DICCIONARIO MÉDICO
Displasia cleidocraneal
La displasia cleidocraneal es una enfermedad genética rara del desarrollo óseo, de herencia autosómica dominante, causada por mutaciones en el gen RUNX2. Se caracteriza por hipoplasia o aplasia de las clavículas, cierre tardío o incompleto de las fontanelas y las suturas craneales y anomalías dentales características. El término procede del griego κλείς (kleís, cerradura, en anatomía «clavícula») y del latín cranium, tomado a su vez del griego κρανίον (kraníon, cráneo). Combinado con δυσπλασία (dysplasía, formación defectuosa), su significado literal describe una alteración conjunta del desarrollo de las clavículas y del cráneo. Se conocía tradicionalmente como disostosis cleidocraneal, en referencia a un defecto de la formación ósea; el cambio a «displasia» refleja un mejor entendimiento de la enfermedad como un trastorno global del desarrollo esquelético, no restringido a un fallo puramente osteogénico. La primera descripción sistemática se atribuye a Pierre Marie y Paul Sainton, que en 1898, en el hospital Bicêtre de París, publicaron una serie de casos con la denominación de disostosis cleidocraneal hereditaria y llamaron la atención sobre su carácter familiar. La comprensión molecular llegó casi un siglo más tarde, cuando en 1997 se identificó el gen responsable. La enfermedad se debe a mutaciones en el gen RUNX2, localizado en el brazo corto del cromosoma 6 (6p21). RUNX2 codifica un factor de transcripción necesario para la diferenciación de los osteoblastos y para la formación del hueso, tanto por vía intramembranosa como endocondral. La haploinsuficiencia del gen, con una copia funcional insuficiente para mantener la actividad osteogénica normal, es el mecanismo dominante. Las estructuras más afectadas son las que dependen de la osificación intramembranosa, es decir, los huesos que se forman directamente a partir del mesénquima sin pasar por una fase cartilaginosa previa. Este territorio incluye la bóveda craneal, las clavículas y buena parte del esqueleto facial. La afectación es de gravedad variable dentro de una misma familia por la propia expresividad del gen, y se han descrito mutaciones de novo con frecuencia elevada. Clavículas. La hipoplasia o la aplasia clavicular es el rasgo más reconocible. Confiere a los hombros una movilidad anormalmente amplia, y en algunos casos el paciente puede aproximar ambos hombros hasta hacerlos coincidir en la línea media. La radiografía de tórax muestra la ausencia o la interrupción de la clavícula, un hallazgo casi patognomónico. Cráneo. El cierre de las fontanelas y de las suturas craneales se retrasa mucho más allá de lo habitual. La fontanela anterior puede permanecer permeable hasta la edad adulta. La bóveda craneal muestra huesos wormianos en la sutura lambdoidea, y la base del cráneo tiende a ser hipoplásica. Talla y esqueleto axial. Los pacientes presentan talla baja moderada, escoliosis leve y anomalías en las manos, con acortamiento de las falanges distales y del segundo y quinto metacarpianos. La caja torácica adopta a menudo una forma cónica, con estrechamiento del diámetro superior. La afectación dental es tan característica que a menudo motiva el diagnóstico. Los pacientes presentan retención prolongada de dientes deciduos, retraso o ausencia de erupción de los dientes permanentes, dientes supernumerarios y maloclusión. La dentina puede mostrar alteraciones microscópicas menores. El seguimiento odontológico ocupa un lugar central en el manejo, orientado a preservar la función masticatoria y la estética facial. La descripción de Marie y Sainton en 1898 se ha convertido en un clásico de la genética clínica. Durante casi cien años la enfermedad se caracterizó únicamente por su fenotipo. En 1997, dos grupos independientes (Otto y colaboradores; Mundlos y colaboradores) identificaron el gen CBFA1, hoy conocido como RUNX2, como responsable de la mayor parte de los casos. El estudio de este gen en modelos animales confirmó su papel de regulador maestro del linaje osteoblástico y abrió una vía de investigación básica sobre el control genético de la osteogénesis. La haploinsuficiencia de RUNX2 en el ratón reproduce con fidelidad muchos de los rasgos observados en el paciente humano. Picnodisostosis. Enfermedad genética con talla baja, huesos densos, fragilidad ósea y alteraciones craneales. Comparte con la displasia cleidocraneal algunos rasgos, pero cursa con osteosclerosis en lugar de hipoplasia clavicular. Se debe a mutaciones en el gen de la catepsina K. Síndrome de Yunis-Varón. Trastorno con aplasia clavicular, pero también con dismorfia facial, ausencia de pulgares y afectación cardíaca. Es de herencia autosómica recesiva y tiene un pronóstico mucho más grave. Displasia mandibuloacra. Cursa también con afectación clavicular y facial, pero incluye lipodistrofia progresiva y rasgos progeroides ausentes en la displasia cleidocraneal. Se debe a mutaciones en el gen LMNA. Hipofosfatasia. Alteración del metabolismo mineral óseo que puede confundirse en las radiografías tempranas por el retraso de la osificación. La actividad de la fosfatasa alcalina, disminuida en la hipofosfatasia y normal en la displasia cleidocraneal, permite el diagnóstico diferencial. Del griego κλείς (kleís, cerradura), utilizado en anatomía para designar la clavícula por su forma de barra, y de κρανίον (kraníon, cráneo). El término alude al doble territorio afectado por la enfermedad: las clavículas y la bóveda craneal. Sí. Son dos denominaciones para la misma entidad. La forma histórica «disostosis cleidocraneal» sigue apareciendo en la literatura y en códigos como Orphanet. La actual «displasia cleidocraneal» refleja la comprensión moderna de la enfermedad como trastorno global del desarrollo óseo, no restringido a un simple defecto de osificación. La transmisión es autosómica dominante en la mayoría de los casos, con una probabilidad del 50 % de que un progenitor afectado transmita la enfermedad a su descendencia. Un porcentaje relevante de casos, sin embargo, se debe a mutaciones de novo en pacientes sin antecedentes familiares. La expresividad varía mucho incluso dentro de una misma familia, y algunos portadores pueden pasar largo tiempo sin diagnóstico. RUNX2 no solo interviene en la formación del hueso, también regula la erupción dental y la formación de los folículos dentarios. La haploinsuficiencia altera el equilibrio entre osteoclastos y células del folículo dentario, lo que impide la reabsorción ordenada del hueso alveolar que precede a la erupción normal. El resultado es la retención prolongada de dientes deciduos y la aparición de piezas supernumerarias. Para ampliar los conceptos vinculados a la displasia cleidocraneal puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la displasia cleidocraneal
La mutación en RUNX2
Manifestaciones esqueléticas
Anomalías dentales
Contexto histórico y avances moleculares
Diferenciación con entidades relacionadas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cleidocraneal?
¿Es la misma enfermedad que la disostosis cleidocraneal?
¿Se hereda siempre?
¿Por qué los dientes son un rasgo tan característico?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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