DICCIONARIO MÉDICO
Arteria cubital
La arteria cubital (también denominada arteria ulnar) es una de las dos ramas terminales de la arteria braquial. Se origina en la fosa del codo y desciende por la cara medial del antebrazo hasta la muñeca, donde penetra en la mano a través del canal de Guyon y forma el arco palmar superficial. De las dos ramas terminales de la braquial, la cubital es habitualmente la de mayor calibre. La arteria cubital es el vaso que irriga la mitad medial del antebrazo y la mayor parte de la palma de la mano. Comparte el territorio del antebrazo con la arteria radial, su rama hermana: ambas nacen de la bifurcación de la arteria braquial en la fosa cubital y descienden en paralelo, cada una por su lado del antebrazo, hasta confluir de nuevo en los arcos palmares de la mano. El nombre procede del latín cubitus, «codo». En anatomía, cubitus acabó designando también el hueso más largo del antebrazo (el cúbito o ulna), precisamente porque su extremo proximal, el olécranon, es la prominencia ósea que define el codo. La arteria cubital es, por tanto, la arteria que discurre por el lado del cúbito. Su sinónimo «arteria ulnar» emplea directamente el término latino ulna, que la Terminologia Anatomica internacional ha adoptado como forma oficial (arteria ulnaris). En español conviven ambas denominaciones sin diferencia de significado. La arteria cubital nace en la fosa cubital, generalmente a la altura del cuello del radio, cuando la arteria braquial se divide en sus dos ramas terminales. Inmediatamente después de su origen se dirige en sentido oblicuo hacia la cara medial del antebrazo, pasando por debajo del pronador redondo y del flexor superficial de los dedos. En ese tramo profundo discurre separada del nervio cubital, que desciende por un plano más posterior. Hacia la mitad del antebrazo todo cambia: la arteria se hace superficial y se coloca lateral al nervio cubital. A partir de ahí ambas estructuras viajan juntas, cubiertas solo por piel y fascia, en el surco que queda entre el tendón del flexor cubital del carpo y los tendones del flexor superficial de los dedos. Esa posición superficial en el tercio distal es la que permite palpar el pulso cubital a nivel de la muñeca. Al llegar a la muñeca, la arteria pasa por fuera del retináculo flexor (no atraviesa el túnel carpiano; quien sí lo hace es el nervio mediano, una confusión frecuente entre estudiantes de anatomía) y entra en la mano a través del canal de Guyon, delimitado por el hueso pisiforme y el gancho del ganchoso. Ya en la palma, la cubital se curva lateralmente para formar el arco palmar superficial, que se anastomosa con una rama superficial de la arteria radial. Poco después de su origen, la arteria cubital emite las arterias recurrentes cubitales anterior y posterior, que ascienden hacia el codo y participan en la red anastomótica periarticular. Algo más abajo nace el tronco de las interóseas, una rama corta que se bifurca casi de inmediato: la arteria interósea anterior desciende por la cara anterior de la membrana interósea, y la interósea posterior perfora la membrana para discurrir por el compartimento extensor. Entre las dos irrigan los músculos profundos del antebrazo y aportan ramas nutricias al radio y al cúbito. En el tramo distal salen la rama carpiana dorsal (que contribuye a la red dorsal del carpo) y la rama carpiana palmar. El arco palmar superficial, la gran rama terminal, da origen a las arterias digitales palmares comunes, responsables de la irrigación de la mayor parte de los dedos. Los pulgares, en cambio, dependen sobre todo de la arteria radial a través del arco palmar profundo. El pulso cubital se palpa en la cara anterior de la muñeca, justo lateral al tendón del músculo flexor cubital del carpo, a la altura del hueso pisiforme. Es menos accesible que el pulso radial y en la práctica clínica habitual no suele ser el primero que se explora. Pero tiene su momento. Su palpación cobra especial importancia en la prueba de Allen, una maniobra que evalúa la permeabilidad de los arcos palmares antes de procedimientos que puedan comprometer una de las dos arterias del antebrazo (la canalización de la radial para gasometría, por ejemplo). Si al liberar selectivamente una de las dos arterias la palma recupera su color con rapidez, los arcos son competentes para irrigar la mano por sí solos. Edgar Allen describió la maniobra original en 1929, aunque la versión modificada que se emplea hoy difiere bastante de su protocolo inicial. En la cara anterior de la muñeca, en el lado medial (el del meñique). Se palpa justo lateral al tendón del flexor cubital del carpo, a la altura del hueso pisiforme. A veces es necesario presionar con algo más de firmeza que para el pulso radial, porque la arteria queda parcialmente cubierta por el tendón. Sí. Son dos nombres para el mismo vaso. En la mayoría de las personas, la cubital tiene un calibre ligeramente mayor que la radial en su origen. La diferencia es pequeña y variable, pero lo que sí se mantiene constante es el reparto del territorio palmar: la cubital domina el arco superficial (que irriga la mayoría de los dedos) y la radial domina el profundo (que irriga sobre todo el pulgar y el índice). Esa distribución es la base anatómica de la prueba de Allen. Si desea profundizar en conceptos asociados a la arteria cubital, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la arteria cubital
Trayecto desde la fosa del codo hasta la mano
Ramas principales
El pulso cubital y la prueba de Allen
Preguntas frecuentes
¿Dónde se localiza el pulso cubital?
¿Es lo mismo arteria cubital que arteria ulnar?
¿Cuál es más grande, la arteria cubital o la radial?
Referencias
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