DICCIONARIO MÉDICO

Encía

La encía es el tejido mucoso que recubre los procesos alveolares del maxilar y de la mandíbula y se extiende hasta el cuello de cada diente. Forma parte del periodonto, el conjunto de estructuras que fijan y sostienen las piezas dentales, y desempeña una función de barrera frente a la agresión bacteriana.

Qué es la encía

La palabra procede del latín gingīva, de origen incierto, probablemente prerromano. La forma castellana encía se documenta ya en textos medievales, mientras que el adjetivo culto gingival conserva la raíz latina tal cual. En anatomía, la encía designa la porción de mucosa masticatoria que tapiza el hueso alveolar y establece un sellado biológico alrededor de cada diente.

La mucosa que reviste la cara interna de los labios o el suelo de la boca no está queratinizada; la encía, sí, y en su mayor parte. Esa queratinización le confiere una resistencia mecánica notable: soporta la fricción del bolo alimenticio durante la masticación sin erosionarse con facilidad. Su color habitual es rosa pálido o rosa coral, con variaciones fisiológicas según la pigmentación melánica de cada persona.

Regiones y estructura histológica

Desde el punto de vista anatómico se distinguen tres zonas. La encía marginal (o libre) es el borde no adherido que rodea cada diente como un pequeño collar. Entre ella y la superficie del esmalte queda un espacio estrecho, el surco gingival, cuya profundidad normal oscila entre 1 y 3 milímetros. En el fondo de ese surco, un grupo especializado de células (el epitelio de unión) se adhiere al esmalte mediante hemidesmosomas, creando el cierre que impide que las bacterias de la cavidad bucal invadan los tejidos profundos.

Por debajo de la encía marginal se extiende la encía adherida, firmemente unida al periostio del hueso alveolar subyacente. Su anchura varía según la localización: tiende a ser más amplia en la zona de los incisivos superiores y más estrecha junto a los premolares inferiores. El límite entre la encía adherida y la mucosa alveolar, más laxa y de tono rojizo, se denomina línea o unión mucogingival.

Entre diente y diente ocupa su lugar la encía interdental o papila, de forma triangular cuando las piezas contactan entre sí. Esta papila rellena el espacio interproximal y protege el hueso subyacente de la agresión directa de la placa bacteriana. Su pérdida, frecuente en la enfermedad periodontal avanzada, deja triángulos oscuros visibles al sonreír, un problema que preocupa tanto al clínico como al paciente.

Vascularización e inervación

La irrigación gingival procede de ramas de la arteria maxilar y de la arteria facial, que llegan al tejido a través de vasos supraperiósticos y de las arterias del ligamento periodontal. La red capilar subepitelial es densa, lo que explica la facilidad con la que la encía sangra ante una agresión menor. La inervación sensitiva depende de ramas del nervio trigémino: el nervio palatino anterior y el nasopalatino para la encía palatina, y ramas del nervio alveolar inferior y del bucal largo para la encía vestibular mandibular.

La encía como componente del periodonto

El periodonto consta de cuatro elementos: la propia encía, el cemento dental, el ligamento periodontal y el hueso alveolar. La encía es el único de estos componentes directamente visible en la exploración clínica, por lo que su aspecto constituye la primera señal de salud o de enfermedad periodontal. Un enrojecimiento persistente, la hinchazón del margen libre o el sangrado al sondaje orientan hacia una gingivitis, que es la inflamación limitada a la encía sin destrucción de las estructuras de soporte. Si la inflamación progresa y alcanza el hueso y el ligamento, el cuadro recibe el nombre de periodontitis.

El fluido crevicular, un exudado que se produce en el surco gingival, contiene leucocitos (sobre todo neutrófilos), anticuerpos y enzimas. Es un mecanismo defensivo continuo, una especie de patrulla química que mantiene a raya la proliferación bacteriana en la interfase entre el diente y la encía.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra encía?

Del latín gingīva, cuyo origen exacto sigue siendo discutido entre los filólogos. La forma romance encía aparece documentada en castellano medieval. El adjetivo culto gingival, usado en la terminología médica moderna, conserva intacta la raíz latina.

¿Es lo mismo encía que mucosa bucal?

No. La encía es un tipo concreto de mucosa masticatoria, queratinizada y adherida al hueso alveolar. La mucosa bucal propiamente dicha (la que recubre la cara interna de mejillas y labios) no está queratinizada, es más fina y móvil. Ambas se encuentran en la línea mucogingival, que marca la transición.

¿Por qué sangra la encía al cepillarse?

El sangrado gingival suele indicar inflamación, habitualmente por acumulación de placa bacteriana en el surco gingival. Una encía sana no sangra con el cepillado habitual. Si el sangrado es persistente o aparece de forma espontánea, conviene consultar con un profesional para descartar una gingivitis o una periodontitis incipiente.

¿Puede variar el color de la encía sin que haya enfermedad?

Sí. Las personas con mayor pigmentación melánica (frecuente en poblaciones africanas, mediterráneas y asiáticas) presentan encías de tonos marrones o incluso oscuros sin que ello suponga ninguna patología. Lo que importa en la evaluación clínica es si el color ha cambiado con relación al estado habitual del paciente, no el tono absoluto.

Referencias

  1. MedlinePlus. Enfermedades de las encías.
  2. MedlinePlus. Anatomía del diente.
  3. Manual MSD (versión para profesionales). Gingivitis.
  4. Real Academia Española. Encía. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la encía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Periodonto: conjunto de tejidos que rodean y sostienen el diente en el hueso alveolar.
  • Gingivitis: inflamación de la encía, habitualmente causada por la acumulación de placa bacteriana.
  • Periodontitis: enfermedad inflamatoria crónica que destruye las estructuras de soporte del diente.
  • Diente: unidad anatómica formada por esmalte, dentina, cemento y pulpa dental.
  • Cavidad bucal: espacio anatómico que alberga los dientes, la lengua y las glándulas salivales.
  • Dentina: tejido mineralizado que constituye la mayor parte de la estructura del diente.
  • Cemento dental: capa mineralizada que recubre la raíz del diente.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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