DICCIONARIO MÉDICO
Abetalipoproteinemia
La abetalipoproteinemia es una enfermedad genética rara, de herencia autosómica recesiva, en la que el organismo no puede ensamblar ni secretar las lipoproteínas que contienen apolipoproteína B. Eso impide la formación de VLDL, LDL y quilomicrones, de modo que las grasas de la dieta y las vitaminas liposolubles apenas se absorben ni se distribuyen por el organismo. Se conoce también como síndrome de Bassen-Kornzweig. Su prevalencia estimada es inferior a 1 caso por cada millón de habitantes. La palabra se construye con raíces griegas. El prefijo privativo ἀ- (a-) indica ausencia; βήτα (bēta) es la segunda letra del alfabeto y designa en bioquímica un tipo de lipoproteína, la beta-lipoproteína, que hoy se identifica con las LDL. Siguen λίπος (lípos), «grasa»; πρωτεΐνη (prōteínē), «proteína», de πρῶτος, «primero»; y la terminación -αιμία (-aimía), de αἷμα (haîma), «sangre». Literalmente, abetalipoproteinemia es «ausencia de beta-lipoproteínas en la sangre». La causa son mutaciones en los dos alelos del gen MTTP, situado en el cromosoma 4. Este gen codifica la subunidad grande de la proteína de transferencia de triglicéridos microsomales (MTP), que actúa en el retículo endoplásmico de los enterocitos y de los hepatocitos. Sin MTP funcional, las células no pueden cargar triglicéridos sobre la apolipoproteína B para formar lipoproteínas maduras. Los quilomicrones, que llevarían la grasa absorbida del intestino a la sangre, no se ensamblan; tampoco las VLDL hepáticas ni las LDL que derivan de ellas. La grasa queda retenida en los enterocitos y las vitaminas liposolubles se quedan sin vehículo de transporte. En 1950, Frank Bassen y Abraham Kornzweig describieron en Nueva York un cuadro que reunía acantocitosis (eritrocitos con proyecciones espiculadas), retinitis pigmentosa atípica y ataxia. Faltaba un marco bioquímico que explicara esa coincidencia. Llegó por pasos: el plasma de estos pacientes carecía de beta-lipoproteínas, y en 1992 Wetterau y colaboradores comprobaron que la actividad MTP y su subunidad de 88 kilodaltons faltaban en las biopsias intestinales de cuatro pacientes, mientras que estaban presentes en ocho controles. Al año siguiente se clonó el gen MTTP y se publicaron las primeras mutaciones en pacientes con la enfermedad. Los acantocitos se atribuyen a una composición anormal de los lípidos de la membrana del eritrocito, que pierde su forma habitual y adopta un contorno espiculado. Las alteraciones de la retina y del sistema nervioso se relacionan sobre todo con el déficit crónico de vitamina A y de vitamina E: la primera interviene en la fisiología de los fotorreceptores, y la segunda, antioxidante liposoluble, protege las membranas de las células nerviosas y de la retina. Las dos cursan con cifras muy bajas de LDL y de apolipoproteína B, pero la genética es otra. Orphanet describe la abetalipoproteinemia como una forma grave de hipobetalipoproteinemia familiar. La primera se debe a mutaciones en MTTP y es recesiva: los padres, portadores de una sola copia alterada, no manifiestan la enfermedad. Las formas graves de la segunda dependen en cambio del gen de la apolipoproteína B (APOB) y se heredan de manera codominante. Cuando la mutación de APOB afecta a las dos copias, el cuadro puede parecerse mucho al de la abetalipoproteinemia, y es el gen implicado el que marca la diferencia. «Ausencia de beta-lipoproteínas en la sangre». La a- inicial indica privación; beta remite al tipo de lipoproteína, hoy identificado con las LDL; lipo- es la grasa, proteín- la proteína y -emia la sangre. Sí. Son dos nombres de la misma enfermedad. El síndrome de Bassen-Kornzweig es el epónimo histórico, por los dos médicos que describieron el cuadro en 1950, y Orphanet lo recoge como sinónimo de abetalipoproteinemia. Muy pocas. Orphanet estima una prevalencia inferior a 1 caso por cada millón de habitantes. No. Un colesterol bajo aislado puede deberse a muchas causas. En la abetalipoproteinemia el problema no es solo de cifras, con colesterol, LDL, VLDL y triglicéridos bajos o ausentes en el plasma, sino estructural: el organismo carece del mecanismo para ensamblar las lipoproteínas que transportan esos lípidos. Si desea profundizar en conceptos asociados a la abetalipoproteinemia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la abetalipoproteinemia
Bassen, Kornzweig y la identificación del defecto
Por qué la ausencia de lipoproteínas afecta a tantos órganos
Diferenciación con la hipobetalipoproteinemia familiar
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra abetalipoproteinemia?
¿Es lo mismo que el síndrome de Bassen-Kornzweig?
¿Cuántas personas la padecen?
¿Es la abetalipoproteinemia lo mismo que tener el colesterol bajo?
Referencias
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