DICCIONARIO MÉDICO

Homúnculo

El homúnculo es la representación de una figura humana en miniatura. En medicina, el término designa sobre todo el homúnculo cortical o de Penfield: un mapa deformado del cuerpo dibujado sobre la corteza cerebral, en el que cada parte aparece con un tamaño proporcional al territorio de cerebro que le dedica movimiento o sensibilidad. Por eso las manos, los labios y la cara resultan enormes, y el tronco y las piernas, diminutos. La palabra, mucho más antigua que la neurología, significa literalmente hombrecillo.

Qué es el homúnculo

Homúnculo es un cultismo latino, diminutivo de homo, hombre: un hombre pequeño, un hombrecillo. El término tiene siglos de historia y ha nombrado cosas distintas. En la alquimia del Renacimiento aludía a un ser humano minúsculo que supuestamente podía crearse en el laboratorio. En la biología de los siglos XVII y XVIII sirvió a la teoría de la preformación, según la cual dentro de cada célula reproductora ya existía un individuo entero y diminuto, listo para crecer; algunos anatomistas llegaron a creer que veían ese hombrecillo dentro del espermatozoide. La ciencia descartó esas ideas, pero la imagen del pequeño ser interior quedó en la cultura, de Goethe a la literatura moderna.

En el lenguaje médico contemporáneo, la palabra se ha especializado. Cuando un neurólogo habla del homúnculo se refiere casi siempre al homúnculo cortical, la figura con la que se representa cómo el cuerpo está proyectado en la superficie del cerebro.

El homúnculo cortical de Penfield

La versión cerebral del homúnculo nació en 1937. El neurocirujano Wilder Penfield y su colaborador Edwin Boldrey publicaron entonces un extenso trabajo con los resultados de estimular eléctricamente la corteza cerebral de 126 pacientes operados despiertos, con anestesia local, en el Instituto Neurológico de Montreal. Al tocar cada punto de la corteza, la persona notaba un hormigueo en una zona concreta del cuerpo o movía un músculo determinado. Punto a punto, Penfield fue levantando un mapa de qué región cerebral se ocupaba de cada parte del organismo.

Para hacerlo visible, encargó a la ilustradora Hortense Cantlie el dibujo de una figura humana repartida a lo largo de la corteza, con cada parte del cuerpo del tamaño del área que le correspondía. El resultado era una criatura de aspecto grotesco, de manos gigantescas y tronco raquítico. Penfield la llamó homúnculo. En 1950 publicó una versión más cuidada, la que suele reproducirse en los manuales.

Por qué el homúnculo está deformado

La desproporción no es un capricho del dibujo: refleja un principio real de organización del cerebro, la somatotopía, es decir, la disposición ordenada del cuerpo sobre la corteza. El espacio que la corteza dedica a cada región no depende de su tamaño físico, sino de la finura con que esa región se mueve o percibe. La mano, los labios y la lengua, capaces de movimientos precisos y de una sensibilidad muy fina, ocupan una porción enorme; la espalda o el muslo, mucho menor.

Existen en realidad dos homúnculos, vecinos y de forma parecida. El homúnculo motor se sitúa en la circunvolución anterior al surco central, en el lóbulo frontal, y corresponde a la corteza que ordena los movimientos voluntarios. El homúnculo sensitivo se encuentra justo detrás, en la circunvolución del lóbulo parietal que recibe el tacto, la presión, la temperatura y la posición de los miembros. Uno manda; el otro escucha.

Un mapa con matices

El homúnculo clásico es una herramienta, no una fotografía. Investigaciones posteriores han mostrado que la representación del cuerpo en la corteza es menos rígida de lo que sugería el dibujo original: hay zonas que se solapan, mapas repetidos y conexiones cruzadas entre las áreas motoras y sensitivas, de modo que un mismo movimiento puede depender de varios territorios a la vez. Esa flexibilidad ayuda a entender por qué el cerebro consigue reorganizarse en parte tras una lesión. El esquema de Penfield sigue vigente en la enseñanza y en la cirugía, ahora entendido como una aproximación útil más que como un plano exacto.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa la palabra homúnculo?

Hombrecillo. Es el diminutivo latino de homo, hombre. Antes de la neurología, el término se usó en la alquimia y en la teoría de la preformación para nombrar a un ser humano minúsculo.

¿Cuál es la diferencia entre el homúnculo motor y el sensitivo?

El homúnculo motor representa la corteza que gobierna los movimientos voluntarios, en el lóbulo frontal; el sensitivo, la corteza que recibe las sensaciones del cuerpo, en el lóbulo parietal. Los dos comparten esa forma desproporcionada, con las manos y la cara sobredimensionadas.

¿Quién ideó el homúnculo cortical?

El neurocirujano Wilder Penfield, junto a Edwin Boldrey, en un trabajo de 1937 basado en la estimulación eléctrica de la corteza en pacientes operados despiertos. El dibujo lo realizó la ilustradora Hortense Cantlie.

¿El homúnculo existe físicamente en el cerebro?

No. Es una forma de dibujar un mapa, no una figura que pueda encontrarse dentro del cráneo. Representa cuánta corteza se dedica a cada parte del cuerpo.

Referencias

  1. Catani M. Brain (Oxford University Press). A little man of some importance (historia del homúnculo de Penfield).
  2. Bernal B, y cols. Medicina Clínica (Elsevier). Organización motora del córtex cerebral y el papel del sistema de las neuronas espejo.
  3. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española: homúnculo.
  4. Penfield W, Boldrey E. Brain, 1937;60:389-443. Somatic motor and sensory representation in the cerebral cortex of man (fuente original, comentada).

Entradas relacionadas

  • Corteza cerebral. Capa externa del cerebro donde se proyecta el homúnculo.
  • Circunvolución. Pliegue de la corteza; el surco central separa las áreas motora y sensitiva.
  • Cerebro. Órgano donde se localizan las cortezas motora y somatosensorial.
  • Neurona. Célula del sistema nervioso que transmite las señales representadas en el mapa.

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