DICCIONARIO MÉDICO
Aneuploide
Aneuploide es el adjetivo que califica a toda célula u organismo cuyo número de cromosomas no es un múltiplo exacto del número haploide propio de su especie. En el ser humano, donde la dotación diploide normal es de 46 cromosomas, cualquier célula que contenga 45 o 47 se considera aneuploide. Las aneuploidías constituyen la anomalía cromosómica más frecuente y se asocian a pérdidas gestacionales, síndromes congénitos y también a la biología de muchos tumores. En genética, el término aneuploide designa un estado cromosómico anómalo en el que sobra o falta uno o varios cromosomas respecto al complemento normal. La palabra procede del griego: el prefijo privativo ἀν- (an-, «sin»), seguido de εὖ (eu, «bien» o «normalidad»), la raíz -πλόος (-plóos, «multiplicado por») y el sufijo -ειδής (-eidés, «que tiene el aspecto de»). Su sentido literal vendría a ser «que no tiene la forma de estar correctamente multiplicado», en referencia al número de juegos cromosómicos. Fue el botánico sueco Gunnar Täckholm quien acuñó el término aneuploid en 1922, al estudiar las irregularidades cromosómicas en rosas silvestres del género Rosa. Täckholm necesitaba distinguir las plantas cuyo número de cromosomas no encajaba en ningún múltiplo limpio del complemento básico de las que sí lo hacían (las euploides). El concepto pasó con rapidez de la botánica a la genética médica humana, sobre todo a partir de 1959, cuando Jérôme Lejeune demostró que el síndrome de Down se debía a la presencia de un cromosoma 21 adicional. La causa más habitual de una dotación aneuploide es un fallo en la segregación cromosómica durante la meiosis, el tipo de división celular que da origen a los gametos (óvulos y espermatozoides). Cuando dos cromosomas homólogos no se separan en la meiosis I, o cuando las cromátidas hermanas no se disocian en la meiosis II, el gameto resultante acaba con un cromosoma de más o de menos. Al unirse con un gameto normal, el embrión resultante tendrá 47 o 45 cromosomas en lugar de los 46 habituales. Los estudios moleculares familiares han revelado que la mayoría de las aneuploidías de origen materno se producen en la meiosis I, y que la probabilidad aumenta con la edad de la mujer. Este vínculo con la edad materna se atribuye al envejecimiento de los ovocitos, que permanecen detenidos en profase I desde la vida fetal hasta el momento de la ovulación, a veces durante más de cuatro décadas. No todas las aneuploidías son meióticas: errores en las primeras divisiones mitóticas del embrión también pueden generar líneas celulares aneuploides, dando lugar a lo que se conoce como mosaicismo cromosómico. Trisomía: el individuo posee tres copias de un cromosoma en lugar de dos. Cerca de 1 de cada 700 nacidos vivos presenta trisomía 21, la aneuploidía autosómica viable más frecuente. Las trisomías de los cromosomas 13 (síndrome de Patau) y 18 (síndrome de Edwards) son compatibles con el nacimiento, aunque con pronóstico muy limitado. Monosomía: falta uno de los cromosomas del par. La única monosomía completa viable en humanos afecta al cromosoma X y da lugar al síndrome de Turner (45,X), con una frecuencia aproximada de 1 por cada 2.500 nacidas vivas. Las monosomías autosómicas completas no llegan al nacimiento. Existe también la nulisomía, en la que falta un par cromosómico entero, pero resulta incompatible con la vida en organismos diploides como el ser humano. Conviene recordar que muchos embriones aneuploides se pierden de forma espontánea antes de la implantación o durante el primer trimestre; se estima que las anomalías cromosómicas explican alrededor del 50 % de los abortos espontáneos del primer trimestre. Un organismo euploide posee un número de cromosomas que es múltiplo exacto del número haploide: 23 (haploide), 46 (diploide) o 69 (triploide), por ejemplo. Lo que define al estado aneuploide es precisamente que ese múltiplo se rompe por la ganancia o pérdida de cromosomas individuales, no de juegos completos. La condición poliploide, en cambio, implica más de dos juegos cromosómicos completos (69, 92 cromosomas, etc.). La poliploidía es frecuente en plantas y rara en mamíferos, donde la triploidía (69 cromosomas) suele ser letal antes del nacimiento. La confusión entre estos conceptos es habitual en textos divulgativos, pero la distinción tiene relevancia clínica: el cariotipo permite diferenciar con precisión si una alteración numérica afecta a cromosomas aislados o a dotaciones completas. Fuera del ámbito de la genética reproductiva, el término aneuploide se emplea con frecuencia en oncología. Las células de muchos tumores sólidos y neoplasias hematológicas presentan un número cromosómico aberrante, reflejo de la inestabilidad genómica que caracteriza al cáncer. La presencia de aneuploidía en un tumor puede influir en su comportamiento biológico, y la citogenética tumoral la utiliza como dato complementario en la caracterización de determinadas neoplasias. Del griego: ἀν- («sin»), εὖ («bien»), -πλόος («multiplicado por») y -ειδής («aspecto de»). Literalmente, «que no tiene el aspecto de la multiplicación correcta». El término lo propuso en 1922 el botánico sueco Gunnar Täckholm para describir rosas cuyo número de cromosomas no encajaba en ningún múltiplo limpio del complemento básico. No. Un organismo poliploide posee juegos cromosómicos completos de más (por ejemplo, 69 cromosomas en un triploide humano). El aneuploide, en cambio, tiene uno o varios cromosomas sueltos de más o de menos frente a la dotación normal, pero no juegos enteros. La diferencia importa en la práctica clínica porque las consecuencias biológicas y el pronóstico son distintos. En absoluto. Muchos cánceres contienen poblaciones celulares con ganancias o pérdidas de cromosomas individuales, lo que se denomina aneuploidía tumoral. Se trata de un fenómeno adquirido, diferente de la aneuploidía constitucional presente desde la concepción. Sí, y es el factor de riesgo mejor documentado. Los ovocitos permanecen detenidos en una fase de la meiosis desde la vida fetal, y cuanto más tiempo transcurre hasta la ovulación, mayor es la probabilidad de que la segregación cromosómica falle. A partir de los 35 años el riesgo se incrementa de forma progresiva, y por encima de los 40 la proporción de embriones aneuploides puede superar el 50 % en ciclos de fecundación asistida. Si desea profundizar en conceptos asociados al término aneuploide, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una célula aneuploide
Mecanismo de aparición: la no disyunción
Formas principales de aneuploidía
Distinción entre aneuploide, euploide y poliploide
Aneuploidía en el contexto tumoral
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra aneuploide?
¿Es lo mismo aneuploide que poliploide?
¿La aneuploidía solo aparece en enfermedades congénitas?
¿La edad de la madre influye en el riesgo de tener un hijo aneuploide?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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