DICCIONARIO MÉDICO
Hidroxizina
La hidroxizina es un antihistamínico de primera generación derivado de la piperazina, que actúa como antagonista de los receptores H1 de la histamina. Por su capacidad de atravesar la barrera hematoencefálica, suma a su efecto antialérgico una acción sedante y ansiolítica, lo que explica que se emplee tanto frente al picor de origen alérgico como en estados de ansiedad. Su código en la clasificación ATC es N05BB01. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La hidroxizina pertenece al grupo de los antihistamínicos de primera generación, moléculas anteriores a los antialérgicos actuales y con una diferencia de peso frente a ellos: penetran con facilidad en el sistema nervioso central. Actúa por bloqueo competitivo del receptor H1: ocupa el lugar donde se uniría la histamina e impide así la vasodilatación, el aumento de permeabilidad capilar y el picor propios de la reacción de hipersensibilidad inmediata. No frena la liberación de histamina ni interfiere en la reacción entre antígeno y anticuerpo; se limita a bloquear la señal una vez que la histamina ha sido liberada. Junto a esa acción antihistamínica presenta un perfil anticolinérgico leve y cierta actividad antiserotonínica, rasgos habituales en las moléculas de su generación. La absorción por vía oral es rápida y prácticamente completa, y sus efectos sobre el picor comienzan a notarse en un plazo de entre quince minutos y una hora. En el organismo se comporta como una sustancia liposoluble, lo que favorece su paso al cerebro y, con él, la somnolencia que suele acompañar a su uso. La hidroxizina se transforma en el hígado en varios metabolitos, pero uno de ellos tiene un interés que va más allá de lo anecdótico: la cetirizina. Este derivado, un metabolito de ácido carboxílico que constituye una parte notable de lo que el organismo procesa, es a su vez un antihistamínico de segunda generación con entidad propia y comercializado como fármaco independiente. La transformación está mediada por la enzima alcohol deshidrogenasa. Lo que separa a una molécula de la otra ocurre en el sistema nervioso central: mientras la original atraviesa la barrera hematoencefálica y produce sedación, su descendiente apenas lo hace, de modo que conserva el efecto antialérgico con mucha menos somnolencia. La vida media de la hidroxizina en el adulto ronda las catorce horas, con un margen amplio que va de las siete a las veinte. Se elimina de forma mayoritaria por vía metabólica: apenas una fracción mínima aparece intacta en la orina. Este parentesco bioquímico explica por qué quien presenta alergia a la cetirizina no debe recibir hidroxizina, y a la inversa. La hidroxizina se ha asociado a una prolongación del intervalo QT en el electrocardiograma, un parámetro que refleja el tiempo de repolarización del ventrículo. En la vigilancia posterior a su comercialización se han descrito casos de esta alteración y de la arritmia grave conocida como Torsade de Pointes, casi siempre en personas con otros factores de riesgo cardiovascular o alteraciones de los electrolitos. Este rasgo, que en su día motivó una revisión europea de su perfil de seguridad, es lo que separa a la hidroxizina de otros antihistamínicos considerados más inocuos. La histamina, conviene recordarlo, no es la única diana sobre la que actúa la molécula. Porque atraviesa la barrera hematoencefálica. Los antihistamínicos de primera generación como la hidroxizina llegan al cerebro y bloquean allí los receptores H1, que participan en la regulación del sueño y la vigilia. Los de segunda generación se diseñaron precisamente para no penetrar en el sistema nervioso central, y por eso apenas producen somnolencia. No, aunque están íntimamente relacionadas. La cetirizina es el principal metabolito de la hidroxizina: el organismo la genera al transformar el fármaco original. Se comercializa además por separado como antihistamínico de segunda generación. La hidroxizina sirve tanto para el picor como para la ansiedad y produce sedación; la cetirizina se centra en la alergia y apenas adormece. El bloqueo de los receptores H1 en el cerebro produce un efecto calmante y sedante que resulta útil en el manejo a corto plazo de la ansiedad y la tensión. Ese mismo mecanismo que provoca somnolencia es el que se aprovecha con fines ansiolíticos, así como en la sedación previa a algunos procedimientos. La hidroxizina no genera dependencia, un rasgo que la separa de otros ansiolíticos. Si desea ampliar información sobre los conceptos relacionados con la hidroxizina, puede consultar:Qué es la hidroxizina
De la hidroxizina a la cetirizina
El efecto sobre el corazón
Preguntas frecuentes
¿Por qué la hidroxizina da sueño y otros antihistamínicos no?
¿Es lo mismo la hidroxizina que la cetirizina?
¿Por qué se usa un antihistamínico para la ansiedad?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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