DICCIONARIO MÉDICO
Anagén
El anagén es la fase de crecimiento activo del ciclo del pelo. Durante esta etapa, que puede prolongarse entre dos y siete años en el cuero cabelludo, las células de la matriz del folículo piloso se dividen a gran velocidad y el tallo capilar crece de forma continua. En condiciones normales, entre el 85 % y el 89 % de los folículos del cuero cabelludo se encuentran simultáneamente en esta fase. Se denomina anagén (o fase anágena) a la primera y más prolongada de las tres etapas que componen el ciclo del pelo. Las otras dos son el catagén, fase de involución que dura unas pocas semanas, y el telógeno, periodo de reposo de unos tres meses tras el cual el pelo se desprende y un nuevo ciclo comienza. Cada folículo sigue su propio ritmo, de modo que en un cuero cabelludo sano conviven cabellos en distintos estadios del ciclo sin que la persona lo perciba. La palabra procede del griego ἀνά (aná, hacia arriba, de nuevo) y la raíz γεν- (gen-, engendrar, nacer), con el sentido literal de «regeneración» o «nuevo nacimiento». El término se integra en una tríada acuñada a mediados del siglo XX para sistematizar el ciclo folicular: anagén, catagén y telógeno, donde los prefijos griegos ἀνά- (repetición), κατά- (descenso, cese) y τέλος (fin) describen con precisión cada momento biológico. Al inicio del anagén, la papila dérmica que yace en la base del bulbo piloso emite señales que activan las células madre del folículo. Esas células comienzan a proliferar, descienden y envuelven la papila formando la matriz germinal. Es en esa matriz donde se producen las divisiones celulares más rápidas del organismo humano, con un ritmo comparable al de la médula ósea. A medida que las células de la matriz ascienden, se diferencian en las capas concéntricas que forman el tallo del pelo: médula, corteza (donde se deposita la queratina que da estructura al cabello) y cutícula externa. Los melanocitos del bulbo sintetizan melanina durante esta fase, lo que confiere color al cabello. En el telógeno los melanocitos se inactivan; por eso, un pelo canoso que se cae puede renacer pigmentado si los melanocitos se reactivan al entrar de nuevo en anagén, o no hacerlo si el reservorio de células madre melanocíticas se ha agotado. El crecimiento lineal del cabello en el cuero cabelludo ronda 1 cm al mes, unos 0,35 mm diarios. La duración del anagén varía según la localización corporal: en las cejas apenas alcanza dos o cuatro meses (lo que explica su corta longitud), mientras que en el cuero cabelludo puede extenderse hasta seis o siete años en algunas personas. Esa duración, determinada en gran medida por factores genéticos, es la que fija la longitud máxima que un cabello puede alcanzar. En la alopecia androgenética, la acción de la dihidrotestosterona sobre folículos genéticamente predispuestos acorta progresivamente la fase anágena: los ciclos se suceden cada vez más deprisa, el pelo crece durante menos tiempo y se vuelve más fino hasta convertirse en vello. Finalmente, el folículo agota su capital de ciclos (se estima que cada folículo dispone de unos 25 a 30 a lo largo de la vida) y deja de producir pelo visible. El efluvio anágeno representa la situación contraria al efluvio telógeno: aquí el cabello se cae durante la propia fase de crecimiento, no tras completar el ciclo. La causa habitual son agentes citotóxicos (quimioterapia, radioterapia) que dañan las células de la matriz en plena división. La caída suele ser brusca y extensa, pero al no destruirse la papila dérmica, el pelo se recupera cuando cesa la agresión. También la depilación láser depende de esta fase. Solo los folículos en anagén contienen melanina suficiente para absorber la energía del láser, por lo que se precisan varias sesiones espaciadas para alcanzar los folículos que aún no habían entrado en la fase activa en sesiones previas. Del griego ἀνά (aná, de nuevo) y γεν- (gen-, engendrar). Literalmente, «regeneración». Forma parte de la tríada terminológica anagén-catagén-telógeno, acuñada en el siglo XX para describir las fases del ciclo del pelo. Depende de la zona del cuerpo. En el cuero cabelludo, entre dos y siete años. En las cejas, solo unos meses. En las pestañas, entre 100 y 150 días. La genética de cada persona marca la duración concreta, y esa duración determina la longitud máxima del pelo en cada región. No de forma sencilla. Algunos factores hormonales, nutricionales y farmacológicos influyen en la duración del anagén, pero el componente genético es el condicionante principal. La investigación actual se centra en comprender las señales moleculares que regulan la transición del anagén al catagén. No. En el efluvio telógeno, un número elevado de folículos pasa prematuramente a la fase de reposo y el pelo se cae semanas después. En el efluvio anágeno, la caída ocurre durante la propia fase de crecimiento, porque un agente tóxico daña las células en división. El telógeno suele ser gradual y difuso; el anágeno, más brusco y a menudo vinculado a quimioterapia. Si desea profundizar en conceptos asociados al anagén, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el anagén
Biología del folículo en fase anágena
Relevancia clínica de la fase anágena
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra anagén?
¿Cuánto dura la fase anágena?
¿Se puede alargar la fase anágena para frenar la caída del cabello?
¿Es lo mismo efluvio anágeno que efluvio telógeno?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026