DICCIONARIO MÉDICO
Anteflexión
La anteflexión es la curvatura de un órgano sobre sí mismo en dirección anterior. En la práctica clínica, el término se aplica casi exclusivamente al útero, donde describe el ángulo que forma el cuerpo uterino al plegarse hacia delante sobre el cérvix a la altura del istmo. Esta disposición, combinada con la anteversión, constituye la posición uterina más frecuente. El término procede del latín ante (hacia delante) y flexio (curvatura, del verbo flectere, doblar). En anatomía general designa cualquier flexión de una estructura sobre sí misma en sentido ventral, pero su uso se ha consolidado de forma abrumadora en el campo de la ginecología para describir la posición del útero dentro de la pelvis. Para entender la anteflexión uterina hay que visualizar la relación entre las tres porciones del órgano: el fondo (la cúpula superior), el cuerpo y el cuello o cérvix. En la mayoría de las mujeres, el cuerpo no se dispone en línea recta con el cérvix, sino que se inclina hacia delante formando un ángulo en la zona del istmo (la estrecha banda de transición entre cuerpo y cuello). Ese pliegue anterior es la anteflexión. Su magnitud varía de una mujer a otra y puede modificarse con el llenado de la vejiga o del recto, con los cambios posturales y, a lo largo de la vida, con los embarazos previos. La confusión entre anteflexión y anteversión es frecuente, incluso en textos de divulgación sanitaria. Ambas describen la orientación del útero hacia delante, pero se refieren a ángulos diferentes. La anteversión indica la inclinación global del eje uterino en relación con la vagina: cuando el útero está antevertido, su eje longitudinal se inclina unos 90 grados hacia la pared abdominal anterior. La anteflexión, en cambio, mide el pliegue interno del propio órgano, el ángulo que se forma entre el cuerpo y el cuello a la altura del istmo. Un útero puede estar antevertido sin una anteflexión marcada, o presentar una anteflexión pronunciada con una versión diferente. Lo habitual, no obstante, es que ambas posiciones coexistan: la combinación anteversión-anteflexión se observa en el 70-80 % de las mujeres y se considera la configuración anatómica de referencia. Los ligamentos uterinos (redondos, anchos, uterosacros) contribuyen a mantener esa disposición, aunque con un margen de movilidad considerable. Cuando el cuerpo del útero se curva en sentido contrario, hacia el recto y el sacro, se habla de retroflexión. Si lo que cambia es la orientación global del eje, la posición se denomina retroversión. Aproximadamente un 20-30 % de las mujeres presenta un útero en alguna variante de retroposición. Salvo que el útero quede fijado en esa posición por adherencias (consecuencia de procesos inflamatorios o de endometriosis), estas variantes se consideran hallazgos anatómicos normales, no entidades patológicas. Del latín ante (hacia delante) y flexio, -onis (acción de doblar), derivado de flectere. Literalmente, «curvatura hacia delante». Sí. Es la posición más frecuente. Entre el 70 y el 80 % de las mujeres presentan un útero en anteversión y anteflexión combinadas. No requiere ninguna intervención ni se asocia a alteraciones de la fertilidad en la inmensa mayoría de los casos. No. La anteversión describe la inclinación del eje uterino completo en relación con la vagina. La anteflexión se refiere al pliegue del cuerpo del útero sobre su propio cuello. Son dos ángulos diferentes que suelen coexistir pero que conviene no confundir. Si desea profundizar en la anatomía y las posiciones del útero, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la anteflexión
Anteflexión y anteversión: dos conceptos distintos
Posiciones opuestas: retroflexión y retroversión
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «anteflexión»?
¿Un útero en anteflexión es normal?
¿Es lo mismo anteflexión que anteversión?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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