DICCIONARIO MÉDICO
Artrocentesis
La artrocentesis es la punción percutánea de una articulación con el fin de extraer líquido sinovial. Tiene una doble utilidad: permite analizar la muestra obtenida para orientar un proceso de estudio y, al mismo tiempo, puede aliviar la presión que genera un derrame sinovial voluminoso. Dos raíces griegas componen la palabra: ἄρθρον (árthron), "articulación", y κέντησις (kéntēsis), "punción" o "acción de pinchar", derivada del verbo κεντέω, "picar, punzar". Artrocentesis significa, literalmente, "punción de una articulación". El término sigue el mismo patrón compositivo que paracentesis (punción del abdomen) o toracocentesis (punción del tórax), todos ellos procedimientos en los que una aguja atraviesa una cavidad para extraer líquido acumulado. Se realiza con una aguja acoplada a una jeringa, previa desinfección de la piel y aplicación de anestesia local. La punción se dirige habitualmente por la cara extensora de la articulación, porque en esa zona los paquetes vasculonerviosos son menos accesibles y el riesgo de lesión inadvertida se reduce. La rodilla es la articulación que se punciona con más frecuencia, pero la técnica es aplicable al hombro, el codo, la muñeca, la cadera y el tobillo, entre otras. El aspecto macroscópico del líquido ya aporta pistas. Un líquido normal es viscoso, transparente y de color amarillo pajizo. Cuando aparece turbio y con escasa viscosidad, el recuento de leucocitos suele estar elevado, lo que apunta a un proceso inflamatorio. Si el líquido es francamente purulento, la sospecha de artritis infecciosa obliga a actuar con rapidez. Bajo el microscopio de luz polarizada se buscan cristales. Los de urato monosódico, con forma de aguja y birrefringencia negativa, confirman la gota; los de pirofosfato cálcico, romboidales y con birrefringencia positiva débil, apuntan a seudogota (un dato que a veces resulta difícil de interpretar incluso para reumatólogos experimentados, porque los cristales de pirofosfato son más pequeños y menos refringentes que los de urato). La muestra puede enviarse, además, a cultivo microbiológico, citología y determinaciones bioquímicas como la glucosa sinovial. Cuando una articulación contiene un volumen excesivo de líquido, la cápsula se tensa y el dolor limita la movilidad. Evacuar ese líquido proporciona alivio casi inmediato. En el hemartros postraumático de rodilla, por ejemplo, la extracción de la sangre intraarticular permite recuperar parte del arco de flexión en la misma sesión. La misma vía de acceso que se emplea para extraer líquido sirve para inyectar sustancias dentro de la articulación. Es una maniobra habitual en la práctica clínica, aunque pertenece ya al ámbito de la infiltración articular y no al de la artrocentesis en sentido estricto. La artroscopia requiere introducir una óptica dentro de la articulación para visualizar directamente sus estructuras internas, y se practica en quirófano. La artrocentesis es un acto mucho más sencillo: se realiza con frecuencia en la propia consulta o en urgencias, no precisa instrumental óptico y su duración rara vez supera unos minutos. Del griego ἄρθρον (árthron), articulación, y κέντησις (kéntēsis), punción. Sigue el mismo modelo que paracentesis o toracocentesis. Con anestesia local bien aplicada, la molestia se limita al pinchazo inicial del anestésico. Muchos pacientes refieren, más que dolor, una sensación de presión cuando la aguja entra en la cavidad articular. Si la articulación contiene mucho líquido, la propia extracción produce un alivio que compensa con creces la leve incomodidad del procedimiento. No. La artrocentesis consiste en sacar líquido de la articulación; la infiltración, en introducir una sustancia. Ambas comparten la vía de acceso (una aguja percutánea), y en la práctica se combinan a menudo en un solo acto, pero son procedimientos conceptualmente distintos. Bastante. El aspecto, la viscosidad, el recuento de células, la presencia o ausencia de cristales y el cultivo microbiológico permiten orientar el origen del problema articular: mecánico, inflamatorio o infeccioso. En 1961, Hollander y colaboradores publicaron la primera clasificación sistemática del líquido sinovial en categorías según el recuento leucocitario, un esquema que, con matices, se sigue usando hoy. Si desea profundizar en conceptos asociados a la artrocentesis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la artrocentesis
Para qué sirve el análisis del líquido sinovial
Vertiente evacuadora de la artrocentesis
Diferenciación con la artroscopia
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra artrocentesis?
¿Es dolorosa?
¿Es lo mismo artrocentesis que infiltración?
¿Qué información aporta el líquido extraído?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026