DICCIONARIO MÉDICO
Maniobra de Allen
La maniobra de Allen es una prueba de cabecera que comprueba si las dos arterias de la muñeca, la radial y la cubital, irrigan de forma suficiente la mano a través del arco palmar. Se realiza observando cómo recupera el color la palma tras liberar cada arteria por separado. El explorador comprime a la vez la arteria radial y la cubital en la muñeca mientras el paciente abre y cierra el puño varias veces, hasta que la palma palidece por falta de riego. Entonces suelta una de las dos arterias y cronometra cuánto tarda la mano en recuperar el color sonrosado. La reperfusión rápida indica que esa arteria, por sí sola, basta para nutrir la mano; una recoloración lenta o ausente delata un aporte colateral insuficiente. La prueba lleva el nombre de Edgar Van Nuys Allen, médico de la Clínica Mayo dedicado a las enfermedades vasculares de las extremidades, que la describió en 1929. No la concibió como se usa hoy: su propósito original era diagnosticar la tromboangeítis obliterante, una arteriopatía que afecta a los vasos distales, en pacientes con sospecha de oclusión por debajo de la muñeca. Insatisfecho con fiarse solo del pulso, Allen ideó un método sencillo para juzgar la permeabilidad de cada arteria a pie de cama. La sangre llega a la mano por dos vías que se unen en la palma formando los arcos palmares, superficial y profundo. Esa disposición en circuito, y no en callejón sin salida, es la que da sentido a la prueba: si una de las arterias se ocluye o se sacrifica, la otra puede mantener el riego a través del arco. La maniobra de Allen es, en el fondo, una forma de preguntar si ese circuito de reserva funciona. Ahí reside su utilidad práctica. Antes de puncionar o canular la arteria radial, de tomar una gasometría o de extraer ese vaso para un injerto o un colgajo, conviene saber que la arteria cubital podrá sostener sola la mano. La versión que se emplea de ordinario es la maniobra de Allen modificada, introducida por Irving Wright en 1952, que explora una mano cada vez y permite valorar por separado la radial y la cubital. La sencillez de la prueba convive con una precisión discutida. Su sensibilidad y su especificidad publicadas rondan el 55 % y el 92 %, cifras que la hacen aceptable como filtro pero no como garantía. Un resultado normal no descarta por completo el riesgo de isquemia, y uno alterado no siempre lo confirma, sobre todo cuando el procedimiento previsto es de mayor envergadura. En esos casos la exploración física se completa con métodos instrumentales como la ecografía Doppler. De Edgar Van Nuys Allen, médico de la Clínica Mayo que la describió en 1929. La ideó para diagnosticar la tromboangeítis obliterante, no para el uso previo a la punción arterial que hoy le damos. En la descripción original de Allen se exploraban ambas manos de forma simultánea. La versión modificada de Wright, de 1952, examina una sola mano cada vez, lo que permite valorar de manera independiente la arteria radial y la cubital. Es la que se usa habitualmente. No. La prueba tiene una precisión limitada y no predice con seguridad la isquemia de la mano. Un resultado normal aporta cierto margen de seguridad, pero ante procedimientos de más riesgo se complementa con estudios como la ecografía Doppler.Qué es la maniobra de Allen
Por qué la mano tiene doble irrigación
Alcance y límites
Preguntas frecuentes
De dónde procede el nombre de la maniobra
Qué diferencia hay entre la maniobra original y la modificada
Un resultado normal garantiza que no habrá complicaciones
Referencias
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