DICCIONARIO MÉDICO
Cono
En anatomía y medicina, el término cono designa cualquier estructura cuya morfología recuerde a un cuerpo que se estrecha progresivamente hacia un vértice. Se aplica a formaciones tan distintas como las células fotorreceptoras de la retina, el extremo caudal de la médula espinal o la zona de transición entre el soma y el axón de una neurona. La palabra procede del latín cōnus, tomado a su vez del griego κῶνος (kônos), que significaba originariamente «piña» y, por extensión, cualquier objeto que se estrechase en punta. En la Grecia clásica se usaba tanto para la piña del pino como para los husos de hilar y ciertos cascos militares rematados en cresta. El paso al vocabulario anatómico se produjo por analogía de forma: cualquier estructura del cuerpo que se afine hacia un extremo recibe, desde la tradición morfológica, el calificativo de cónica. Hay que señalar que «cono» no es una entidad patológica ni un hallazgo clínico. Es un descriptor morfológico que aparece en denominaciones muy diversas dentro de la medicina, cada una con su propia relevancia clínica. La acepción más conocida fuera del ámbito especializado es probablemente la oftalmológica. Los conos de la retina son células fotorreceptoras encargadas de la visión en color y de la agudeza visual central; reciben ese nombre porque su segmento externo adopta una silueta que se afina hacia el extremo distal. La retina humana contiene alrededor de seis millones de estas células, concentradas sobre todo en la fóvea. En neuroanatomía, el cono medular (del latín conus medullaris) es la porción terminal de la médula espinal, donde esta se adelgaza hasta acabar en punta a la altura de las vértebras L1-L2 en el adulto. A partir de ese vértice descienden las raíces nerviosas lumbosacras formando la cauda equina. A escala celular, el cono axónico es la región del cuerpo neuronal donde nace el axón. Se le llama así porque la célula se estrecha visiblemente en ese punto de transición. Funciona como el sitio donde se integran las señales sinápticas y se decide si la neurona generará o no un potencial de acción. Existe también el llamado cono de luz otoscópico, un reflejo triangular brillante que se observa al examinar la membrana timpánica con el otoscopio. Fue descrito por Adam Politzer en la segunda mitad del siglo XIX y su presencia o ausencia orienta al clínico sobre la posición y el estado del tímpano. Nada tiene que ver, salvo la forma, con los conos retinianos o el cono medular. Cuando un informe médico menciona «cono» sin más especificación, el contexto determina a cuál de las acepciones se refiere. En oftalmología remitirá a los fotorreceptores; en un parte quirúrgico de columna, al cono medular; en neurofisiología, al cono axónico. Conviene no confundir tampoco con el concepto geométrico puro que se emplea en radiología (cono de rayos, colimación cónica) para describir la forma del haz de radiación. La polisemia del vocablo refleja una tendencia antigua de la anatomía: nombrar las partes del cuerpo por lo que recuerdan a simple vista. Es la misma lógica que dio nombre al hipocampo (caballito de mar), a la silla turca del esfenoides o a la apófisis mastoides (con forma de mama). Del griego κῶνος (kônos), que designaba la piña del pino y, por analogía, cualquier objeto que se estrechase en punta. Pasó al latín como cōnus con el mismo sentido, y de ahí a las lenguas romances. En español se documenta desde la Edad Media en textos de geometría; su uso anatómico se consolidó a partir del Renacimiento, cuando los primeros anatomistas modernos empezaron a catalogar las estructuras del cuerpo por su forma. No exactamente. «Cono» es el término genérico que puede referirse a cualquier estructura cónica del organismo. «Conos», en plural y sin más contexto, se ha convertido en la denominación habitual de las células fotorreceptoras cónicas de la retina, responsables de la visión cromática y de la agudeza visual diurna. Depende de cómo se cuenten. Las más frecuentes en la práctica clínica son cuatro: los conos retinianos, el cono medular, el cono axónico y el cono de luz otoscópico. Existen otras acepciones menores en campos como la radiología o la odontología, pero su uso es más restringido. Si desea profundizar en las distintas acepciones de cono en medicina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un cono en medicina
Acepciones principales en la práctica médica
Uso del término en la nomenclatura clínica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «cono» en medicina?
¿Es lo mismo «cono» que «conos»?
¿Cuántas acepciones médicas tiene la palabra «cono»?
Referencias
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