DICCIONARIO MÉDICO
Cementoblasto
El cementoblasto es la célula responsable de sintetizar y secretar los componentes de la matriz del cemento dental, el tejido mineralizado que recubre la raíz del diente. Se localiza en la superficie externa del cemento, en contacto directo con el ligamento periodontal, y su actividad resulta indispensable tanto para la formación inicial de la raíz como para la reparación del periodonto tras una lesión. El nombre combina «cemento» (del latín caementum, piedra de cantera) con el formante griego βλαστός (blastós, germen, brote), que en la terminología histológica se reserva para las células jóvenes encargadas de producir una matriz extracelular concreta. Así, el cementoblasto es, literalmente, la célula germinadora del cemento, del mismo modo que el osteoblasto lo es del hueso, el condroblasto lo es del cartílago y el odontoblasto, de la dentina. Bajo el microscopio, los cementoblastos activos presentan un cuerpo globuloso o cuboide, con núcleo central redondeado y citoplasma basófilo, reflejo de un retículo endoplásmico rugoso bien desarrollado y un aparato de Golgi prominente. Esa maquinaria biosintética se dedica sobre todo a fabricar colágeno de tipo I (que representa cerca del 90 % de la fracción proteica de la matriz) y un repertorio de proteínas no colágenas entre las que figuran la osteopontina, la sialoproteína ósea, la osteocalcina y la fosfatasa alcalina. Una de ellas, la proteína de unión al cemento (CAP, cementum attachment protein), parece ser exclusiva de este tejido, aunque su función precisa sigue en discusión. Los cementoblastos proceden de células mesenquimales indiferenciadas del folículo dentario, la estructura de tejido conectivo que rodea al germen del diente durante la odontogénesis. Para que esas células precursoras se diferencien, debe producirse antes un acontecimiento clave: la fragmentación de la vaina epitelial radicular de Hertwig. Mientras la vaina permanece intacta, actúa como barrera que impide el contacto entre las células del folículo y la dentina recién formada de la raíz. Al desintegrarse, la barrera desaparece y las células foliculares entran en contacto con la superficie dentinaria. Ese contacto desencadena señales moleculares que incluyen proteínas morfogenéticas óseas (BMP-2, BMP-7) y factores de crecimiento transformante beta (TGF-β), las cuales inducen la expresión de marcadores cementoblásticos. El proceso no es instantáneo. En el cemento acelular, que se deposita primero, los cementoblastos secretan la matriz y se retiran hacia el ligamento periodontal sin quedar atrapados. En el cemento celular, formado más tarde, parte de ellos quedan incluidos en la propia matriz que producen: pierden volumen, reducen sus orgánulos y pasan a denominarse cementocitos, alojados en cavidades llamadas cementoplastos. A primera vista, los cementoblastos se parecen mucho a los osteoblastos. Comparten morfología poligonal, expresan marcadores comunes (fosfatasa alcalina, osteocalcina) y producen una matriz de composición similar. Durante décadas, de hecho, la literatura los consideró simplemente osteoblastos especializados. Trabajos más recientes han matizado esa visión: los cementoblastos expresan la proteína CAP y la proteína 1 del cemento (CEMP1), ausentes en el osteoblasto; además, responden de manera diferente a determinadas citocinas y no participan en la remodelación activa que caracteriza al hueso. Un osteoblasto es hijo de un ciclo continuo de formación-resorción; el cementoblasto, en cambio, deposita tejido que, salvo en situaciones patológicas, no se reabsorbe. Con el fibroblasto del ligamento periodontal la relación es de vecindad inmediata. Ambos comparten progenitores mesenquimales y coexisten en la interfaz cemento-ligamento. Hay indicios de que, ante un daño, los fibroblastos periodontales pueden rediferenciarse hacia un fenotipo cementoblástico y contribuir a la reparación del cemento, lo cual tiene implicaciones para la regeneración periodontal. El nombre une caementum (latín, piedra de cantera) con βλαστός (griego, germen). Designa la célula que genera el cemento radicular, siguiendo el patrón de nomenclatura histológica en el que el sufijo -blasto identifica siempre a la célula productora de un tejido. No, aunque comparten parecido morfológico y marcadores comunes. El cementoblasto expresa proteínas específicas del cemento (CAP, CEMP1) y no interviene en ciclos de remodelación ósea. Son linajes emparentados pero no idénticos. Se transforma en cementocito. Pierde buena parte de su actividad secretora, se aplana y queda alojado en una laguna (cementoplasto) dentro del cemento mineralizado. Mantiene prolongaciones citoplasmáticas orientadas hacia el ligamento periodontal, por donde recibe nutrientes por difusión. Sí, dentro de ciertos límites. Tras una resorción radicular localizada o un procedimiento periodontal, los cementoblastos de la superficie pueden depositar cemento nuevo que rellena parcialmente el defecto. La regeneración tisular guiada busca precisamente favorecer este tipo de respuesta celular. Si desea profundizar en conceptos asociados al cementoblasto, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el cementoblasto
Origen embrionario y diferenciación
El cementoblasto frente a otras células formadoras de matriz
Preguntas frecuentes
¿Qué significa exactamente «cementoblasto»?
¿Es lo mismo un cementoblasto que un osteoblasto?
¿Qué ocurre cuando un cementoblasto queda atrapado en la matriz?
¿Pueden los cementoblastos reparar el cemento dañado?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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