DICCIONARIO MÉDICO

Aparatos auditivos

Los aparatos auditivos, denominados en terminología médica audífonos o prótesis auditivas externas, son dispositivos electrónicos que captan el sonido ambiental, lo amplifican y lo dirigen al oído del usuario para compensar una hipoacusia. Se colocan en el pabellón auricular o dentro del conducto auditivo externo y no requieren intervención quirúrgica.

Qué son los aparatos auditivos

La expresión "aparato auditivo" es la forma coloquial que predomina en el español de Latinoamérica y que también se emplea con frecuencia en España, donde durante décadas fue habitual la voz sonotone, procedente de la marca comercial estadounidense Sonotone Corporation (fundada en 1929), que acabó lexicalizándose hasta el punto de figurar en el diccionario de la RAE como sinónimo de audífono. El término técnico preferido por las academias de la lengua y por la RANM es audífono, compuesto del latín audire ("oír") y del griego φωνή (phonḗ, "sonido", "voz").

Todos los audífonos comparten un esquema funcional en tres etapas. Un micrófono capta las ondas sonoras del entorno y las convierte en señal eléctrica; un procesador (en los modelos analógicos, un amplificador convencional; en los digitales, un chip que analiza la señal, filtra el ruido, ecualiza las frecuencias según el perfil de pérdida auditiva del usuario y ajusta la ganancia) modifica esa señal; y un receptor o altavoz en miniatura la transforma de nuevo en onda sonora amplificada que se dirige al conducto auditivo. Una pila o batería recargable alimenta todo el circuito.

Modalidades según la colocación

Los audífonos retroauriculares (BTE, por su sigla en inglés) consisten en una carcasa de plástico que se sitúa detrás del pabellón auricular y se conecta, mediante un tubo fino o un cable, a un molde o una cúpula que se introduce en el conducto auditivo. Es la configuración más versátil: admite desde pérdidas leves hasta profundas y se adapta bien a oídos de cualquier tamaño, lo que la hace habitual en niños. Una variante reciente, el audífono con receptor en el canal (RIC), traslada el altavoz al propio conducto auditivo, con lo que la carcasa retroauricular se reduce y el sonido gana naturalidad.

En el extremo opuesto del espectro están los modelos intraauriculares, que se fabrican a medida del oído del usuario. Los hay intrauriculares convencionales (ITE), que ocupan la mayor parte de la concha auricular, intracanales (ITC) y completamente en el canal (CIC), estos últimos prácticamente invisibles una vez colocados. A menor tamaño, menor capacidad de amplificación y menor espacio para funciones adicionales como micrófonos direccionales o bobinas telefónicas; por ese motivo, los modelos más pequeños suelen reservarse para hipoacusias de grado leve a moderado.

Del cuerno acústico al procesador digital

Los primeros intentos de amplificar el sonido para personas con déficit auditivo se remontan al siglo XVII, con las llamadas trompetas o cuernos acústicos: embudos metálicos o de marfil cuyo extremo estrecho se introducía en el conducto auditivo externo y cuya boca ancha concentraba las ondas sonoras. No había componente electrónico alguno. La era electrónica comenzó a finales del siglo XIX, cuando Miller Reese Hutchinson patentó en Estados Unidos el primer audífono portátil con micrófono de carbono y batería, un dispositivo aún voluminoso que los usuarios llevaban colgado del cuello o guardado en un bolsillo.

La miniaturización llegó con el transistor en la década de 1950 y, más adelante, con el circuito integrado. El salto cualitativo se produjo a partir de los años 1990, cuando los procesadores digitales permitieron que el audífono analizara el entorno acústico y adaptara su respuesta en tiempo real, reduciendo el ruido de fondo, cancelando el acoplamiento (el pitido que se produce cuando la señal amplificada vuelve a entrar en el micrófono) y ofreciendo varios programas de escucha seleccionables por el usuario. Los dispositivos actuales pueden incorporar conectividad Bluetooth, ajuste desde una aplicación móvil y algoritmos de inteligencia artificial que aprenden de las preferencias del paciente.

Diferenciación con los implantes auditivos

Los aparatos auditivos son dispositivos externos y removibles. Los implantes auditivos, en cambio, requieren colocación quirúrgica: un componente interno se fija al hueso temporal o se introduce en la cóclea, y un procesador externo envía la señal por vía electromagnética o por vibración ósea. El implante coclear, el más conocido, sortea las células ciliadas dañadas del oído interno y estimula directamente las fibras del nervio auditivo, por lo que está indicado en pérdidas neurosensoriales severas o profundas en las que el audífono convencional no proporciona beneficio suficiente. Ambas categorías (audífonos e implantes) persiguen el mismo objetivo, mejorar la percepción sonora, pero por vías técnicas y clínicas muy distintas.

Preguntas frecuentes

¿Por qué en España se les llamaba "sonotone"?

Por la marca comercial Sonotone Corporation, un fabricante estadounidense de audífonos fundado en 1929 cuyo nombre se popularizó de tal manera que pasó a designar cualquier audífono, independientemente de su fabricante. La RAE recoge la voz sonotone en su diccionario como sinónimo coloquial de audífono. El fenómeno es comparable al de otras marcas que se convierten en genéricos, como aspirina.

¿Es lo mismo un audífono que un implante coclear?

No. El audífono amplifica el sonido y lo envía al oído por vía aérea; se pone y se quita sin ningún procedimiento. El implante coclear es un dispositivo que se coloca quirúrgicamente y que estimula de forma eléctrica las terminaciones nerviosas de la cóclea, sin necesidad de que las células ciliadas del oído interno estén intactas.

¿Se necesita receta para obtener un audífono?

Depende de la normativa del país. En Estados Unidos, desde 2022 existen audífonos de venta libre (over-the-counter) para adultos con pérdida leve a moderada. En la mayoría de los países hispanohablantes, la adaptación de un audífono requiere una evaluación audiológica previa que determine el tipo y el grado de pérdida para ajustar correctamente el dispositivo.

Referencias

  1. National Institute on Deafness and Other Communication Disorders (NIDCD). Audífonos: acerca de, tipos, consejos de cuidado. National Institutes of Health.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Dispositivos para la hipoacusia. MedlinePlus en español.
  3. Mayo Clinic. Audífonos: cómo elegir los adecuados.
  4. U.S. Food and Drug Administration (FDA). Lo que debe saber sobre los aparatos auditivos y los productos personales de amplificación del sonido.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos vinculados a los aparatos auditivos, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Hipoacusia: disminución de la capacidad auditiva, de grado variable, que puede afectar a uno o a ambos oídos.
  • Sordera: pérdida total o casi total de la audición.
  • Presbiacusia: pérdida auditiva progresiva asociada al envejecimiento, una de las indicaciones más frecuentes del uso de audífonos.
  • Cóclea: estructura en espiral del oído interno donde se transduce la señal sonora en impulso nervioso.
  • Oído interno: porción más profunda del oído, sede de los órganos de la audición y del equilibrio.
  • Oído medio: cavidad aérea entre el tímpano y el oído interno que aloja la cadena de huesecillos.
  • Órgano de Corti: receptor sensorial de la cóclea que contiene las células ciliadas responsables de la transducción auditiva.
  • Acúfeno: percepción de un sonido (zumbido, pitido) en ausencia de estímulo acústico externo.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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