DICCIONARIO MÉDICO
Aldosa
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Una aldosa es un monosacárido cuya cadena carbonada lleva un grupo aldehído (-CHO) en el carbono 1. La categoría agrupa a la mayoría de los azúcares con relevancia biológica directa: glucosa, galactosa, manosa, ribosa y desoxirribosa, entre otros. El nombre resulta de combinar el prefijo ald-, tomado de aldehído, con el sufijo -osa, que la nomenclatura química del siglo XIX reservó para los azúcares. La raíz aldehído procede, a su vez, del latín científico alcohol dehydrogenatus (alcohol privado de hidrógeno), acuñado por Justus von Liebig en 1835 para describir un producto de oxidación del alcohol etílico. Que un azúcar lleve la etiqueta de aldosa significa, pues, que su molécula contiene en un extremo un grupo funcional equivalente al de un alcohol que ha perdido dos átomos de hidrógeno. Frente a la aldosa, la otra gran familia de monosacáridos es la cetosa, cuyo grupo carbonilo no es un aldehído terminal sino una cetona situada en posición interna (habitualmente el carbono 2). La fórmula molecular general de ambas familias es idéntica, CnH2nOn, pero la posición del grupo carbonilo determina propiedades químicas y reactividades distintas. Las aldosas se nombran combinando su categoría funcional con el prefijo que indica la longitud de la cadena. El miembro más sencillo es el gliceraldehído, una aldotriosa de tres carbonos que sirvió de punto de partida a Emil Fischer para establecer la configuración absoluta de los azúcares en la década de 1890. Las aldotetrosas (eritrosa, treosa) y las aldopentosas (ribosa, xilosa, arabinosa) completan el panorama hasta llegar a las aldohexosas, el grupo de mayor relevancia metabólica: glucosa, galactosa, manosa y otras cuatro (alosa, altrosa, gulosa, idosa, talosa) que rara vez aparecen en los textos clínicos. Cada carbono asimétrico añade un par de estereoisómeros posibles. El gliceraldehído, con un solo carbono quiral, da lugar a dos formas especulares (D y L); una aldohexosa, con cuatro carbonos quirales, genera dieciséis estereoisómeros, ocho de la serie D y ocho de la serie L. En la naturaleza predominan con diferencia las formas D. En disolución acuosa las aldosas no permanecen como cadenas abiertas. El grupo aldehído reacciona con uno de los hidroxilos de la propia molécula formando un enlace hemiacetal intramolecular, y la cadena se cierra en un anillo de cinco miembros (furanosa) o de seis. En el caso de la glucosa, la forma más estable adopta un anillo de seis átomos, semejante al del pirano. Cerca del 99 % de la glucosa disuelta en agua se encuentra en alguna de estas formas cíclicas. La ciclación crea un nuevo centro quiral en el antiguo carbono del aldehído, el llamado carbono anomérico, que puede adoptar dos orientaciones (α y β). Esa interconversión espontánea entre anómeros, la mutarrotación, fue descrita por Augustin-Pierre Dubrunfaut ya en 1846, aunque no se comprendió su base estructural hasta los trabajos de Fischer medio siglo después. El grupo aldehído libre confiere a las aldosas la condición de azúcar reductor: puede oxidarse a ácido carboxílico cediendo electrones a otra especie. Sobre esa propiedad se construyeron las pruebas clásicas de laboratorio para detectar azúcares. Hermann von Fehling publicó la suya en 1849, basada en la reducción del Cu²⁺ a óxido cuproso rojo; la prueba del espejo de plata de Bernhard Tollens emplea Ag⁺ como oxidante. Hoy la identificación rutinaria recurre a técnicas cromatográficas, pero ambas reacciones conservan su valor didáctico. Del prefijo ald-, procedente de aldehído (a su vez del latín alcohol dehydrogenatus, acuñado por Liebig en 1835), y del sufijo -osa, que desde mediados del siglo XIX designa los azúcares en la nomenclatura química. No. Ambas son monosacáridos, pero se diferencian en la posición y el tipo de grupo carbonilo. En la aldosa el carbonilo es un aldehído situado en el carbono 1; en la cetosa es una cetona, localizada habitualmente en el carbono 2. La glucosa, por ejemplo, es una aldosa; la fructosa, una cetosa. En condiciones alcalinas las cetosas pueden isomerizarse a aldosas y viceversa, lo que explica que ciertas pruebas de laboratorio no logren distinguirlas con nitidez. Sí, siempre que conserven libre su grupo aldehído (o su equivalente hemiacetal en equilibrio con la forma abierta). Cuando el carbono anomérico queda bloqueado por un enlace glucosídico, como ocurre en la sacarosa, la capacidad reductora desaparece. La glucosa ocupa un lugar aparte como principal combustible celular y única aldosa que circula libremente por la sangre. La galactosa, componente de la lactosa de la leche, cobra protagonismo clínico en la galactosemia. Y la ribosa forma parte del esqueleto del ARN y de cofactores nucleotídicos como el ATP, lo que le otorga un papel estructural difícil de exagerar. Si desea profundizar en conceptos asociados a la aldosa, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una aldosa
Clasificación por número de carbonos
Ciclación y poder reductor
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra aldosa?
¿Es lo mismo una aldosa que una cetosa?
¿Todas las aldosas son azúcares reductores?
¿Qué aldosas son las más relevantes en medicina?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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