DICCIONARIO MÉDICO
Ametropía
La ametropía es el término con el que se designa cualquier defecto de refracción del ojo que impide que la imagen se enfoque de manera nítida sobre la retina. Engloba tres entidades principales: la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. Se opone conceptualmente a la emetropía, que describe el estado refractivo normal del ojo. El término procede del griego ἄμετρος (ámetros, «desproporcionado», «sin medida») y ὤψ (ōps, «vista», «ojo»). Literalmente vendría a significar algo así como «vista sin la medida correcta», y eso es, en lo conceptual, lo que ocurre: el sistema óptico del ojo no consigue que los rayos de luz converjan exactamente sobre la retina cuando el ojo está en reposo acomodativo. En un ojo emétrope, la potencia combinada de la córnea (que aporta unas 43 dioptrías) y del cristalino (que suma aproximadamente otras 20) se corresponde con la longitud axial del globo ocular, de modo que la imagen de un objeto lejano se forma justo en la retina. Cuando esa correspondencia se rompe, sea porque el ojo es demasiado largo o demasiado corto, sea porque la curvatura de la córnea o del cristalino no es la adecuada, aparece la ametropía. Miopía. El foco de la imagen cae por delante de la retina. La causa más habitual es un globo ocular con una longitud axial excesiva (miopía axial), aunque también puede deberse a un poder refractivo demasiado alto de la córnea o del cristalino (miopía refractiva). Los objetos lejanos se ven borrosos; los cercanos, con nitidez. Se corrige con lentes divergentes (negativas, medidas en dioptrías con signo menos). Hipermetropía. El foco se sitúa por detrás de la retina. Sucede cuando el ojo es más corto de lo necesario para su potencia óptica o cuando la córnea tiene una curvatura insuficiente. En personas jóvenes, el cristalino puede compensar parte del defecto aumentando su curvatura (mecanismo de acomodación), lo que a veces enmascara el problema durante años. Las lentes correctoras son convergentes (positivas). Astigmatismo. La córnea, o con menos frecuencia el cristalino, presenta curvaturas diferentes en sus distintos meridianos. Esto hace que la imagen no se forme en un solo punto, sino en dos líneas focales orientadas en planos perpendiculares. La visión resulta borrosa o distorsionada a cualquier distancia, y la corrección requiere lentes cilíndricas o tóricas que compensen la diferencia de curvatura entre meridianos. Un mismo ojo puede presentar más de un tipo de ametropía simultáneamente; de hecho, la combinación de astigmatismo con miopía o con hipermetropía es frecuente en la práctica clínica. La presbicia (o «vista cansada») se produce por la pérdida progresiva de elasticidad del cristalino con la edad, lo que reduce la capacidad de acomodación para la visión cercana. Técnicamente no se clasifica como ametropía en sentido estricto, sino como un defecto de acomodación: el ojo présbita puede tener una refracción normal para la visión lejana y presentar dificultad exclusivamente en la lectura o el trabajo de cerca. Conviene tener presente esta distinción, porque en el lenguaje coloquial ambos conceptos tienden a mezclarse bajo la etiqueta genérica de «problemas de vista». Del griego ἄμετρος (ámetros, «sin medida», «desproporcionado») y ὤψ (ōps, «vista»). Su opuesto es emetropía, que comparte la raíz ὤψ pero sustituye el prefijo privativo ἀ- por ἔμμετρος (émmetros, «en la medida justa»). Ambos términos reflejan con precisión lo que describen: un ojo cuyo sistema óptico está en proporción, frente a otro que no lo está. No. La miopía es uno de los tres tipos principales de ametropía, junto con la hipermetropía y el astigmatismo. Ametropía funciona como término paraguas que abarca cualquier defecto de refracción ocular. En la mayoría de los casos, sí: la razón más frecuente para llevar gafas o lentes de contacto es la corrección de una ametropía. Hay excepciones, como las gafas de protección laboral, las gafas con filtro de luz azul sin graduación o las gafas de sol sin corrección, que no presuponen ningún defecto refractivo. Existe un componente genético documentado, sobre todo en la miopía. Los hijos de padres miopes tienen una probabilidad significativamente mayor de desarrollar miopía que la población general. En el astigmatismo y la hipermetropía el componente hereditario también se ha descrito, aunque con una influencia menos estudiada. Los factores ambientales (tiempo de trabajo en visión próxima, exposición a la luz natural durante la infancia) modulan la expresión del defecto y, en el caso de la miopía, pueden influir de forma considerable en su progresión. Si desea profundizar en conceptos asociados a la ametropía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la ametropía
Tipos de ametropía
Ametropía y presbicia
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra ametropía?
¿Es lo mismo ametropía que miopía?
¿Todas las personas con gafas tienen ametropía?
¿Es hereditaria la ametropía?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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