales originadas en el lóbulo frontal, el parietal o el occipital, cada una con manifestaciones distintas. Consulte también la información clínica completa sobre la epilepsia Si busca información sobre el manejo clínico de la epilepsia, puede consultar la ficha clínica de la epilepsia elaborada por el Departamento de Neurología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la epilepsia focal, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la epilepsia focal
Localización del foco y manifestaciones clínicas
Clasificación vigente de las crisis focales
Diferenciación con la epilepsia generalizada
Preguntas frecuentes
¿Por qué se dejó de usar el término "epilepsia parcial"?
¿Puede una crisis focal convertirse en una crisis generalizada?
¿Qué es una crisis jacksoniana?
¿Es lo mismo epilepsia focal que epilepsia del lóbulo temporal?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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