DICCIONARIO MÉDICO
Cauda equina
La cauda equina es el conjunto de raíces nerviosas lumbares, sacras y coccígeas que discurren por el interior del canal vertebral desde el extremo inferior de la médula espinal hasta sus respectivos agujeros de salida. Estas raíces se encargan de la inervación motora y sensitiva de las extremidades inferiores, el periné y los órganos pélvicos. El nombre es latín directo: cauda, «cola», y equina, «de caballo». Los anatomistas clásicos lo adoptaron porque, una vez abierto el saco dural a nivel lumbar, las raíces nerviosas sueltas recuerdan los crines de una cola equina. La traducción castellana «cola de caballo» se emplea con frecuencia en textos divulgativos y es sinónimo aceptado, aunque la forma latina sigue siendo la preferida en el lenguaje clínico. En la mayoría de los adultos, la médula espinal no llega hasta el final del canal vertebral. Termina a la altura de la primera o la segunda vértebra lumbar, formando una estructura cónica llamada cono medular. Por debajo de ese nivel, el canal contiene solo raíces nerviosas libres, ya sin la protección de la sustancia blanca y la sustancia gris medulares. Esa particularidad anatómica tiene consecuencias prácticas directas: es la razón por la que las punciones lumbares se realizan entre L3 y L5, por debajo del punto donde acaba la médula, para evitar lesionarla. La cauda equina contiene aproximadamente diez pares de raíces nerviosas. Se incluyen las raíces lumbares (de L2 a L5), las cinco sacras (S1 a S5) y la raíz coccígea. Cada raíz abandona el canal vertebral a través de su agujero intervertebral correspondiente, a menudo varios segmentos por debajo del nivel medular donde se originó. Eso explica que una lesión localizada, por ejemplo una hernia discal entre L4 y L5, pueda comprimir varias raíces a la vez. Las raíces de la cauda equina son nervios periféricos, no tejido medular. Carecen de la mielina central que protege a las fibras dentro de la médula y resultan, por tanto, más vulnerables a la compresión mecánica. Sin embargo, esa misma naturaleza periférica les confiere una capacidad de recuperación que el tejido medular no posee, siempre que la compresión se resuelva a tiempo. Cuando varias raíces de la cauda equina se comprimen de forma aguda, se produce el síndrome de la cola de caballo, una urgencia neuroquirúrgica. La causa más habitual es una hernia discal lumbar masiva, aunque también puede deberse a tumores, hematomas epidurales o estenosis del canal. La incidencia es baja (se estima en torno a dos casos por cada millón de habitantes al año), pero su gravedad justifica que se le preste una atención desproporcionada respecto a su frecuencia. Por la semejanza visual entre el haz de raíces nerviosas y la cola de un caballo. La denominación es latina y se remonta a los primeros tratados de anatomía descriptiva. En español se traduce como «cola de caballo», pero la forma original sigue siendo la más utilizada en la práctica clínica y en la literatura médica. No. La médula espinal es tejido nervioso central, con sustancia gris y sustancia blanca, y en el adulto termina habitualmente entre L1 y L2. La cauda equina comienza justo donde acaba la médula y está formada exclusivamente por raíces nerviosas periféricas. Las lesiones de una y otra estructura producen cuadros clínicos distintos. Porque en esa zona ya no hay médula espinal, solo raíces nerviosas flotando en líquido cefalorraquídeo. La aguja puede atravesar el saco dural sin riesgo de dañar el tejido medular. Las raíces se apartan al paso de la aguja de forma parecida a como se abren las cerdas de un cepillo. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cauda equina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cauda equina
Composición y distribución de las raíces
Relevancia del síndrome de la cauda equina
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama cauda equina?
¿Es lo mismo cauda equina que médula espinal?
¿Por qué las punciones lumbares se hacen por debajo de L2?
Referencias
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