DICCIONARIO MÉDICO
Eritrosa
La eritrosa es un monosacárido de cuatro átomos de carbono con un grupo aldehído en el extremo de la cadena: es, por tanto, una aldotetrosa. Su fórmula molecular es C₄H₈O₄. En el organismo, la eritrosa apenas aparece en forma libre: la molécula fisiológicamente relevante es su forma fosforilada, la eritrosa-4-fosfato, intermediario clave de la fase no oxidativa de la vía de las pentosas fosfato, del ciclo de Calvin en la fotosíntesis y de la biosíntesis de los aminoácidos aromáticos a través de la vía del shikimato. La eritrosa es una aldosa de cuatro carbonos, una de las dos aldotetrosas existentes. La otra es la treosa, su C2-epímero —se diferencian solo en la configuración del segundo carbono—. La estructura química de la eritrosa es sencilla: un grupo aldehído en el carbono 1, dos carbonos centrales con sendos hidroxilos secundarios (carbonos 2 y 3) y un alcohol primario en el carbono 4. Los carbonos 2 y 3 son ambos asimétricos, lo que da a la eritrosa dos pares de estereoisómeros: D-eritrosa y L-eritrosa por un lado, D-treosa y L-treosa por otro. La forma fisiológicamente activa en el organismo humano y en las plantas es la D-eritrosa. El nombre procede del griego ἐρυθρός (erythrós), "rojo". La elección del término se debe a una propiedad histórica observada en los primeros estudios de los azúcares: los derivados oxidados de las eritrosas presentaban coloraciones rojizas con determinados reactivos de identificación. La misma raíz griega aparece en numerosas palabras del lenguaje médico vinculadas al color rojo: eritrocito (glóbulo rojo), eritropoyesis (formación de glóbulos rojos), eritema (enrojecimiento cutáneo), eritrasma (infección cutánea con lesiones rojizas) o eritrodermia (enrojecimiento generalizado de la piel). El sufijo -osa identifica a la eritrosa como azúcar, según la convención general de los monosacáridos. Conviene distinguir con claridad la eritrosa del eritritol, dos moléculas frecuentemente confundidas en textos divulgativos pese a tener naturalezas químicas distintas y funciones radicalmente diferentes. La eritrosa es una aldotetrosa, es decir, un azúcar reductor con grupo aldehído libre en el carbono 1, capaz de participar en reacciones bioquímicas como sustrato enzimático. El eritritol es un polialcohol (azúcar alcohol o poliol) que se obtiene por reducción del grupo aldehído de la eritrosa: en su molécula no queda grupo carbonilo, sino cuatro hidroxilos repartidos por los cuatro carbonos. La diferencia química se traduce en funciones biológicas radicalmente distintas. La eritrosa, en su forma de eritrosa-4-fosfato, es un intermediario metabólico central. El eritritol, en cambio, se utiliza como edulcorante natural de bajo valor calórico en alimentos procesados, no se metaboliza significativamente en el organismo humano y se excreta sin cambios por orina. Pertenecen a categorías químicas distintas y no deben usarse como sinónimos. En el metabolismo celular, la eritrosa libre prácticamente no aparece. La forma activa es su éster fosfórico en el carbono 4, la eritrosa-4-fosfato, presente en concentraciones muy bajas pero esenciales como intermediario en tres rutas bioquímicas distintas. La fosforilación tiene la misma función que en el resto de los azúcares fosforilados del metabolismo: mantener la molécula retenida dentro de la célula (las moléculas con carga negativa no atraviesan la membrana) y activarla para el reconocimiento por las enzimas posteriores. La primera ruta donde aparece la eritrosa-4-fosfato es la fase no oxidativa de la vía de las pentosas fosfato. En esta fase, las pentosas fosfato producidas en la fase oxidativa se reorganizan mediante un juego de transferencias de fragmentos de dos y tres carbonos catalizadas por dos enzimas, la transcetolasa y la transaldolasa. La eritrosa-4-fosfato es uno de los productos clave de estas reacciones: la transaldolasa toma una sedoheptulosa-7-fosfato (siete carbonos) y un gliceraldehído-3-fosfato (tres carbonos), y produce fructosa-6-fosfato (seis carbonos) más eritrosa-4-fosfato (cuatro carbonos). Una segunda reacción catalizada por la transcetolasa puede consumir esa eritrosa-4-fosfato junto a una xilulosa-5-fosfato para generar de nuevo gliceraldehído-3-fosfato y fructosa-6-fosfato. La fase no oxidativa actúa así como un sistema reversible de balanceo entre azúcares de distinta longitud, y la eritrosa-4-fosfato es uno de sus nudos de paso obligatorios. La segunda ruta es el ciclo de Calvin de la fotosíntesis vegetal. Aquí la eritrosa-4-fosfato aparece como intermediario en el conjunto de reacciones que regenera la ribulosa-1,5-bisfosfato a partir de los triosas-fosfato producidas por la fijación inicial del CO₂. La transcetolasa interviene también en este contexto, esta vez con fructosa-6-fosfato y gliceraldehído-3-fosfato como sustratos, generando eritrosa-4-fosfato y xilulosa-5-fosfato. El paralelismo bioquímico con la vía de las pentosas fosfato es muy estrecho: las mismas enzimas y los mismos sustratos, en sentidos parcialmente distintos, operan en ambas rutas. La tercera ruta es la biosíntesis de los aminoácidos aromáticos por la vía del shikimato, exclusiva de plantas, hongos y microorganismos. La eritrosa-4-fosfato es uno de los dos sustratos iniciales de esta ruta —junto al fosfoenolpiruvato—, y su condensación da lugar al 3-deoxi-D-arabinoheptulosonato-7-fosfato (DAHP), primer intermediario propio de la vía. A partir de ahí, la ruta del shikimato conduce a la síntesis de la fenilalanina, la tirosina y el triptófano, además de numerosos metabolitos secundarios vegetales. El ser humano carece de esta vía y, por ello, los aminoácidos aromáticos son nutrientes esenciales que deben obtenerse de la dieta. Este detalle —ausencia de la vía del shikimato en animales pero presencia en plantas y muchos microorganismos— tiene una consecuencia farmacológica notable: la vía del shikimato es la diana de herbicidas como el glifosato, que inhibe específicamente una de sus enzimas (la EPSPS) sin afectar al metabolismo humano. El grupo de las tetrosas reúne a tres monosacáridos de cuatro carbonos: dos aldotetrosas (eritrosa y treosa) y una cetotetrosa (eritrulosa). La eritrosa y la treosa son C2-epímeros, idénticas excepto en la configuración del carbono 2. La eritrulosa, con grupo cetona en el carbono 2, es la única cetotetrosa, y su forma D no posee carbonos asimétricos en posición C3 con relevancia funcional, dada la presencia del carbonilo en posición central. De las tres, la eritrosa es la que tiene un papel metabólico mejor caracterizado y conservado entre reinos. La treosa y la eritrulosa, aunque existen, intervienen solo de forma marginal en algunos contextos restringidos. Del griego ἐρυθρός (erythrós), "rojo", combinado con el sufijo -osa, propio de la nomenclatura de los azúcares. El nombre alude a las coloraciones rojizas que presentaban los derivados oxidados de esta tetrosa en los primeros estudios químicos del siglo XIX. La misma raíz griega aparece en palabras médicas tan familiares como eritrocito, eritropoyesis, eritema, eritrasma o eritrodermia, todas ellas con referencia al color rojo. No. Son moléculas distintas pese a la similitud del nombre y al parentesco químico. La eritrosa es una aldotetrosa, un azúcar reductor con grupo aldehído libre, intermediario del metabolismo celular en su forma fosforilada (eritrosa-4-fosfato). El eritritol es un polialcohol que se obtiene por reducción del grupo aldehído de la eritrosa: sin grupo carbonilo, sin función metabólica significativa, utilizado como edulcorante artificial de bajo valor calórico y eliminado sin cambios por orina. Conviene no confundirlos en textos divulgativos ni en el lenguaje clínico. Es un intermediario clave de la fase no oxidativa de la vía de las pentosas fosfato: junto a otros azúcares fosforilados, permite reorganizar la longitud de las cadenas carbonadas en función de las necesidades celulares, conectando esta vía con la glucólisis y la gluconeogénesis. En las plantas participa también en el ciclo de Calvin de la fotosíntesis y en la primera reacción de la vía del shikimato, que conduce a la síntesis de aminoácidos aromáticos —fenilalanina, tirosina, triptófano—. El ser humano no produce esta tercera vía y debe obtener esos aminoácidos de la dieta. La eritrosa-4-fosfato es uno de los sustratos iniciales de la vía del shikimato, la ruta biosintética que produce fenilalanina, tirosina y triptófano en plantas, hongos y microorganismos. La condensación de eritrosa-4-fosfato con fosfoenolpiruvato genera el primer intermediario propio de la vía, el 3-deoxi-D-arabinoheptulosonato-7-fosfato. Los animales no disponen de esta ruta y por eso los tres aminoácidos aromáticos son nutrientes esenciales que deben ingerirse con la dieta. No de forma directa. La eritrosa no es un sustrato cuantitativamente importante de la dieta y no se conoce ninguna enfermedad hereditaria específica asociada a su metabolismo libre. Los trastornos relacionados con la vía donde participa la eritrosa-4-fosfato corresponden a la enzima glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (déficit de G6PD, que afecta a la fase oxidativa de la vía de las pentosas fosfato y se traduce en anemia hemolítica), no a la propia eritrosa. Estos cuadros se manejan en unidades especializadas de hematología y errores innatos del metabolismo. Si desea profundizar en conceptos asociados a la eritrosa, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la eritrosa
Eritrosa y eritritol: dos moléculas distintas
La eritrosa-4-fosfato: forma biológicamente activa
Diferenciación con otras tetrosas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra eritrosa?
¿La eritrosa y el eritritol son lo mismo?
¿Para qué sirve la eritrosa-4-fosfato en el organismo?
¿Qué relación tiene la eritrosa con los aminoácidos aromáticos?
¿Hay alguna enfermedad asociada al metabolismo de la eritrosa?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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