DICCIONARIO MÉDICO
Flexión
La flexión es el movimiento articular mediante el cual disminuye el ángulo formado entre dos segmentos óseos contiguos, acercándolos entre sí. Su movimiento opuesto es la extensión, que aumenta ese ángulo. El término proviene del latín flexio, flexionis, sustantivo de acción derivado del supino flexum del verbo flectĕre (doblar, curvar). Cicerón ya empleaba flexio en el siglo I a. C. para referirse a las modulaciones de la voz, pero en el uso anatómico moderno el significado se circunscribe al movimiento de una articulación en el que dos palancas óseas se aproximan. Cuando usted dobla el codo para acercar la mano al hombro, el ángulo entre el brazo y el antebrazo se reduce: eso es una flexión. El bíceps braquial es el músculo que protagoniza ese gesto, aunque no actúa solo: los músculos braquial y braquiorradial colaboran en la misma tarea. La contracción concéntrica de estos músculos genera la fuerza necesaria, mientras que el sistema nervioso central coordina la secuencia temporal de la activación y el grado de reclutamiento de cada unidad motora. La mayoría de las flexiones ocurren en el plano sagital, con un eje de rotación transversal (frontal-horizontal). Eso quiere decir que el segmento se desplaza hacia delante o hacia atrás respecto a la posición anatómica de referencia. Hay excepciones notables. En la rodilla, la flexión lleva la pierna hacia la cara posterior del muslo; en la columna cervical, inclina la cabeza hacia el pecho. Existe también la lateroflexión (inclinación lateral del tronco o la cabeza), que se ejecuta en el plano coronal, y la dorsiflexión del tobillo, en la que el pie se eleva acercando el dorso a la pierna. Ambas reciben nombres compuestos precisamente porque su dirección se aparta del patrón sagital habitual. Prácticamente todas las articulaciones clasificadas como diartrosis (móviles) permiten algún grado de flexión. Las más representativas son el hombro, el codo, la muñeca, las articulaciones metacarpofalángicas e interfalángicas de la mano, la cadera, la rodilla, el tobillo y las articulaciones interfalángicas del pie. En la columna vertebral, los cuerpos vertebrales se articulan mediante discos intervertebrales y articulaciones cigapofisarias que permiten flexión, extensión, lateroflexión y rotación, aunque con amplitudes modestas en cada segmento individual. El rango de flexión varía de una articulación a otra. La rodilla alcanza habitualmente unos 140 grados de flexión activa; el codo, cerca de 145. La cadera, con la rodilla flexionada, puede llegar a 120 grados, pero ese valor disminuye considerablemente si la rodilla está en extensión porque la tensión de los isquiotibiales limita el recorrido. La amplitud máxima de flexión depende de factores óseos, capsulares, ligamentosos y musculares, además de la edad y el nivel de entrenamiento del individuo. Todo movimiento de flexión requiere la contracción de al menos un músculo flexor. A la vez, los músculos extensores antagonistas se relajan de forma controlada para permitir el desplazamiento. Este fenómeno de coordinación recíproca, descrito por Sherrington a finales del siglo XIX, asegura que la flexión sea un gesto suave y proporcionado, no un tirón brusco. En determinadas situaciones patológicas (lesiones de la vía piramidal, por ejemplo), la inhibición recíproca se altera y aparecen co-contracciones que dificultan la flexión voluntaria. Viene del latín flexio, -onis, nombre de acción construido con el sufijo -(t)ion sobre el supino flexum de flectĕre (doblar). De la misma raíz derivan inflexión, reflexión, reflejo y deflexión. Algunos lingüistas relacionan flectĕre con plectĕre (plegar, trenzar), emparentándolo con la raíz indoeuropea *plek-. No. La flexibilidad es una propiedad de los tejidos periarticulares; la flexión es un movimiento concreto de la articulación. Un individuo con buena flexibilidad en la cadera puede realizar una flexión amplia, pero los dos términos designan conceptos distintos. Se denomina hiperflexión al movimiento que lleva la articulación más allá de su rango fisiológico de flexión. Suele producirse por mecanismo traumático y puede lesionar la cápsula articular, los ligamentos o el cartílago. En la columna cervical, la hiperflexión brusca es uno de los mecanismos del latigazo cervical. Son movimientos opuestos. La flexión plantar del tobillo lleva la punta del pie hacia abajo (como al ponerse de puntillas); la dorsiflexión la lleva hacia arriba, acercando el dorso del pie a la pierna. La terminología del tobillo es peculiar porque la denominación «flexión» a secas resultaría ambigua, y por eso se añaden los calificativos «plantar» y «dorsal».Qué es la flexión
Planos y ejes del movimiento
Articulaciones que realizan flexión
Relación con los músculos flexores
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el origen etimológico de «flexión»?
¿Flexión y flexibilidad son lo mismo?
¿Qué es la hiperflexión?
¿Es lo mismo la flexión plantar que la dorsiflexión?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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