DICCIONARIO MÉDICO
Cross-match
Cross-match es el anglicismo con el que se designa la prueba cruzada de compatibilidad entre un donante y un receptor. Se emplea tanto en medicina transfusional como en el ámbito del trasplante de órganos, donde cumple funciones distintas. El término cross-match proviene del inglés cross ("cruzado") y match ("emparejamiento" o "correspondencia"). Se introdujo en el vocabulario médico a principios del siglo XX, cuando Ludvig Hektoen sugirió en 1907 que antes de cada transfusión debían enfrentarse en el laboratorio el suero del receptor con los eritrocitos del donante para descartar incompatibilidades. La recomendación surgía apenas unos años después de que Karl Landsteiner describiera el sistema ABO en 1901. En español, el equivalente recomendado es "prueba cruzada" o "pruebas cruzadas de compatibilidad". A pesar de ello, cross-match sigue siendo un término de uso cotidiano en los laboratorios de inmunología y en los bancos de sangre de muchos países hispanohablantes, donde convive con la forma castellanizada sin que una haya desplazado a la otra. En el contexto transfusional, la prueba cruzada consiste en mezclar el plasma del receptor con los glóbulos rojos del donante (cross-match mayor) y, de forma complementaria, el plasma del donante con los eritrocitos del receptor (cross-match menor). Si existen anticuerpos contra antígenos eritrocitarios del otro individuo, se produce aglutinación o hemólisis visible en el tubo de ensayo, y la transfusión se considera incompatible. Este procedimiento complementa la tipificación ABO y Rh y la detección de anticuerpos irregulares. Su valor reside en detectar anticuerpos que las pruebas de cribado rutinarias pueden pasar por alto, lo cual es especialmente relevante en pacientes politransfundidos o en mujeres con antecedentes de embarazos previos. En medicina del trasplante, el cross-match tiene un objetivo diferente: detectar anticuerpos anti-HLA preformados en el suero del receptor contra los linfocitos del potencial donante. Se realiza habitualmente mediante citotoxicidad dependiente de complemento (CDC) o por citometría de flujo, una técnica más sensible que ha ganado terreno en las últimas décadas. Un cross-match positivo para linfocitos T contraindica el trasplante en la mayoría de los órganos porque predice un rechazo hiperagudo con pérdida inmediata del injerto. Sí. "Prueba cruzada" es la traducción al español de cross-match. Ambos términos se usan indistintamente en la práctica clínica hispanohablante, si bien las guías de estilo recomiendan la forma española. Sí. La prueba de la antiglobulina (o test de Coombs) se emplea dentro del proceso de pruebas cruzadas para detectar anticuerpos que no provocan aglutinación directa. El Coombs indirecto es, de hecho, uno de los métodos que puede incorporarse al cross-match para aumentar su sensibilidad. Depende del contexto. En una transfusión, la sangre de ese donante no se administra y se busca una unidad compatible. En un trasplante, un resultado positivo para linfocitos T suele contraindicar el procedimiento, aunque para algunos órganos, como el hígado, la contraindicación es menos absoluta que para el riñón o el corazón. Si desea profundizar en conceptos asociados al cross-match, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el cross-match
La prueba cruzada en la transfusión sanguínea
La prueba cruzada en el trasplante de órganos
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo cross-match que prueba cruzada?
¿Tiene relación con el test de Coombs?
¿Qué ocurre si el cross-match sale positivo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026