DICCIONARIO MÉDICO

Arteria poplítea

La arteria poplítea es la continuación de la arteria femoral a partir del hiato del aductor, el orificio que atraviesa el músculo aductor mayor en el tercio inferior del muslo. Discurre por la fosa poplítea (la depresión que se palpa detrás de la rodilla) y se bifurca en el borde inferior del músculo poplíteo en la arteria tibial anterior y el tronco tibioperoneo, del que nacen la arteria tibial posterior y la arteria peronea.

Qué es la arteria poplítea

La arteria poplítea es el tronco arterial que irriga la articulación de la rodilla y da origen a los vasos que llevarán la sangre hasta el pie. Ocupa una posición profunda en la fosa poplítea, el rombo de partes blandas situado detrás de la rodilla cuyos bordes superiores forman los tendones del bíceps femoral (lateralmente) y del semimembranoso y semitendinoso (medialmente), mientras que las dos cabezas del gastrocnemio dibujan los bordes inferiores. El vaso discurre en el eje central de ese rombo, apoyado directamente sobre la cápsula articular posterior: de todas las arterias del miembro inferior, ninguna mantiene una relación tan estrecha con una articulación. Eso la expone a lesiones en luxaciones y fracturas del fémur distal.

Su nombre procede del latín poples, poplitis, que designaba la corva o la parte posterior de la rodilla. No hay raíz griega detrás de esta voz; es una formación latina documentada ya en Celso (siglo I d. C.), quien la empleaba para referirse a la región flexora de la rodilla. De poples derivó el adjetivo popliteus, y de ahí el español «poplíteo».

Trayecto por la fosa poplítea

Comienza donde termina la arteria femoral, al atravesar esta el hiato del músculo aductor mayor. A partir de ese punto, el vaso desciende casi verticalmente por la fosa poplítea, cubierto por una fascia densa (la fascia poplítea) y rodeado de tejido adiposo. Lo acompañan la vena poplítea, situada superficial y ligeramente lateral a la arteria, y el nervio tibial, que discurre todavía más superficialmente.

En su descenso, la arteria pasa primero entre los cóndilos femorales y después entre las dos cabezas del gastrocnemio, apoyada sobre la cara posterior de la cápsula de la rodilla y el músculo poplíteo. Al alcanzar el borde inferior de este músculo, el vaso finaliza bifurcándose. Son apenas diez a doce centímetros de recorrido, pero con relaciones anatómicas tan densas que cualquier intervención quirúrgica en la cara posterior de la rodilla obliga a identificar y proteger esta arteria con cuidado.

Ramas de la arteria poplítea

A lo largo de su recorrido, la arteria poplítea emite dos grupos de ramas. Las arterias geniculares, cinco en la descripción clásica (superolateral, superomedial, media, inferolateral e inferomedial), forman alrededor de la rodilla una red anastomótica perirrotuliana que garantiza la irrigación articular incluso cuando la rodilla está en flexión máxima y el tronco principal se acoda sobre sí mismo. De esa red depende también la nutrición del menisco en su porción periférica vascularizada, que es la única zona del menisco capaz de cicatrizar tras una rotura. Las arterias surales irrigan los músculos gastrocnemio y sóleo de la pantorrilla.

Las ramas terminales aparecen en el borde inferior del músculo poplíteo. La arteria tibial anterior se separa y perfora la membrana interósea para pasar al compartimento anterior de la pierna; lo que queda, el tronco tibioperoneo, se divide unos dos o tres centímetros más abajo en arteria tibial posterior y arteria peronea (fibular). Merece la pena señalar que esta bifurcación terminal es bastante variable: los textos de anatomía describen hasta siete patrones de ramificación distintos, y en algunos de ellos falta la arteria tibial posterior o se produce una trifurcación directa sin tronco tibioperoneo intermedio.

Palpación del pulso poplíteo

El pulso poplíteo es más difícil de encontrar que el femoral o el tibial posterior. La razón es puramente topográfica: la arteria discurre en un plano profundo, protegida por la fascia poplítea y el tejido graso de la fosa. La técnica habitual consiste en colocar al paciente en decúbito supino con la rodilla flexionada a unos 135 grados para que la fascia y los isquiotibiales se relajen; el examinador rodea la rodilla con ambas manos, sitúa los pulgares sobre la tuberosidad tibial y hunde los dedos en la parte central de la fosa, comprimiendo la arteria contra el plano óseo posterior de la tibia.

Cuando el pulso poplíteo está debilitado o ausente, la sospecha recae sobre una obstrucción proximal, generalmente a nivel de la arteria femoral superficial, y constituye un hallazgo clave en la evaluación de la enfermedad arterial periférica. Conviene también prestar atención al hallazgo contrario: un pulso anormalmente amplio y fácil de localizar puede indicar un aneurisma poplíteo. Esta es la localización más frecuente de los aneurismas en arterias periféricas, con claro predominio en varones mayores de 60 años y bilateralidad en más de la mitad de los casos.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa «poplíteo»?

Procede del latín poples, poplitis, la corva o parte posterior de la rodilla. No tiene raíz griega. Celso ya la usaba en el siglo I d. C. para referirse a la región flexora de la rodilla, y todo lo que lleva el adjetivo «poplíteo» (arteria, vena, fosa, músculo) pertenece a esa zona.

¿Dónde se palpa el pulso poplíteo?

En la parte central de la fosa poplítea, detrás de la rodilla, con la pierna flexionada para relajar la fascia. Se necesita presión firme con los dedos de ambas manos porque la arteria está a varios centímetros de la superficie. Si no se percibe con la rodilla flexionada, puede intentarse con la pierna en extensión, presionando suavemente la rodilla contra la camilla.

¿Es frecuente el aneurisma de la arteria poplítea?

Sí. Entre los aneurismas de arterias periféricas (todos los que se localizan fuera de la aorta), el poplíteo representa alrededor del 80 %. Predomina en varones mayores de 60 años, y en algo más de la mitad de los casos aparece en ambas piernas. Su riesgo principal no es la rotura, que resulta rara, sino la formación de trombos que pueden embolizar hacia las arterias distales de la pierna y comprometer la irrigación del pie.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Servicios vasculares y cardíacos. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Bowers Z, Nassereddin A, Sinkler MA, Bordoni B. Anatomy, Bony Pelvis and Lower Limb: Popliteal Artery. StatPearls, National Library of Medicine.
  3. Real Academia Española. Poplíteo. Diccionario de la lengua española.
  4. Instituto del Corazón de Texas. Glosario de terminología cardiovascular.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la arteria poplítea, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Femoral: la arteria femoral es el vaso del que procede la poplítea, al cruzar el hiato del aductor.
  • Arteria ilíaca: origen de la cadena arterial del miembro inferior; la ilíaca externa se continúa como femoral.
  • Arteria tibial anterior: rama terminal de la poplítea que irriga el compartimento anterior de la pierna.
  • Arteria tibial posterior: rama terminal que irriga el compartimento posterior de la pierna y el pie.
  • Arterias surales: ramas de la poplítea que irrigan los músculos gastrocnemio y sóleo.
  • Rodilla: la articulación cuya cara posterior alberga la fosa poplítea.
  • Músculo poplíteo: músculo cuyo borde inferior marca el final de la arteria poplítea.
  • Poplíteo: adjetivo anatómico genérico que designa lo relativo a la parte posterior de la rodilla.
  • Pulso: el pulso poplíteo es uno de los puntos clásicos de palpación arterial del miembro inferior.

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