DICCIONARIO MÉDICO

Corazón artificial

Bajo la denominación "corazón artificial" se agrupan los dispositivos mecánicos capaces de sustituir parcial o totalmente la función de bomba del corazón. El término abarca tanto los dispositivos de asistencia ventricular, que apoyan a un corazón enfermo sin retirarlo, como el corazón artificial total, que reemplaza ambos ventrículos y las cuatro válvulas cardíacas.

Qué es un corazón artificial

La expresión combina "corazón" (del latín cor, cordis) con "artificial" (del latín artificialis, "hecho con arte o técnica"). Se empezó a usar en la literatura quirúrgica a finales de la década de 1950, cuando los pioneros de la cirugía cardíaca exploraban la posibilidad de reemplazar mecánicamente un corazón que ya no servía.

Conviene precisar la distinción entre los dos grandes tipos, porque en el lenguaje corriente se confunden con frecuencia. El dispositivo de asistencia ventricular (DAV) se conecta al corazón del paciente y lo ayuda a bombear; el corazón nativo permanece en el tórax. El corazón artificial total (TAH, por sus siglas en inglés) exige la retirada de los ventrículos nativos: una bomba protésica con válvulas mecánicas propias ocupa su lugar y asume por completo la circulación.

Del Liotta-Cooley de 1969 a los dispositivos actuales

El primer dispositivo de asistencia ventricular izquierda se implantó clínicamente en 1963, en el Methodist Hospital de Houston, por E. Stanley Crawford y Domingo Liotta. Seis años después, el 4 de abril de 1969, Denton Cooley implantó en el Texas Heart Institute el primer corazón artificial total en un ser humano: el dispositivo Liotta-Cooley, una prótesis neumática de poliuretano que mantuvo al paciente con vida durante 64 horas, como puente hasta que se dispuso de un donante para el trasplante. El paciente recibió el trasplante pero falleció 32 horas después.

A lo largo de las décadas siguientes la tecnología ha recorrido un camino notable. Los primeros dispositivos eran pulsátiles y voluminosos; requerían consolas del tamaño de un frigorífico y confinaban al paciente al hospital. Las generaciones más recientes de asistencia ventricular funcionan con flujo continuo (sin latido mecánico detectable), pesan pocos cientos de gramos y se alimentan con baterías portátiles que el paciente puede llevar en una mochila, lo que permite la vida ambulatoria.

Dispositivos de asistencia ventricular

Un DAV extrae sangre de un ventrículo y la impulsa hacia la artería principal correspondiente. Los más frecuentes son los de asistencia ventricular izquierda (DAVI o LVAD), que toman sangre del ventrículo izquierdo y la envían a la aorta. También existen dispositivos para el ventrículo derecho (RVAD) y biventriculares (BiVAD).

El uso clínico se plantea en tres escenarios principales: como puente al trasplante (mantener al paciente mientras espera un donante), como puente a la recuperación (cuando se espera que el miocardio recupere función tras una agresión aguda) y como terapia de destino, es decir, soporte permanente para pacientes que no son candidatos al trasplante cardíaco.

Corazón artificial total

El corazón artificial total reemplaza ambos ventrículos y las cuatro válvulas. El dispositivo se conecta a las aurículas residuales y a las dos grandes arterias (aorta y tronco pulmonar); un controlador externo, unido al dispositivo por cables que atraviesan la pared abdominal, regula la frecuencia y la presión de bombeo. Hasta la fecha, la FDA solo ha aprobado un corazón artificial total como puente al trasplante. Múltiples equipos de investigación trabajan en prototipos destinados a terapia de destino.

Preguntas frecuentes

¿El corazón artificial sustituye al corazón natural?

Depende del tipo. Los dispositivos de asistencia ventricular no lo sustituyen: apoyan al corazón enfermo, que sigue en el tórax. Solo el corazón artificial total implica retirar los ventrículos nativos e instalar una bomba protésica completa.

¿Quién implantó el primer corazón artificial?

Denton Cooley, el 4 de abril de 1969, en el Texas Heart Institute de Houston. El dispositivo, diseñado por Domingo Liotta, era un corazón artificial total neumático que funcionó como puente de 64 horas hasta un trasplante.

¿Puede un paciente hacer vida normal con un corazón artificial?

Con los dispositivos de asistencia ventricular de última generación, sí. Los pacientes pueden salir del hospital, llevar las baterías en una mochila, caminar, conducir y realizar muchas actividades cotidianas. El corazón artificial total permite movilidad ambulatoria con un controlador portátil de unos 6 kilogramos, aunque con restricciones mayores.

Referencias

  1. Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI). Corazón artificial total.
  2. Manual MSD, versión para público general. Insuficiencia cardíaca.
  3. MedlinePlus en español. Insuficiencia cardíaca. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
  4. Sociedad Española de Cardiología (SEC). Notas de prensa sobre asistencia ventricular.

Consulte la información clínica sobre asistencia mecánica cardíaca

Si busca información sobre indicaciones, procedimiento y resultados de los dispositivos de asistencia ventricular, puede consultar la ficha de asistencia mecánica para la insuficiencia cardíaca elaborada por el Departamento de Cirugía Cardíaca de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al corazón artificial, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Corazón: órgano muscular central del sistema circulatorio.
  • Ventrículo izquierdo: cámara cardíaca que impulsa la sangre hacia la aorta.
  • Ventrículo derecho: cámara cardíaca que impulsa la sangre hacia los pulmones.
  • Miocardio: capa muscular cuya función el dispositivo asiste o reemplaza.
  • Cardiopatía: término genérico para las enfermedades del corazón.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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