DICCIONARIO MÉDICO
Astrocitoma
El astrocitoma es una neoplasia del sistema nervioso central que se origina en los astrocitos, un tipo de célula glial con forma estrellada. Se encuadra dentro de los gliomas y constituye el tumor cerebral primario más frecuente en adultos. La clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) distingue varios grados según criterios histológicos y moleculares, con comportamientos clínicos que van desde neoplasias de crecimiento lento hasta formas agresivas de rápida progresión. Bajo esta denominación se agrupa un conjunto heterogéneo de tumores del sistema nervioso central cuyo rasgo común es la célula de origen: el astrocito. Procede del griego ἄστρον (ástron, «estrella»), κύτος (kýtos, «célula») y el sufijo -ωμα (-oma, «tumor»), de modo que su traducción literal equivale a «tumor de células estrelladas». El nombre recoge la morfología característica de estas células gliales, con prolongaciones citoplasmáticas que irradian desde el soma en disposición radial. Fue el patólogo alemán Rudolf Virchow quien acuñó en 1856 el concepto de neuroglía para referirse al tejido de sostén del cerebro, aunque sin diferenciar los tipos celulares que lo componen. Hubo que esperar a los trabajos de Camillo Golgi y, sobre todo, a las tinciones selectivas de Santiago Ramón y Cajal y sus discípulos para que los astrocitos quedaran individualizados como una población celular propia. Ya en 1926, Percival Bailey y Harvey Cushing publicaron en Filadelfia la primera clasificación sistemática de los tumores cerebrales basada en criterios histogenéticos, y en ella el astrocitoma aparecía como entidad reconocida. Esa clasificación sentó las bases de la taxonomía que la OMS revisaría sucesivamente a lo largo del siglo XX. Los astrocitos no son células pasivas. Intervienen en la regulación de la barrera hematoencefálica, modulan la concentración de iones y neurotransmisores en el espacio extracelular, y participan en el aporte metabólico a las neuronas. Cuando un astrocito acumula alteraciones genéticas que anulan los mecanismos de control del ciclo celular, puede proliferar de forma descontrolada y generar un astrocitoma. No todos los astrocitomas crecen igual. Los de bajo grado infiltran el parénquima cerebral de forma lenta, a veces durante años, sin que la progresión sea evidente en estudios de imagen consecutivos. En el extremo opuesto se sitúan las formas de alto grado, con una capacidad proliferativa muy superior y tendencia a generar neovasos y necrosis intratumoral. La velocidad de crecimiento no depende solo del grado histológico: el perfil molecular del tumor (en particular, el estado de mutación de los genes de la isocitrato deshidrogenasa, IDH) condiciona la biología del astrocitoma tanto o más que la apariencia de las células al microscopio. La 5.ª edición de la clasificación de tumores del sistema nervioso central de la OMS, publicada en 2021, introdujo un cambio de paradigma respecto a las ediciones anteriores. Hasta entonces, los astrocitomas se graduaban del I al IV exclusivamente por su aspecto histológico (atipia nuclear, mitosis, proliferación vascular, necrosis). La nueva clasificación integra marcadores moleculares como requisito obligatorio para la tipificación tumoral, lo que ha redefinido las fronteras entre entidades. En la taxonomía vigente, los astrocitomas difusos con mutación de IDH se clasifican en grados 2, 3 y 4. El grado 2 corresponde a la forma de crecimiento más lento, con atipia nuclear pero sin actividad mitótica relevante. El grado 3 (antes denominado astrocitoma anaplásico) presenta mayor proliferación celular. El grado 4, con necrosis o proliferación microvascular, conserva el calificativo de astrocitoma si porta mutación de IDH, pero ya no se equipara al glioblastoma de la clasificación previa. Esta distinción es relevante porque los astrocitomas con IDH mutado, incluso de grado 4, tienen un pronóstico sustancialmente diferente al del glioblastoma IDH-wildtype. Los astrocitomas circunscritos constituyen un grupo diferente: forman masas bien delimitadas y no infiltran el tejido adyacente, lo que permite distinguirlos con claridad en los estudios de imagen y explica, en buena medida, su mejor pronóstico general. El ejemplo más representativo es el astrocitoma pilocítico (grado 1 de la OMS), un tumor de crecimiento lento frecuente en la infancia que suele localizarse en el cerebelo, las vías ópticas o el hipotálamo. Otro subtipo circunscrito es el astrocitoma subependimario de células gigantes, asociado a la esclerosis tuberosa y localizado en la proximidad de los ventrículos laterales. Considerados en conjunto, los astrocitomas representan el grupo más numeroso de tumores cerebrales primarios. En adultos constituyen aproximadamente el 60 % de los gliomas diagnosticados, según los registros poblacionales del Central Brain Tumor Registry of the United States (CBTRUS). La incidencia varía mucho con el grado: el glioblastoma (ahora entidad separada, pero históricamente considerado astrocitoma de grado IV) es el más frecuente de todos, mientras que los astrocitomas difusos de grado 2 son considerablemente menos comunes. Existe un ligero predominio masculino (razón aproximada de 1,3 a 1) y la mayor parte de los casos se diagnostican entre la tercera y la sexta década de la vida. El astrocitoma pilocítico constituye una excepción notable, ya que afecta de forma preferente a niños y adolescentes, con una incidencia máxima antes de los 20 años. Se ha descrito una incidencia más alta en población caucásica que en otros grupos étnicos, aunque las razones de esta disparidad no están del todo establecidas y probablemente reflejen tanto factores genéticos como diferencias en el acceso a pruebas diagnósticas. Entre los factores de riesgo identificados, la exposición previa a radiación ionizante craneal es el único con evidencia consistente. Determinados síndromes hereditarios, como la neurofibromatosis de tipo 1, el síndrome de Li-Fraumeni y el síndrome de Turcot, confieren una predisposición aumentada. No se ha demostrado de forma concluyente que la exposición a campos electromagnéticos, incluido el uso de teléfonos móviles, incremente el riesgo. Del griego ἄστρον (ástron, «estrella»), κύτος (kýtos, «célula») y el sufijo -ωμα (-oma, «tumor»). Describe un tumor compuesto por células con forma de estrella: los astrocitos. Bailey y Cushing acuñaron el término en su clasificación de tumores cerebrales de 1926, aunque el concepto de célula glial estrellada ya se conocía desde los trabajos de Ramón y Cajal. No exactamente. Un glioma es cualquier tumor originado en las células gliales del sistema nervioso central, lo que incluye astrocitomas, oligodendrogliomas y ependimomas. El astrocitoma es, por tanto, un subtipo de glioma, el más frecuente en adultos, pero no el único. El espectro es amplio. El astrocitoma pilocítico (grado 1 de la OMS) se considera una neoplasia de bajo potencial maligno, con tasas de supervivencia a largo plazo superiores al 90 % en población pediátrica. Los de grado 2 pueden permanecer estables durante años. Son los grados 3 y 4 los que presentan un comportamiento agresivo y un pronóstico menos favorable, aunque la presencia de mutación de IDH modifica sustancialmente las expectativas incluso dentro de los grados altos. Porque la histología sola no era suficiente. Tumores con idéntico aspecto al microscopio podían tener evoluciones muy distintas según su perfil molecular. La 5.ª edición incorporó marcadores como la mutación de IDH y la codeleción 1p/19q, lo que permitió definir entidades con pronóstico y respuesta más uniformes. El cambio más visible fue separar el glioblastoma (IDH-wildtype) de los astrocitomas difusos con mutación de IDH, que ahora se gradúan de 2 a 4 pero forman una categoría distinta. Si busca información sobre síntomas, diagnóstico o abordaje clínico de los tumores cerebrales, la Clínica Universidad de Navarra dispone de una ficha específica en su Cancer Center dedicada al tumor cerebral, que complementa la información conceptual de esta entrada del diccionario. Consulte también la información clínica completa sobre los tumores cerebrales Si busca información sobre síntomas, diagnóstico y opciones terapéuticas, puede consultar la ficha completa del tumor cerebral elaborada por el Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados al astrocitoma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el astrocitoma
El astrocito y la transformación tumoral
Clasificación de la OMS y criterios moleculares
Frecuencia y distribución en la población
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «astrocitoma»?
¿Es lo mismo un astrocitoma que un glioma?
¿Todos los astrocitomas son malignos?
¿Por qué cambió la clasificación de la OMS en 2021?
¿Dónde se puede consultar información clínica sobre tumores cerebrales?
Referencias
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