DICCIONARIO MÉDICO

Abducción

La abducción es el movimiento articular que separa un segmento corporal de la línea media del cuerpo. Se produce en el plano coronal —también llamado frontal— y constituye el movimiento opuesto a la aducción. El término se aplica a articulaciones como el hombro y la cadera, pero también a estructuras menores como los dedos de la mano, el globo ocular o las cuerdas vocales.

Qué es la abducción

En anatomía funcional, la abducción designa el movimiento que aleja una extremidad o una parte del cuerpo del plano medio sagital, es decir, del plano imaginario que divide el organismo en dos mitades simétricas. Separar el brazo del costado del tronco elevándolo lateralmente, abrir las piernas o extender los dedos de la mano son ejemplos cotidianos de abducción.

La palabra procede del latín abductio, -ōnis, derivada del verbo abducĕre: ab- ("desde, lejos de") y ducĕre ("conducir, llevar"). Literalmente, "acción de llevar hacia fuera". En español la primera documentación anatómica conocida aparece en la Anatomía de Manuel de Porras (1716), donde se describe el movimiento de los dedos: «el de abducción es quando se apartan de él». El vocablo pasó después a los diccionarios generales y hoy la RAE le reconoce dos acepciones: la anatómica y otra filosófica, heredada de Charles S. Peirce, que designa un tipo de razonamiento por hipótesis.

Conviene no confundir estas dos acepciones con el uso popular que el cine y la literatura de ciencia ficción han difundido desde los años setenta: la "abducción" como secuestro por entidades extraterrestres. La RAE recoge también este sentido bajo el verbo abducir, pero su conexión con la anatomía es puramente etimológica.

Plano coronal y eje de referencia

La abducción se realiza en el plano coronal (frontal) del cuerpo, alrededor de un eje anteroposterior. Para las extremidades superiores e inferiores, la referencia que determina si un movimiento es de abducción o de aducción es sencilla: el plano sagital medio, la línea que recorre el cuerpo de arriba abajo dividiéndolo en mitad derecha y mitad izquierda. Todo lo que se aleje de esa línea es abducción; todo lo que se acerque, aducción.

En los dedos la cosa cambia. La mano tiene su propio eje de referencia: el tercer metacarpiano, que corresponde al dedo medio. Separar los dedos del eje del dedo medio es abducción, aunque el índice o el pulgar se desplacen hacia la línea media del cuerpo al hacerlo. Un detalle análogo ocurre en el pie, donde el eje pasa por el segundo metatarsiano. Esta particularidad obliga a precisar siempre a qué articulación se refiere la abducción que se describe, porque el marco de referencia no es universal.

Abducción en las principales articulaciones

El hombro es la articulación donde la abducción alcanza más amplitud. El movimiento comienza con la activación del músculo supraespinoso —que inicia los primeros 15-20° de separación del brazo— y continúa con el deltoides, que toma el relevo y puede llevar el brazo hasta unos 90°. A partir de ahí, la elevación del brazo por encima de la horizontal requiere la rotación de la escápula y ya no depende solo de la articulación glenohumeral; el arco completo puede superar los 170°, lo que convierte a esta diartrosis en una de las más móviles del esqueleto.

En la cadera, la abducción corre a cargo del glúteo medio, el glúteo menor y el tensor de la fascia lata. Su rango es más limitado que el del hombro —entre 40° y 50° en condiciones normales—, pero cumple una función decisiva para la marcha: durante la fase de apoyo monopodal, los abductores de la cadera estabilizan la pelvis e impiden que el lado contrario se desplome. Si fallan, la pelvis bascula hacia el lado sin apoyo, un hallazgo clínico clásico.

Abducir los dedos de la mano es tarea de los músculos interóseos dorsales y del abductor del meñique. Hay además dos aplicaciones del término fuera del aparato locomotor convencional que merece la pena señalar. En oftalmología, la abducción del ojo es el desplazamiento lateral del globo ocular hacia la sien, ejecutado por el músculo recto lateral bajo control del nervio abducens (VI par craneal), cuyo propio nombre deriva de la misma raíz latina. Y en la laringe, la abducción de las cuerdas vocales —su apertura— la realiza el músculo cricoaritenoideo posterior, el único músculo intrínseco de la laringe capaz de separar las cuerdas; sin él, la vía aérea no se abre.

Diferenciación con la aducción y otros movimientos articulares

La aducción es el movimiento exactamente contrario: acerca el segmento al plano medio (o, en los dedos, al eje del dedo de referencia). Ambos comparten plano y eje de movimiento; lo que cambia es la dirección. La pareja abducción-aducción se distingue así de la pareja flexión-extensión, que discurre en el plano sagital, y de la rotación, que gira alrededor del eje longitudinal del propio segmento.

Existe un movimiento compuesto que los integra: cuando una articulación ejecuta flexión, abducción, extensión y aducción en secuencia continua, el extremo del segmento traza un cono en el espacio. Ese movimiento circular se denomina circunducción, y solo es posible en articulaciones multiaxiales como el hombro y la cadera. No es un movimiento primario, sino la suma ordenada de cuatro.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra abducción?

Del latín abductio, -ōnis, formado sobre el verbo abducĕre: ab- ("lejos de") y ducĕre ("conducir"). Significa literalmente "acción de llevar hacia fuera". La primera documentación anatómica en español aparece en la obra de Manuel de Porras de 1716, referida al movimiento de separación de los dedos. Fuera de la anatomía, el término tiene un sentido filosófico (razonamiento por hipótesis, acuñado por Peirce) y un sentido popular vinculado a la ciencia ficción.

¿Es lo mismo abducción que separación?

Sí. En contexto anatómico, "separación" es el equivalente coloquial de abducción. Wikipedia en español, de hecho, los trata como sinónimos. La diferencia es de registro: en un informe clínico o en la literatura científica se usa siempre "abducción".

¿Por qué el eje de referencia cambia en los dedos?

Porque la mano y el pie son estructuras con múltiples segmentos paralelos. Si se tomase como referencia la línea media del cuerpo, separar el dedo índice del medio sería unas veces abducción y otras aducción según la posición de la mano. Para evitar esa ambigüedad, la convención anatómica asigna un eje propio: el tercer metacarpiano en la mano (dedo medio) y el segundo metatarsiano en el pie. Todo lo que se aparta de ese eje local es abducción, con independencia de la orientación del cuerpo en el espacio.

¿Qué relación tiene la abducción con el nervio abducens?

Directa. El nervio abducens (VI par craneal) inerva el músculo recto lateral del ojo, responsable de desplazar el globo ocular hacia la sien —es decir, de abducirlo—. El nombre del nervio comparte raíz latina con el movimiento: abducens, participio de abducĕre.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Rango de movimiento limitado. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Manual MSD, versión para público general. Articulaciones. Biología del sistema musculoesquelético.
  3. Real Academia Española. Abducción. Diccionario de la lengua española.
  4. Real Academia Española. Abducir. Diccionario panhispánico de dudas.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la abducción, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Aducción: movimiento articular opuesto a la abducción, que acerca el segmento corporal a la línea media.
  • Abductor: músculo que ejecuta el movimiento de abducción en una articulación determinada.
  • Aductor: músculo que realiza la aducción, contraparte funcional del abductor.
  • Flexión: movimiento angular que reduce el ángulo entre dos segmentos, realizado en el plano sagital.
  • Extensión: movimiento opuesto a la flexión, que aumenta el ángulo entre dos segmentos.
  • Rotación: giro de un segmento sobre su propio eje longitudinal.
  • Pronación: rotación del antebrazo que dirige la palma de la mano hacia abajo.
  • Supinación: rotación del antebrazo que dirige la palma hacia arriba.
  • Eversión: movimiento del pie que orienta la planta hacia fuera.
  • Diartrosis: articulación móvil dotada de cápsula sinovial, en la que se producen los movimientos de abducción.
  • Nervio abducens: VI par craneal, responsable de la abducción del globo ocular.
  • Férula de abducción: dispositivo ortopédico que mantiene la separación de las extremidades inferiores.

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