DICCIONARIO MÉDICO
Coilocito
El coilocito es una célula epitelial escamosa que presenta un halo claro alrededor del núcleo y alteraciones nucleares características de la infección por el virus del papiloma humano (VPH). Su identificación en una citología cervical, en una biopsia o en otras muestras epiteliales constituye un signo morfológico directo —patognomónico, en términos de la literatura clásica— de infección por VPH. Un coilocito es una célula del epitelio escamoso, generalmente superficial o intermedia, que ha sufrido una alteración morfológica muy concreta como consecuencia de la infección por el virus del papiloma humano. Bajo el microscopio se reconoce por dos rasgos combinados: un halo perinuclear bien delimitado, con aspecto de cavidad vacía, que rodea al núcleo y empuja el citoplasma hacia la periferia, y un núcleo agrandado, irregular y de tinción más intensa de lo habitual. El borde externo del citoplasma queda condensado y refringente, y la célula adquiere una imagen característica, fácil de reconocer una vez que se ha visto. La presencia de coilocitos en una muestra es un hallazgo de gran valor diagnóstico. En el sistema de clasificación de Bethesda, vigente en los informes de citología cervical, los cambios celulares por VPH —antes denominados coilocitosis, atipia coilocítica o atipia condilomatosa— se integran en la categoría de lesión escamosa intraepitelial de bajo grado (LSIL, equivalente a la antigua NIC 1). El coilocito es, por tanto, el signo morfológico que permite identificar la infección viral activa antes de que aparezcan lesiones de mayor entidad. El término procede del griego κοῖλος (koîlos), "hueco", y κύτος (kýtos), "célula" o "cavidad". Lo acuñaron Leopold G. Koss y Grace R. Durfee en 1956, en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York, al estudiar un patrón inusual de células escamosas del cuello uterino. Koss eligió la raíz κοῖλος por analogía con el término koilonychia, "uñas en cuchara" o "uñas huecas", que describe la depresión cóncava de la lámina ungueal. Lo que llamó su atención fue precisamente esa apariencia hueca, vaciada, del citoplasma alrededor del núcleo. La denominación arraigó y desplazó a las descripciones previas como "células en balón" o "halo cells", introducidas por James Ernest Ayre en 1949. Durante varias décadas se pensó que el halo perinuclear era el resultado mecánico de la replicación viral dentro del núcleo. Hoy se sabe que es un efecto citopático más complejo, mediado por dos oncoproteínas del VPH: E5 y E6. Ambas alteran la red de filamentos de queratina del citoplasma. La E5 desestabiliza la organización de la citoqueratina perinuclear y la E6, al unirse a queratinas específicas, colabora en su degradación. El resultado es la cavidad clara que rodea al núcleo: no es un espacio vacío, sino una zona de citoplasma con la red de queratinas desorganizada que pierde su capacidad de tinción habitual. Las mismas oncoproteínas son responsables de las anomalías nucleares. La E6 secuestra la proteína supresora de tumores p53 y la E7 inactiva el retinoblastoma (pRb), lo que desregula el ciclo celular. Aparecen así el agrandamiento nuclear, la hipercromasia y la binucleación, otro de los rasgos asociados a los coilocitos. Esta combinación —halo perinuclear por desorganización del citoesqueleto y atipia nuclear por desregulación del ciclo— explica por qué el coilocito se considera un marcador morfológico fiable de infección activa, distinto de cualquier artefacto técnico. Los tres términos se relacionan, pero no son sinónimos exactos. El coilocito es la célula individual con las alteraciones descritas. La coilocitosis describe el conjunto: la presencia de coilocitos en cantidad significativa dentro de una muestra. Y la expresión cambios coilocíticos aparece en informes citológicos como descripción del hallazgo, sobre todo cuando los rasgos están presentes pero no en su forma más completa o cuando se asocian a otras alteraciones epiteliales. La distinción tiene utilidad práctica en la lectura del informe: "presencia de coilocitos" o "coilocitosis" sugiere infección viral establecida; "cambios coilocíticos" puede indicar formas iniciales o parciales que requieren matices adicionales del patólogo. El cuello uterino es el escenario clásico, pero no el único. Los coilocitos aparecen en cualquier epitelio escamoso infectado por VPH, lo que incluye —además del cérvix— vagina, vulva, ano, pene, cavidad oral, orofaringe, laringe y conjuntiva. En muestras citológicas se identifican típicamente en la citología cérvico-vaginal; en muestras histológicas, en biopsias de condiloma acuminado, condiloma plano, lesiones de papiloma o cualquier verruga vírica. En el cuello uterino concretamente, los coilocitos se concentran en torno a la unión escamocolumnar, dentro de la zona de transformación, que es la región donde el epitelio metaplásico inmaduro resulta más susceptible a la integración del ADN viral. Esta correlación geográfica refuerza el valor del coilocito como marcador: aparece justo donde se desarrolla la mayor parte de la patología cervical asociada al VPH. No todo halo perinuclear es un coilocito. La distinción importa porque condiciona la interpretación clínica. Un coilocito verdadero exige la combinación de dos rasgos: vacuolización perinuclear bien delimitada y atipia nuclear (núcleo agrandado, irregular, hipercromático, a veces binucleado). Si solo aparece el halo, sin atipia nuclear, no se trata de un coilocito. El halo perinuclear aislado puede observarse en infecciones por Trichomonas vaginalis o por Candida, en cambios reactivos por inflamación, en artefactos de fijación o secado de la muestra, y en células con vacuolización por causas mecánicas. Distinguirlos exige experiencia citológica y, cuando es necesario, técnicas complementarias. La inmunohistoquímica con marcadores como p16 y Ki-67 es útil cuando hay duda entre cambios reactivos, metaplasia inmadura y coilocitosis verdadera asociada a VPH de alto riesgo. La detección directa del ADN viral mediante hibridación o PCR permite confirmar la infección en casos seleccionados. Del griego κοῖλος (koîlos), "hueco", y κύτος (kýtos), "célula". El término lo crearon Leopold G. Koss y Grace R. Durfee en 1956, durante sus trabajos en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center, al describir un patrón inusual de células escamosas en frotis cervicales. Koss eligió la raíz κοῖλος por analogía con la koilonychia o "uña en cuchara", que también designa una concavidad anómala. La idea era recoger en una sola palabra la imagen característica de la célula: un núcleo rodeado por un espacio vaciado, hueco. Significa que el patólogo ha identificado células con los rasgos morfológicos típicos de la infección por el virus del papiloma humano. En el sistema Bethesda, este hallazgo se clasifica como lesión escamosa intraepitelial de bajo grado (LSIL). No es un diagnóstico de cáncer ni de lesión de alto grado, sino de infección viral activa con cambios celulares benignos asociados. La conducta posterior depende de la edad, del resultado de la prueba de VPH y de la valoración del ginecólogo. El coilocito verdadero, con sus dos rasgos definitorios (halo perinuclear y atipia nuclear), se considera un signo morfológico fiable de infección por VPH. Otra cosa es el halo perinuclear aislado, sin atipia nuclear, que puede observarse en otros contextos: tricomoniasis, candidiasis, cambios reactivos, artefactos de la muestra. Por eso la lectura citológica exige los dos criterios simultáneamente, y por eso el patólogo emplea términos distintos según el cuadro completo. No exclusivamente. Los coilocitos aparecen con mayor frecuencia en infecciones por VPH de bajo riesgo, especialmente los tipos 6 y 11, asociados a condilomas y a lesiones de bajo grado. Pero también pueden observarse en infecciones por tipos de alto riesgo —el 16 y el 18, los más relacionados con el cáncer de cérvix— en sus fases iniciales. La distinción entre tipos de bajo y alto riesgo no se hace por la presencia o ausencia de coilocitos, sino por la prueba de detección de ADN viral. Sí. La mayoría de las infecciones por VPH son transitorias y se resuelven espontáneamente, sobre todo en mujeres jóvenes. Cuando la infección desaparece, los coilocitos también, y la siguiente citología puede mostrar un epitelio normal. La persistencia de coilocitos en controles sucesivos sí es un dato relevante, porque sugiere infección persistente, que es el verdadero factor de riesgo para el desarrollo de lesiones de mayor grado. Si desea profundizar en conceptos asociados al coilocito, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un coilocito
Origen molecular del halo perinuclear
Coilocito, coilocitosis y cambios coilocíticos
Localizaciones donde aparecen
Diagnóstico diferencial: coilocito verdadero frente a artefactos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra coilocito?
Si en mi citología pone "presencia de coilocitos", ¿qué significa?
¿Coilocitos significa siempre VPH?
¿Los coilocitos se asocian solo a tipos de VPH de bajo riesgo?
¿Pueden desaparecer los coilocitos?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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