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Hemorragias ginecológicas

"Toda mujer que experimenta una hemorragia uterina anormal debería ser evaluada en una consulta médica".

DRA. MARÍA AUBÁ GUEDEA
ESPECIALISTA. DEPARTAMENTO DE GINECOLOGÍA Y OBSTETRICIA

Por hemorragia uterina anormal se entiende cuando o bien la frecuencia o bien la cantidad del sangrado uterino difiere de lo mencionado anteriormente. O bien ocurren sangrados uterinos sin relación con el ciclo menstrual.

Se considera que la menstruación es normal cuando el sangrado uterino ocurre entre cada 25 y 35 días y no es excesivo. La duración normal del sangrado viene a ser entre 2 y 7 días.

Toda mujer que experimenta una hemorragia uterina anormal debería ser evaluada en una consulta médica, que incluya exploración física y eventualmente una biopsia de endometrio.

 

Imagen del icono de la consulta de Segunda Opinión. Clínica Universidad de Navarra

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¿Cuáles son los síntomas habituales?

El sangrado se considera anormal cuando éste ocurre en las siguientes situaciones:

  • Sangrado entre periodos.
  • Sangrado después de tener relaciones sexuales.
  • Manchas de sangre en cualquier momento del ciclo menstrual.
  • Sangrado más intenso o durante más días de lo normal.
  • Sangrado después la menopausia.
  • La ausencia de periodos durante 3 a 6 meses (amenorrea) también es anormal.

El sangrado uterino anormal puede deberse a anomalías estructurales del útero o a lo que se denomina hemorragia uterina disfuncional.

Entre las anomalías estructurales se encuentran lesiones benignas, como los pólipos endometriales, los fibromas o miomas uterinos y la adenomiosis. También puede ser la manifestación de un cáncer de endometrio.

En otras ocasiones puede deberse a lesiones a nivel del cérvix o de la vagina, ya sean benignas o cancerosas, infecciones crónicas del endometrio (endometritis) o al uso de dispositivos intrauterinos (DIU).

Otras causas de hemorragia uterina anormal, no directamente relacionadas con anomalías estructurales, pueden ser el uso de medicaciones que afectan a la producción normal de estrógenos y progesterona; enfermedades médicas crónicas, tales como la diabetes sacarina, enfermedades del hígado, riñón, glándula tiroidea o glándulas suprarrenales y problemas con la coagulación de la sangre.

También el estrés físico o emocional puede inducir la aparición de hemorragia uterina anormal.

¿Tiene alguno de estos síntomas?

Puede que presente una hemorragia uterina

¿Cómo se diagnostica?

control-embarazo

Entre los procedimientos diagnósticos que deberían realizarse para determinar la causa de dicha hemorragia situaríamos, en primer lugar, la exploración física.

La ecografía es sin duda la técnica de diagnóstico por imagen más empleada en la evaluación de la hemorragia uterina anormal. Permite el estudio del útero y de los ovarios. Permite identificar en qué mujer podría obviarse la biopsia de endometrio dado que una ecografía normal reduce significativamente la posibilidad de una lesión endometrial. Así se evitarán biopsias innecesarias.

La histeroscopia también es un procedimiento diagnóstico muy útil en el diagnóstico de la hemorragia uterina anormal. Permite realizar la biopsia endometrial de manera más dirigida a la propia lesión con lo que se reducen los falsos negativos.

En determinadas circunstancias puede ser recomendable la realización de un legrado uterino. Éste normalmente ha de hacerse bajo anestesia general, y además de aportar información diagnóstica, va a ser terapéutico en algunas ocasiones.

Por otro lado, hay causas de hemorragia uterina anormal en relación con enfermedades crónicas o alteraciones de la coagulación, así como a la anovulación. Por dicho motivo, puede ser recomendable la realización de una serie de análisis sanguíneos para descartar alteraciones en aquellos órganos que pueden inducir la aparición de dicha hemorragia anormal.

¿Cómo la tratamos?

Es altamente recomendable el tratamiento individualizado según la causa específica del sangrado anormal. La edad y si la mujer desea tener hijos también son consideraciones importantes.

En el caso de la hemorragia uterina disfuncional, es decir aquella debida a la anovulación, el tratamiento será fundamentalmente médico, mediante la toma de fármacos (bien tomados vía oral o usados en forma de dispositivo intrauterino) que reinstauren la ovulación o bien permitan un control de la hemorragia.

En caso de que estos tratamientos fracasen, una alternativa útil es la ablación endometrial, es decir, la exéresis de la mayor parte del tejido endometrial, lo cual permitiría una disminución en la cuantía del sangrado. Se realiza por vía histeroscópica bajo anestesia general. Es importante excluir lesiones serias de endometrio, fundamentalmente cáncer de endometrio, antes de realizar este procedimiento.

También se ha descrito recientemente el uso de Caviterm, que produce atrofia endometrial mediante el uso de agua destilada a alta temperatura instilada mediante un instrumento específicamente diseñado para esta utilidad. Este tratamiento ha de reservarse para aquellas pacientes que no presenten deseos de fertilidad. Se realiza por vía histeroscópica bajo anestesia general. Es importante excluir lesiones serias de endometrio, fundamentalmente cáncer de endometrio, antes de realizar este procedimiento.

Si se trata de enfermedades crónicas que induzcan hemorragias uterinas anormales, el enfoque terapéutico debe dirigirse fundamentalmente al tratamiento de dicha enfermedad, siendo de ayuda medidas similares a las anteriormente descritas.

Las anomalías estructurales del útero o del endometrio tendrán un tratamiento específico, fundamentalmente de tipo quirúrgico, bien sea utilizando la histeroscopia, como puede ser la exéresis de miomas y de pólipos; bien mediante cirugía a cielo abierto (laparotomía), pudiendo ser necesario la extirpación sólo del mioma, en caso de que ésta sea la causa del sangrado (lo que se denomina miomectomía); o, en circunstancias extremas, la exéresis del útero (histerectomía).

¿Dónde la tratamos?

EN NAVARRA Y MADRID

NUESTRO EQUIPO MÉDICO

Especialistas del Departamento de Ginecología y Obstetricia

Cuidado integral que incluye un amplio rango de opciones de consulta y tratamientos que comprenden desde la revisión preventiva habitual hasta las más avanzadas opciones diagnósticas y de tratamiento de problemas obstétricos y ginecológicos en todas las edades.

El departamento ofrece también el control habitual del embarazo que incluye una diversidad de procedimientos diagnósticos y de cribado para identificar problemas potenciales del feto así como de su adecuado crecimiento y desarrollo.

Enfermedades que tratamos

Imagen de la fachada de consultas de la sede en Pamplona de la Clínica Universidad de Navarra

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