DICCIONARIO MÉDICO
Biopsia del ovario
La biopsia de ovario es la obtención de una muestra de tejido ovárico para su examen microscópico. En la mayoría de las biopsias ginecológicas, la toma de tejido puede hacerse en consulta o con técnicas percutáneas. La del ovario no: lo habitual es que el tejido llegue al patólogo como parte de una pieza quirúrgica extirpada por laparoscopia o laparotomía. El ovario es una glándula par situada en la pelvis con doble función: producir ovocitos y secretar hormonas esteroideas. Su nombre procede del latín ovarium, derivado de ovum (huevo), en alusión directa a la célula reproductora que alberga. El equivalente griego es ᾠόν (ōón), raíz que aparece en términos como oocito u oogénesis. Cuando una masa ovárica plantea dudas sobre su naturaleza, la confirmación histológica es la única vía para establecer si se trata de un quiste funcional, un tumor benigno (como un cistoadenoma o un teratoma maduro) o una neoplasia maligna. El tejido ovárico tiene una particularidad que condiciona la forma de obtener la muestra: los ovarios están libres dentro de la cavidad peritoneal, sujetos solo por ligamentos y la trompa. Un pinchazo percutáneo con aguja entraña el riesgo de derramar contenido de la masa (células, líquido quístico) hacia el peritoneo, lo cual puede tener consecuencias si la lesión resulta ser maligna. Por esa razón, en la mayoría de las situaciones la biopsia se obtiene extirpando la masa completa o el ovario entero, y es el patólogo quien estudia la pieza una vez fuera del cuerpo. En el propio quirófano, antes de cerrar, el cirujano puede solicitar un estudio intraoperatorio por congelación: el patólogo congela rápidamente un fragmento de la pieza, lo corta, lo tiñe y emite un informe preliminar en cuestión de minutos. Ese resultado condiciona la extensión de la cirugía. No es un lujo académico: la decisión de ampliar o no la intervención depende de lo que se vea en esas secciones congeladas. Porque perforar una masa ovárica sin extraerla entraña el riesgo de diseminar células hacia la cavidad peritoneal. Si la masa resultara maligna, esa siembra podría modificar el estadio de la enfermedad. Por eso se prefiere extirpar la masa intacta y analizarla después, o durante la intervención mediante el estudio por congelación. Del latín ovarium, formado sobre ovum (huevo). La analogía con el huevo es antigua: ya en el siglo XVII los anatomistas que identificaron los folículos ováricos en mamíferos los asimilaron a las estructuras productoras de huevos en aves y reptiles, y la denominación cuajó. Son biopsias de órganos distintos. La biopsia endometrial toma tejido de la mucosa que reviste el interior del útero y puede realizarse en consulta, sin anestesia general. La biopsia de ovario requiere acceso quirúrgico a la cavidad abdominal, ya que el ovario no es accesible por vía vaginal directa. Para ampliar conceptos vinculados a la biopsia de ovario, puede consultar estas definiciones del Diccionario médico:Qué es la biopsia de ovario
Preguntas frecuentes
¿Por qué no se hace una biopsia con aguja antes de operar?
¿De dónde procede la palabra «ovario»?
¿En qué se diferencia de la biopsia endometrial?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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