DICCIONARIO MÉDICO
Arteritis
La arteritis es la inflamación de la pared de una o varias arterias. Puede afectar a vasos de gran, mediano o pequeño calibre y obedece a mecanismos muy distintos, desde respuestas autoinmunitarias hasta infecciones directas del endotelio vascular. Según la clasificación de Chapel Hill (revisada en 2012), las arteritis se encuadran dentro del grupo más amplio de las vasculitis, y su distribución varía con la edad, el sexo y la geografía. El término procede del griego ἀρτηρία (artēría, "conducto de aire", nombre que los anatomistas clásicos daban a estos vasos porque los encontraban vacíos en los cadáveres) y el sufijo -itis, que en terminología médica señala inflamación. La palabra aparece ya en la literatura médica francesa del siglo XIX, aunque su uso clínico preciso se consolida en la primera mitad del siglo XX, cuando Horton, Magath y Brown describieron en 1932 la primera forma sistematizada de arteritis con confirmación histopatológica. Desde el punto de vista anatomopatológico, la inflamación puede asentar en cualquiera de las tres capas de la pared arterial (íntima, media, adventicia) o atravesarlas todas. El infiltrado celular que la compone y la presencia o ausencia de necrosis son los datos que permiten distinguir unas formas de otras. En la arteritis de células gigantes, por ejemplo, el infiltrado es granulomatoso y fragmenta la lámina elástica interna; en la panarteritis nodosa, la lesión es necrosante y tiende a formar microaneurismas. La Conferencia de Consenso de Chapel Hill (CHCC), publicada inicialmente en 1994 y actualizada en 2012, clasificó las vasculitis en función del tamaño predominante de los vasos afectados. Esta clasificación sigue siendo la referencia internacional. No todas las arteritis encajan en una sola categoría, porque algunas afectan a vasos de calibre variable, pero el esquema resulta útil en la práctica. Arteritis de grandes vasos. El prototipo es la arteritis de células gigantes, que afecta sobre todo a la aorta y a sus ramas principales, con marcada predilección por las ramas de la carótida externa (en particular, la arteria temporal). La arteritis de Takayasu comparte el tropismo por la aorta y los troncos supraaórticos, pero se presenta en mujeres jóvenes, habitualmente antes de los 40 años, un perfil demográfico opuesto al de la arteritis de células gigantes. Arteritis de vasos medianos. Aquí se incluyen la panarteritis nodosa y la enfermedad de Kawasaki. La panarteritis nodosa produce lesiones necrosantes segmentarias que pueden dar lugar a aneurismas visibles en la angiografía; la enfermedad de Kawasaki, propia de la infancia, tiene especial relevancia por su capacidad de dañar las arterias coronarias. Arteritis de pequeños vasos. Se reserva para las vasculitis que afectan a arteriolas, capilares y vénulas, como la granulomatosis con poliangeítis (antes enfermedad de Wegener) o la vasculitis IgA. Aunque la inflamación predomina en vasos pequeños, puede extenderse también a arterias de calibre medio. Conviene no confundir ambos grupos, porque su manejo es radicalmente distinto. Las arteritis inmunomediadas, que constituyen la mayoría, se originan cuando el sistema inmunitario ataca la pared del vaso sin que medie un agente infeccioso identificable en el tejido. Las arteritis infecciosas, en cambio, son consecuencia directa de la invasión bacteriana, fúngica o vírica de la pared arterial. La sífilis fue históricamente la causa infecciosa más conocida de aortitis, con destrucción de la capa media y formación de aneurismas en la aorta ascendente. Hoy, las arteritis infecciosas son mucho menos frecuentes, pero siguen apareciendo en pacientes inmunodeprimidos o portadores de prótesis vasculares. Del griego ἀρτηρία (artēría) y el sufijo -itis. Los primeros anatomistas griegos llamaban ἀρτηρία a estos vasos porque, al abrirlos tras la muerte, los hallaban vacíos de sangre y los confundían con conductos de aire. El término se incorporó al vocabulario médico moderno a través del latín científico y se consolidó durante el siglo XIX. No. La aterosclerosis es un proceso degenerativo crónico en el que se acumulan lípidos y tejido fibroso en la pared arterial; no es, estrictamente, una inflamación primaria del vaso, aunque el componente inflamatorio participe en su progresión. La arteritis es, por definición, un proceso inflamatorio que afecta a la pared arterial como diana principal. Depende del tipo y del territorio vascular comprometido. Algunas formas, como la arteritis de células gigantes, pueden provocar ceguera irreversible si no se reconocen a tiempo. Otras, como ciertos cuadros de vasculitis cutánea limitada a pequeños vasos, tienen un curso benigno y autolimitado. Sí, y de hecho es frecuente que las manifestaciones sean asimétricas. En la arteritis de Takayasu, por ejemplo, la afectación puede ser más intensa en la subclavia de un lado, lo que produce diferencias de pulso y de presión arterial entre ambos brazos. La arteritis de células gigantes puede inflamar la arteria temporal de un solo lado, con dolor circunscrito a una sien. Si desea profundizar en conceptos asociados a la arteritis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la arteritis
Clasificación por calibre del vaso afectado
Arteritis infecciosas frente a arteritis inmunomediadas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra arteritis?
¿Es lo mismo arteritis que aterosclerosis?
¿Todas las arteritis son enfermedades graves?
¿Puede una arteritis afectar solo a un lado del cuerpo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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