DICCIONARIO MÉDICO
Argirofilia
La argirofilia es una propiedad histoquímica por la cual determinadas estructuras celulares o tisulares captan iones de plata procedentes de sales como el nitrato de plata (AgNO₃) y, con la ayuda de un agente reductor externo, los convierten en plata metálica visible al microscopio. Se distingue de la argentafinidad, en la que esa reducción ocurre de forma espontánea. La técnica de referencia para demostrar células argirófilas es la de Grimelius, desarrollada en 1968. En histoquímica, la argirofilia designa la capacidad que poseen ciertos componentes de los tejidos biológicos para unirse a iones de plata (Ag⁺) cuando se exponen a soluciones de sales argénticas. La particularidad de las estructuras argirófilas es que, por sí solas, no logran transformar esos iones en plata metálica: necesitan que se añada al medio un agente reductor, habitualmente hidroquinona o formaldehído. Solo entonces el ion Ag⁺ se convierte en Ag⁰ y precipita como un depósito oscuro sobre la estructura en cuestión, que queda teñida de negro o pardo bajo la observación microscópica. El término procede del griego ἄργυρος (árgyros, plata) y φιλία (philía, afinidad), lo que literalmente equivale a "afinidad por la plata". Según la documentación de Dicciomed, su uso aparece registrado en inglés (argyrophilia) hacia 1928, cuando las técnicas de impregnación argéntica se estaban consolidando como herramientas de rutina en los laboratorios de histología. Para entender la argirofilia conviene situarla dentro de las técnicas de impregnación argéntica, un grupo de procedimientos que emplean sales de plata para visualizar elementos tisulares que las tinciones convencionales no revelan con facilidad. El principio general consiste en que los iones Ag⁺ se depositan selectivamente sobre determinados componentes del tejido y, al reducirse a plata metálica (Ag⁰), forman un precipitado opaco. El resultado final es una imagen de alto contraste, con estructuras teñidas de negro sobre un fondo más claro. Lo que separa la argirofilia de la argentafinidad es precisamente la necesidad de ese paso intermedio. Las estructuras argentafines poseen moléculas capaces de reducir la plata por sí mismas (aminas biógenas como la serotonina, o pigmentos como la melanina). Las argirófilas, no. Captan los iones, los retienen, pero se quedan ahí: hace falta añadir formaldehído, hidroquinona u otro reductor para que el precipitado se forme. Esta dependencia del reductor externo es la que define la reacción y la que condiciona toda la metodología de laboratorio asociada. La lista de componentes tisulares con comportamiento argirófilo es extensa. Entre los más relevantes figuran las fibras reticulares del tejido conjuntivo (formadas por colágeno de tipo III), las neurofibrillas y, sobre todo, los gránulos de secreción de las células neuroendocrinas dispersas por el tubo digestivo, el páncreas, la glándula tiroides y la médula suprarrenal. En estas últimas, la argirofilia se correlaciona en buena medida con la presencia de cromogranina A, una glucoproteína ácida almacenada en los gránulos secretores, según demostraron estudios de doble marcaje que combinaban la tinción de Grimelius con inmunohistoquímica (aunque la coincidencia entre ambas señales no es absoluta en todos los tipos celulares). En la práctica diagnóstica, la técnica de Grimelius se utilizó durante décadas como marcador amplio de diferenciación neuroendocrina. Permitía identificar células productoras de hormonas peptídicas en muestras de células argirófilas que, con la técnica argentafín de Masson-Fontana, habrían pasado inadvertidas. Lars Grimelius, patólogo sueco de la Universidad de Uppsala, publicó el procedimiento en 1968 mientras estudiaba los islotes pancreáticos del adulto humano. Su método resultó también muy útil para confirmar la naturaleza neuroendocrina de ciertos tumores, como los carcinoides intestinales, el feocromocitoma o los tumores de células C del tiroides. La confusión entre ambos términos es frecuente incluso en textos de formación. Conviene fijar las diferencias con claridad. Las células argentafines contienen sustancias reductoras endógenas (serotonina, catecolaminas, melanina) que convierten directamente los iones de plata en plata metálica. La técnica clásica para demostrar argentafinidad es la de Masson-Fontana. Todas las células argentafines son, además, argirófilas, porque si un tejido puede reducir la plata por sí solo, con más razón lo hará cuando se le añade un reductor externo. Lo contrario no se cumple. Muchas células argirófilas carecen de argentafinidad: captan los iones de plata pero no los reducen sin ayuda. Este grupo incluye la mayoría de las células enterocromafines de tipo ECL (enterochromaffin-like), las células productoras de glucagón y polipéptido pancreático, y las células C tiroideas, entre otras. Del griego ἄργυρος (árgyros, plata) y φιλία (philía, afinidad o inclinación). El neologismo se acuñó en el contexto de la histología del primer tercio del siglo XX, y su primer registro documental en inglés data de 1928. No. La diferencia es técnicamente precisa: en la argentafinidad, el propio tejido reduce las sales de plata sin ayuda externa, mientras que en la argirofilia hace falta añadir un agente reductor (hidroquinona, formaldehído) para que el precipitado de plata metálica se forme. Un tejido argentafín siempre es argirófilo, pero no a la inversa. Depende del contexto. La inmunohistoquímica con anticuerpos contra cromogranina A, sinaptofisina y otros marcadores ha sustituido a las tinciones de plata en la mayoría de los laboratorios de anatomía patológica para la identificación de células neuroendocrinas. La técnica de Grimelius, sin embargo, sigue siendo útil en centros con recursos limitados, en protocolos de investigación sobre tejido archivado y como método complementario cuando la inmunohistoquímica no es concluyente. Para la demostración de fibras reticulares (técnica de Gomori, técnica de Gordon-Sweet), las impregnaciones argénticas continúan en uso habitual. Comparten la raíz griega ἄργυρος (plata), pero son conceptos distintos. La argirofilia es una propiedad histoquímica que se explota intencionadamente en el laboratorio para teñir tejidos. La argiria, en cambio, es una condición clínica: la pigmentación grisácea permanente de la piel y las mucosas causada por el depósito de compuestos de plata tras una exposición prolongada o excesiva a este metal. Si desea profundizar en conceptos asociados a la argirofilia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la argirofilia
La reacción argéntica y el papel del agente reductor
Estructuras argirófilas y aplicaciones en anatomía patológica
Diferenciación entre argirofilia y argentafinidad
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra argirofilia?
¿Es lo mismo argirofilia que argentafinidad?
¿Se siguen usando las técnicas argirófilas en los laboratorios actuales?
¿Qué relación tiene la argirofilia con la argiria?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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