DICCIONARIO MÉDICO
Aldosa
Una aldosa es un monosacárido con un grupo aldehído (-CHO) en uno de los extremos de la cadena carbonada. Este grupo funcional distingue a las aldosas de las cetosas, que tienen un grupo cetona en posición interna. La categoría reúne a la mayoría de los azúcares biológicamente importantes —glucosa, galactosa, manosa, ribosa, desoxirribosa, xilosa, arabinosa, eritrosa— y se caracteriza por una propiedad química distintiva: la condición de azúcar reductor, derivada del grupo aldehído libre. Una aldosa es un monosacárido cuya cadena carbonada presenta un grupo aldehído (-CHO) en uno de sus extremos. El término combina el prefijo "ald-", derivado de "aldehído", con el sufijo "-osa", la terminación general de los azúcares en la nomenclatura química sistemática. La misma raíz "ald-" aparece en aldehído, aldol, aldehído-deshidrogenasa y otros términos del lenguaje químico, y procede a su vez de "alcohol deshidrogenado" (en latín, alcohol dehydrogenatus), expresión usada por el químico alemán Justus von Liebig en el siglo XIX al designar los compuestos obtenidos por oxidación parcial de los alcoholes. La fórmula química general de una aldosa es CnH2nOn (con n ≥ 3). La cadena se numera siempre desde el grupo aldehído del carbono 1 hacia el otro extremo, lo que define la posición de los hidroxilos y la asignación a las series D o L según la configuración del carbono asimétrico más alejado del grupo carbonilo. La aldosa más simple posible es el gliceraldehído (una aldotriosa, tres carbonos), y a partir de ella se construye toda la familia, añadiendo carbonos sucesivos: aldotetrosas, aldopentosas, aldohexosas y aldoheptosas. Las aldosas se clasifican por el número de átomos de carbono. La aldotriosa es única, el gliceraldehído. A continuación vienen las dos aldotetrosas, eritrosa y treosa, C2-epímeras entre sí. Entre las aldopentosas tienen relevancia bioquímica la ribosa, la desoxirribosa, la xilosa y la arabinosa. Finalmente, el grupo de mayor importancia biológica es el de las aldohexosas, encabezadas por la glucosa, la galactosa y la manosa, que junto a un puñado de aldoheptosas y aldoctosas presentes en metabolismo especializado completan la familia. Cada aldosa tiene un número específico de carbonos asimétricos y, por tanto, de estereoisómeros posibles. Una aldosa con n carbonos tiene n − 2 carbonos asimétricos (todos los carbonos excepto el aldehído del C1 y el alcohol primario del último carbono), lo que da 2n−2 estereoisómeros posibles: cuatro estereoisómeros para las aldotetrosas (D-eritrosa, L-eritrosa, D-treosa, L-treosa), ocho para las aldopentosas y dieciséis para las aldohexosas. En el conjunto de las dieciséis aldohexosas posibles, solo unas pocas tienen relevancia biológica: la D-glucosa es con mucho la principal, seguida por la D-galactosa, la D-manosa y, en contextos restringidos, alguna otra. El grupo aldehído libre confiere a las aldosas una propiedad química distintiva: la condición de azúcar reductor. El grupo aldehído es susceptible de oxidarse a ácido carboxílico, reduciendo al mismo tiempo a otra molécula. Esta propiedad sostiene varias reacciones químicas clásicas de identificación de azúcares en laboratorio, históricamente importantes en el análisis clínico y la docencia bioquímica. La reacción de Fehling, descrita por Hermann von Fehling en 1849, utiliza una disolución alcalina de complejo cuprotartrato (de color azul intenso, debido al Cu²⁺) que en presencia de azúcar reductor se reduce a Cu⁺ y precipita como óxido cuproso rojo. Las reacciones de Benedict y de Tollens (con Ag⁺ que precipita como espejo de plata metálica) operan según el mismo principio. Estas pruebas detectan cualquier monosacárido con grupo carbonilo libre —aldosa o cetosa, dado que en medio alcalino las cetosas también dan positivo por isomerización a aldosas— pero no detectan los disacáridos no reductores como la sacarosa, donde los dos grupos carbonilo están comprometidos en el enlace glucosídico. En contexto bioquímico, la condición de azúcar reductor de las aldosas explica también un proceso biológicamente relevante: la glicación no enzimática de proteínas. La glucosa libre puede reaccionar lentamente con los grupos amino de los aminoácidos de las proteínas plasmáticas (especialmente la hemoglobina y la albúmina) formando primero bases de Schiff inestables y, después de un reordenamiento de Amadori, productos estables que se acumulan con el tiempo. La hemoglobina glicada (HbA1c) y los productos finales de glicación avanzada (AGE, por sus siglas en inglés) son consecuencias de esta reactividad. A partir de las aldopentosas (5 carbonos), las aldosas en disolución acuosa se encuentran mayoritariamente —cerca del 99 % en el caso de la glucosa— en forma cíclica, no lineal. La ciclación se produce por la reacción intramolecular del grupo aldehído del C1 con uno de los hidroxilos del otro extremo de la cadena: típicamente el C4 (formando un anillo de cinco miembros, furanosa) o el C5 (formando un anillo de seis miembros, piranosa). El enlace que se forma es un hemiacetal, un grupo funcional característico de los azúcares cíclicos. En el proceso, el carbono del antiguo aldehído (C1) se convierte en un carbono asimétrico nuevo (el carbono anomérico) y permite la aparición de dos isómeros adicionales, los anómeros α y β, en equilibrio dinámico mediante un fenómeno conocido como mutarrotación. La salvedad importante es que la aldotriosa (gliceraldehído) y las aldotetrosas (eritrosa y treosa) no ciclan: la cadena de tres o cuatro carbonos es físicamente demasiado corta para que el grupo aldehído del C1 alcance a un hidroxilo del otro extremo y forme un anillo de cinco o seis miembros. Estos azúcares permanecen, por tanto, en forma lineal abierta en disolución. La ciclación es propiedad exclusiva de las aldosas con cinco o más carbonos. Las aldosas cumplen funciones biológicas centrales en el organismo. La glucosa es el principal combustible energético de las células del organismo humano: la glucólisis oxida una molécula de glucosa a dos de piruvato y produce dos moléculas netas de ATP, paso de cabecera para la respiración celular completa. La ribosa y la desoxirribosa son los azúcares estructurales del ARN y el ADN respectivamente, presentes en cada uno de los nucleótidos que componen los ácidos nucleicos. La galactosa forma parte de la lactosa de la leche y de glucoesfingolípidos y glucoproteínas de membrana; la manosa, de glucoproteínas de superficie y de algunos polisacáridos vegetales. La xilosa y la arabinosa intervienen como componentes estructurales de polisacáridos vegetales (hemicelulosas, pectinas). La eritrosa, en forma de eritrosa-4-fosfato, es intermediario clave de la fase no oxidativa de la vía de las pentosas fosfato, donde las aldosas y cetosas se reorganizan continuamente entre cadenas de distinto número de carbonos. La fase no oxidativa convierte las pentosas fosfato producidas en la fase oxidativa en intermediarios glucolíticos (fructosa-6-fosfato y gliceraldehído-3-fosfato), conectando así la ruta con la glucólisis y la gluconeogénesis. En medio alcalino, las aldosas y las cetosas pueden interconvertirse mediante un equilibrio conocido como transformación de Lobry-de Bruyn-van Ekenstein, descrito por los químicos neerlandeses C.A. Lobry de Bruyn y W. Alberda van Ekenstein en 1895. La reacción procede a través de un intermediario enodiol común y permite que, por ejemplo, una D-glucosa (aldohexosa) se transforme parcialmente en D-fructosa (cetohexosa) y D-manosa (aldohexosa epímera) en disolución alcalina. La interconversión explica por qué las cetosas, aunque no tengan grupo aldehído libre, dan positivo en las reacciones de Fehling y Benedict realizadas en medio alcalino: en las condiciones de la prueba, una fracción de la cetosa se isomeriza a aldosa, que reacciona. En el metabolismo celular, las isomerasas catalizan reacciones funcionalmente análogas en condiciones fisiológicas (la glucosa-6-fosfato isomerasa, por ejemplo, interconvierte glucosa-6-fosfato y fructosa-6-fosfato en el segundo paso de la glucólisis). La diferencia es la posición del grupo carbonilo. Una aldosa tiene un grupo aldehído (-CHO) en el carbono 1, uno de los extremos de la cadena. Una cetosa tiene un grupo cetona (C=O) en posición interna, típicamente en el carbono 2. La diferencia parece menor pero tiene consecuencias estructurales y funcionales: las aldosas son azúcares reductores con un carbono asimétrico más que las cetosas del mismo número de carbonos, ciclan formando hemiacetales (las cetosas forman hemicetales) y tienen el doble de estereoisómeros posibles. En el metabolismo, aldosas y cetosas se interconvierten constantemente mediante enzimas isomerasas. La principal aldosa de la dieta es la glucosa, presente como tal en frutas y miel, y formando parte de prácticamente todos los disacáridos y polisacáridos digeribles (sacarosa, lactosa, maltosa, almidón). La galactosa aparece formando parte de la lactosa de los productos lácteos. La manosa se encuentra en pequeñas cantidades en algunas frutas y verduras. La ribosa y la desoxirribosa están presentes en los ácidos nucleicos de cualquier alimento de origen biológico, pero no se metabolizan como nutrientes energéticos. Porque el grupo aldehído libre del C1 se oxida con facilidad a ácido carboxílico y, al hacerlo, reduce a otra molécula: pasa los electrones de la oxidación a un agente oxidante externo, que se reduce a su vez. Es la base de las reacciones químicas clásicas de identificación de azúcares en laboratorio: la reacción de Fehling (con Cu²⁺ azul que se reduce a Cu⁺ rojo), la reacción de Benedict (variante de la Fehling) y la reacción de Tollens (con Ag⁺ que se reduce a Ag metálica formando un espejo de plata). En medio alcalino, también las cetosas dan positivo en estas pruebas porque se isomerizan parcialmente a aldosas. No. La aldotriosa (gliceraldehído) y las dos aldotetrosas (eritrosa y treosa) no ciclan en disolución acuosa porque la cadena de tres o cuatro carbonos es demasiado corta para que el grupo aldehído del C1 alcance a un hidroxilo del otro extremo y forme un anillo de cinco o seis miembros. Permanecen en forma lineal abierta. La ciclación es propiedad de las aldosas con cinco o más carbonos: aldopentosas, aldohexosas y aldoheptosas, que en disolución acuosa están mayoritariamente como furanosas o piranosas, con sus anómeros α y β en equilibrio dinámico. Dieciséis estereoisómeros posibles. Una aldohexosa tiene cuatro carbonos asimétricos (los carbonos 2, 3, 4 y 5), lo que permite 2⁴ = 16 estereoisómeros distintos: ocho de la serie D y ocho de la serie L. De las dieciséis, solo unas pocas tienen relevancia biológica significativa: la D-glucosa, la D-galactosa, la D-manosa y, en contextos restringidos, alguna otra. El resto son aldohexosas conocidas químicamente pero con poca o ninguna función biológica documentada. Si desea profundizar en conceptos asociados a las aldosas, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una aldosa
Clasificación de las aldosas
Carácter de azúcar reductor
Estructura cíclica: la formación de hemiacetales
Funciones biológicas
Interconversión aldosa/cetosa
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre una aldosa y una cetosa?
¿Qué aldosas son comunes en la dieta?
¿Por qué se llaman "azúcares reductores"?
¿Todas las aldosas ciclan en disolución?
¿Cuántas aldohexosas distintas existen?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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