DICCIONARIO MÉDICO
Agudeza visual
La agudeza visual es la medida de la capacidad del ojo para resolver detalles espaciales finos en condiciones de buena iluminación. Se cuantifica habitualmente con tablas de optotipos, como la de Snellen, y constituye uno de los parámetros más utilizados en la exploración oftalmológica. En términos ópticos, la agudeza visual expresa el mínimo ángulo de resolución que el sistema visual es capaz de discriminar. Cuando dos puntos luminosos están tan próximos que el ojo ya no puede separarlos, se ha alcanzado el límite de su agudeza. En un ojo sano y bien corregido, ese límite ronda un minuto de arco (1/60 de grado), una cifra que refleja el diámetro de los conos fotorreceptores en la fóvea y el espaciado entre ellos. Varias condiciones deben cumplirse a la vez para que la agudeza sea plena: que la córnea y el cristalino enfoquen la imagen sobre la retina sin error refractivo significativo, que los medios ópticos sean transparentes, que la fóvea conserve su población normal de conos y que la vía neural hasta la corteza occipital esté intacta. Basta un fallo en cualquiera de esos eslabones para que la cifra descienda. Antes de 1862, cada oculista evaluaba la visión a su manera: pedía al paciente que leyera un fragmento de periódico o que reconociera objetos a distintas distancias, con resultados difícilmente comparables. El oftalmólogo holandés Herman Snellen, que trabajaba en la clínica de Franciscus Donders en Utrecht, propuso una solución: diseñó letras construidas sobre una cuadrícula de 5 por 5, en la que cada trazo ocupaba exactamente un quinto de la altura total. Las publicó ese mismo año en su obra Optotypi ad visum determinandum. El resultado es la fracción que muchos pacientes conocen. Un valor de 20/20 (o 6/6 en metros) indica que el sujeto distingue a 20 pies lo mismo que un observador con visión normal distinguiría a esa distancia. Si la fracción es 20/40, necesita acercarse a la mitad de distancia para leer lo que un ojo normal lee desde más lejos. Con los años han surgido alternativas: los anillos de Landolt, la E giratoria para personas no alfabetizadas, los dibujos de Lea para niños pequeños y, ya en 1976, la carta de Bailey-Lovie con progresión logarítmica, que hoy se considera más precisa para investigación (escala LogMAR). La de Snellen, sin embargo, sigue dominando la consulta diaria. Entre las causas más frecuentes de agudeza visual reducida figuran los errores de refracción. La miopía desenfoca las imágenes lejanas porque el globo ocular es demasiado largo o la córnea demasiado curva; la hipermetropía produce el efecto contrario. En el astigmatismo, la curvatura irregular de la córnea genera un foco asimétrico que distorsiona las formas. Y la presbicia, que aparece en torno a los 40 años, dificulta el enfoque cercano por pérdida de elasticidad del cristalino. Todos estos defectos se corrigen con lentes y, una vez compensados, la agudeza puede ser normal. Otra cosa ocurre cuando la reducción se debe a opacidades en los medios (cataratas, opacidades corneales), a lesiones de la mácula o la retina, a neuropatía óptica o a ambliopía. En esos casos, la corrección óptica no basta y la agudeza mejora solo si se aborda el problema de fondo. Medir la agudeza visual no equivale a explorar "toda la vista". El campo visual, la sensibilidad al contraste, la percepción cromática y la adaptación a la oscuridad son funciones diferentes, gobernadas por estructuras parcialmente distintas y exploradas con pruebas propias. Hay enfermedades (el glaucoma, sin ir más lejos) que pueden destruir buena parte del campo periférico mientras la agudeza central permanece intacta durante años. Por eso la exploración oftalmológica completa no se limita a leer una tabla de letras. Significa que, a 20 pies de distancia (unos 6 metros), el ojo distingue los mismos detalles que distinguiría un observador con visión considerada normal. No implica visión perfecta en todos los sentidos: la percepción del color, el campo periférico o la visión nocturna pueden estar alterados y la agudeza seguir siendo 20/20. No. Las dioptrías miden la potencia de una lente y, por extensión, la magnitud del error refractivo. La agudeza visual mide el resultado funcional: cuánto detalle es capaz de resolver el ojo. Alguien con cinco dioptrías de miopía puede alcanzar agudeza 20/20 con la corrección puesta. En los exámenes oftalmológicos de rutina, siempre. También ante cualquier queja de visión borrosa, dificultad para leer o conducir, o tras un traumatismo ocular. En los niños, las revisiones periódicas permiten detectar precozmente la ambliopía, que se corrige con mayor facilidad si se identifica a edades tempranas. Herman Snellen, oftalmólogo holandés, en 1862. Trabajaba en la clínica de Franciscus Donders, en Utrecht, y diseñó letras estandarizadas (optotipos) para sustituir los textos arbitrarios que cada médico usaba hasta entonces. La carta ha sufrido modificaciones, pero su principio sigue vigente más de 160 años después. Si desea profundizar en conceptos asociados a la agudeza visual, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la agudeza visual
La tabla de Snellen y la estandarización de la medida
Factores que modifican la agudeza visual
Agudeza visual y otras funciones del ojo
Preguntas frecuentes
¿Qué significa tener una agudeza visual de 20/20?
¿Es lo mismo agudeza visual que dioptrías?
¿Cuándo conviene explorar la agudeza visual?
¿Quién inventó la tabla de letras para medir la agudeza visual?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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