DICCIONARIO MÉDICO
Área motora
El área motora, o corteza motora primaria, es la región de la corteza cerebral desde la que se originan las órdenes nerviosas para los movimientos voluntarios. Se localiza en el giro precentral del lóbulo frontal, por delante del surco central (cisura de Rolando), y corresponde al área 4 de Brodmann. Su organización es somatotópica: cada porción de la corteza motora se encarga de un grupo muscular concreto del lado contralateral del cuerpo. La denominación "área motora" se consolidó a finales del siglo XIX, tras los experimentos de Gustav Fritsch y Eduard Hitzig, que en 1870 demostraron en perros que la estimulación eléctrica de una zona concreta de la corteza frontal producía movimientos en el lado opuesto del cuerpo. El término proviene de la combinación del latín area ("superficie delimitada") y el adjetivo motor, derivado del latín movēre ("mover"). Antes de Fritsch y Hitzig, la idea de que la corteza cerebral pudiera albergar funciones localizadas era objeto de debate intenso; su experimento la convirtió en dato verificable. Ocupa toda la extensión del giro precentral (la circunvolución inmediatamente anterior al surco central) y se prolonga por la cara medial del hemisferio hasta el lóbulo paracentral. La estimulación de cualquier punto de esta franja produce la contracción de un grupo muscular específico del hemicuerpo contrario. Es la corteza que precisa menor intensidad de corriente eléctrica para provocar una respuesta motora, lo que la distingue de las áreas premotora y suplementaria, situadas por delante. Wilder Penfield y Edwin Boldrey establecieron en 1937, a partir de estimulaciones intraoperatorias en pacientes epilépticos, que la corteza motora contiene un mapa ordenado del cuerpo, al que Penfield llamó homúnculo motor. El mapa está invertido: la representación del pie y la pierna ocupa la porción más superior (cara medial del hemisferio), mientras que la de la cara, la lengua y la laringe se sitúa en la parte inferior, cerca de la cisura lateral. Lo que más llama la atención de este mapa es la desproporción. Las regiones del cuerpo que ejecutan movimientos finos (la mano, los dedos, los labios, la lengua) tienen una representación cortical enorme en comparación con su tamaño real, mientras que el tronco o el muslo, cuyas acciones son más globales, ocupan franjas mucho más estrechas. Esa desproporción no es caprichosa: refleja la densidad de inervación motora y la complejidad de control que requiere cada segmento corporal. Una particularidad histológica del área 4 es la presencia, en la capa V de la corteza, de las células piramidales gigantes descritas por Vladimir Betz en 1874. Estas neuronas, cuyo soma puede alcanzar los 100 micrómetros de diámetro, envían sus axones a través de la corona radiada, la cápsula interna y los pedúnculos cerebrales hasta la médula espinal. El conjunto de esos axones forma la mayor parte del tracto corticoespinal (o vía piramidal), que cruza al lado opuesto en las pirámides bulbares antes de alcanzar las neuronas motoras inferiores. No todas las fibras de la vía piramidal proceden de las células de Betz. Se estima que solo alrededor del 3 al 5 % lo hacen; el resto proviene de neuronas piramidales más pequeñas del propio área 4 y de las cortezas premotora y somatosensorial adyacentes. La contribución de las células de Betz, sin embargo, es la que más directamente gobierna los movimientos finos de las extremidades distales. Inmediatamente por delante del área motora primaria se encuentra el área premotora (área 6 de Brodmann). La distinción funcional es clara, aunque la frontera anatómica no siempre resulta nítida. El área premotora interviene sobre todo en la planificación y programación del movimiento: selecciona qué secuencia de acciones se va a ejecutar y en qué orden. El área motora primaria, en cambio, ejecuta la orden final, reclutando las unidades motoras necesarias en cada músculo. Una forma sencilla de recordar la diferencia: la premotora decide qué hacer; la motora lo hace. Del latín area ("superficie delimitada") y motor (de movēre, "mover"). La expresión identifica la región cortical cuya estimulación produce movimiento. Fritsch y Hitzig fueron los primeros en demostrar experimentalmente esa relación en 1870, utilizando corrientes galvánicas sobre la corteza cerebral de perros. Depende de la extensión y la localización. Una lesión pequeña puede causar debilidad (paresia) o parálisis de un grupo muscular concreto del lado opuesto del cuerpo. Las lesiones extensas del giro precentral producen hemiplejía contralateral, con pérdida del movimiento voluntario en toda una mitad del cuerpo. La recuperación parcial es posible gracias a la reorganización de áreas motoras vecinas, un fenómeno que la neurociencia denomina plasticidad cortical. No del todo. "Corteza motora" es un término más amplio que engloba la corteza motora primaria (área 4), la premotora (área 6) y el área motora suplementaria. "Área motora" sin más calificativo suele referirse a la corteza motora primaria, pero el contexto importa: algunos textos usan la expresión en sentido genérico para designar el conjunto. Son las neuronas piramidales gigantes de la capa V del área 4. Vladimir Betz las describió en 1874. Con un cuerpo celular que puede superar los 100 micrómetros, se cuentan entre las neuronas más grandes del sistema nervioso central humano. Sus axones descienden por el tracto corticoespinal hasta la médula. Si desea profundizar en conceptos vinculados al área motora, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el área motora
Organización somatotópica y el homúnculo motor
Las células de Betz y la vía corticoespinal
Diferenciación con el área premotora
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre de "área motora"?
¿Qué ocurre si se lesiona el área motora?
¿Es lo mismo el área motora que la corteza motora?
¿Qué son las células de Betz?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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