DICCIONARIO MÉDICO

Cigoma

El cigoma es el hueso par, corto y compacto que forma la prominencia del pómulo a cada lado de la cara. Conocido también como hueso malar o hueso yugal, contribuye a delimitar la pared lateral e inferior de la órbita y participa en la arquitectura de las fosas temporal e infratemporal.

Qué es el cigoma

El cigoma designa en anatomía el hueso cigomático, una pieza ósea cuadrangular situada en la región más lateral de la cara. El término procede del griego ζύγωμα (zýgōma), derivado de ζυγόν (zygón, «yugo»), porque el arco óseo que forma al unirse con la apófisis cigomática del temporal recuerda la barra transversal que uncía a dos bueyes. Galeno empleó ya la voz ζύγωμα en sus escritos anatómicos del siglo II d. C., y la Terminologia Anatomica vigente conserva la forma latina os zygomaticum.

En la práctica clínica y coloquial, el hueso recibe además los nombres de «malar» (del latín mala, «mejilla») y «pómulo», este último usado tanto para el hueso como para la prominencia blanda que lo recubre. Conviene no confundir el cigoma propiamente dicho (el hueso) con el arco cigomático, que es la estructura compuesta por la apófisis cigomática del temporal y la apófisis temporal del propio cigoma.

Anatomía y relaciones del hueso cigomático

Cada cigoma presenta tres caras (lateral o malar, temporal y orbitaria), dos apófisis principales (la frontoesfenoidal y la temporal) y se articula con cuatro huesos vecinos: el frontal por arriba, el maxilar por delante e inferiormente, el temporal por detrás y el ala mayor del esfenoides en la pared medial de la órbita. Estas cuatro suturas son las líneas por donde con mayor frecuencia discurren las fracturas del complejo cigomático.

La cara lateral, convexa y subcutánea, da inserción a los músculos cigomático mayor y cigomático menor, responsables de la elevación de la comisura labial durante la sonrisa. En ella se abre el foramen cigomaticofacial, por donde emerge el ramo correspondiente del nervio cigomático (rama del maxilar, V2). La cara orbitaria forma parte del suelo y la pared lateral de la cavidad orbitaria; atravesándola discurre el conducto cigomático, que conecta la órbita con las regiones facial y temporal. La cara temporal, cóncava, mira hacia la fosa temporal y, junto con la apófisis temporal del hueso, completa el arco cigomático, punto de origen del músculo masetero.

El arco cigomático sirve, pues, de puente entre el viscerocráneo y el neurocráneo. Protege el tendón del temporal que pasa por debajo de él y constituye una referencia palpatoria inmediata en la exploración clínica.

Desarrollo embrionario y osificación

El cigoma se forma por osificación intramembranosa a partir de un centro único de mesénquima del primer arco faríngeo. La mineralización se inicia alrededor de la octava semana de vida intrauterina. La forma definitiva del hueso no se alcanza hasta la adolescencia, cuando las suturas adquieren su configuración adulta.

Relevancia clínica del cigoma

La fractura del complejo cigomático es la segunda fractura facial más frecuente después de la nasal. Un impacto lateral sobre el pómulo puede desplazar el hueso en bloque a lo largo de sus cuatro suturas (fractura tetrapodal) o fragmentar el arco (fractura conminuta). Los signos clínicos orientadores incluyen aplanamiento del pómulo, limitación de la apertura bucal por bloqueo de la apófisis coronoides del maxilar bajo el arco deprimido, y parestesia en el territorio del nervio infraorbitario si la fractura afecta al suelo de la órbita.

El cigoma es también una referencia quirúrgica habitual. En implantología oral, los implantes cigomáticos se anclan directamente en el cuerpo del hueso cuando el maxilar superior carece de volumen óseo suficiente. Y en cirugía craneofacial, la osteotomía del arco cigomático permite ampliar el acceso a la fosa infratemporal y a la base del cráneo.

Diferenciación con el hueso malar y el arco cigomático

Cigoma y malar son, en rigor, sinónimos que designan el mismo hueso. La diferencia es puramente etimológica: «cigoma» viene del griego y «malar» del latín. Algunos textos emplean «malar» para referirse a la región blanda del pómulo, lo que puede generar ambigüedad.

El arco cigomático, sin embargo, no es un hueso único, sino una estructura formada por la unión de la apófisis temporal del cigoma con la apófisis cigomática del temporal. Se palpa como un puente óseo entre el pómulo y la región preauricular. Es posible fracturar el arco sin que el cuerpo del cigoma se desplace, y viceversa.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra «cigoma»?

Del griego ζύγωμα (zýgōma), que a su vez deriva de ζυγόν (zygón, «yugo»). Galeno utilizó el término en el siglo II d. C. al describir la anatomía facial, comparando el arco óseo con la barra de madera que unía a los animales de tiro. La imagen es sorprendentemente precisa: el arco cigomático conecta dos regiones del cráneo del mismo modo que el yugo unce dos bueyes.

¿Es lo mismo cigoma que pómulo?

Depende del contexto. En anatomía formal, el pómulo designa la eminencia ósea que produce el cigoma, y muchos textos usan ambos términos indistintamente para referirse al hueso. En el lenguaje coloquial, no obstante, «pómulo» suele aludir más a la prominencia visible de la mejilla, que incluye el hueso y los tejidos blandos que lo cubren.

¿Qué ocurre cuando se fractura el cigoma?

La consecuencia más evidente es el hundimiento del pómulo, con asimetría facial. Según la dirección del desplazamiento pueden aparecer alteraciones en la apertura de la boca (si el arco comprime la apófisis coronoides), cambios en la sensibilidad de la mejilla y el labio superior, o incluso visión doble si el suelo de la órbita se hunde. Muchas fracturas cigomáticas se reducen quirúrgicamente con abordajes discretos que apenas dejan cicatriz.

¿Por qué el cigoma tiene importancia en odontología?

Porque en pacientes con atrofia grave del maxilar superior se pueden colocar implantes cigomáticos, anclados en el cuerpo del cigoma en lugar de en el hueso alveolar. Esta técnica evita procedimientos de injerto óseo y permite rehabilitar la arcada superior con prótesis fija en un tiempo reducido.

Referencias

  1. Instituto Nacional del Cáncer (NCI). Definición de hueso cigomático. Diccionario de cáncer del NCI.
  2. IMAIOS. Hueso cigomático. e-Anatomy.
  3. Kenhub. Hueso cigomático: caras, procesos, funciones.
  4. Real Academia Española (RAE). Cigomático. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al cigoma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Apófisis cigomáticas: prolongaciones óseas de distintos huesos del cráneo que se articulan con el cigoma o contribuyen al arco cigomático.
  • Malar: término sinónimo de cigoma que designa la región del pómulo.
  • Masetero: músculo masticador cuya porción superficial se origina en el arco cigomático.
  • Órbita: cavidad ósea cuya pared lateral e inferior recibe la contribución del hueso cigomático.
  • Temporal: hueso del neurocráneo cuya apófisis cigomática se une al cigoma para formar el arco.
  • Cráneo: conjunto de huesos que protege el encéfalo y alberga las estructuras del macizo facial.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026