DICCIONARIO MÉDICO

Zonisamida

La zonisamida es un antiepiléptico de la familia de las sulfonamidas, con estructura benzisoxazólica. Se emplea en el abordaje de las crisis epilépticas parciales, con o sin generalización secundaria, tanto en monoterapia como en asociación con otros anticonvulsivantes. Su perfil farmacológico combina la acción sobre canales iónicos dependientes de voltaje con una modulación del sistema gabaérgico cerebral.

Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA).

Qué es la zonisamida

La zonisamida es un principio activo antiepiléptico perteneciente al grupo químico de las sulfonamidas. Otros compuestos de esta familia se emplean tradicionalmente como antibacterianos o diuréticos, pero la zonisamida se desarrolló específicamente para el control de la epilepsia. Estructuralmente es un derivado del benzisoxazol, una heterociclina de cinco miembros que no guarda parentesco directo con las demás familias de anticonvulsivantes clásicos (hidantoínas, barbitúricos, carbamazepinas). Esa singularidad estructural fue, de hecho, lo que motivó su investigación en la década de 1970 en Japón, donde la compañía Dainippon la sintetizó por primera vez.

Japón aprobó su uso clínico en 1989. El fármaco tardó más de una década en llegar a occidente: la FDA estadounidense lo autorizó en 2000 y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) concedió la autorización de comercialización en 2005. En la clasificación ATC de la OMS ocupa el código N03AX15, dentro del grupo de otros antiepilépticos.

Mecanismo de acción sobre la excitabilidad neuronal

El perfil farmacológico de la zonisamida resulta llamativo porque no encaja en una sola categoría mecanística. Actúa sobre los canales iónicos de sodio dependientes de voltaje prolongando su estado de inactivación, lo que dificulta la descarga neuronal repetitiva que sostiene la crisis epiléptica. La semejanza con la fenitoína y la carbamazepina termina ahí.

También bloquea canales de calcio de tipo T, canales de bajo umbral que participan en la génesis de descargas rítmicas talámicas (las que subyacen a ciertos tipos de crisis generalizadas). Y se le ha atribuido una facilitación de la transmisión gabaérgica, aunque este punto sigue siendo objeto de debate: los datos in vitro sugieren que modula la liberación de GABA sin unirse directamente al receptor GABA-A, lo cual la separa del mecanismo de las benzodiazepinas.

Posee actividad inhibitoria débil sobre la anhidrasa carbónica. No es relevante desde el punto de vista antiepiléptico, pero explica algunos efectos metabólicos (acidosis, litiasis renal) que comparte con el topiramato.

Indicaciones autorizadas y contexto clínico

La indicación principal de la zonisamida es la epilepsia con crisis de inicio parcial (focal), incluidas aquellas que evolucionan a convulsión tonicoclónica bilateral. La EMA la autoriza tanto en monoterapia para adultos recién diagnosticados como en terapia combinada para adultos y niños a partir de seis años. La FDA solo la aprobó inicialmente como tratamiento adyuvante.

Fuera de ficha técnica se ha estudiado en la prevención de la migraña, el temblor esencial y la obesidad asociada a otros antiepilépticos. Son usos no autorizados.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre zonisamida?

El nombre procede de su estructura química. El núcleo del compuesto es un anillo de benzisoxazol, y la terminación -amida indica la presencia de un grupo sulfonamida en la molécula. La DCI (denominación común internacional) fue adoptada por la OMS siguiendo la nomenclatura de los derivados isoxazólicos.

¿Es lo mismo zonisamida que una benzodiazepina?

No. Pertenecen a familias químicas distintas y actúan por mecanismos diferentes. Las benzodiazepinas se unen al receptor GABA-A y potencian la entrada de cloro en la neurona; la zonisamida actúa sobre canales de sodio y calcio, con una modulación gabaérgica indirecta. Su perfil de efectos indeseados también difiere: la zonisamida no produce la dependencia ni la sedación intensa propias de las benzodiazepinas.

¿Por qué la zonisamida llegó tan tarde a Europa si ya se usaba en Japón?

Japón aprobó la zonisamida en 1989, tras más de quince años de desarrollo clínico interno. El registro en Europa se retrasó porque la compañía que poseía los derechos priorizó el mercado japonés y el estadounidense. No fue hasta que Eisai asumió la comercialización internacional cuando se presentaron los expedientes regulatorios a la EMA, que la aprobó en marzo de 2005.

¿La zonisamida se emplea solo en epilepsia?

Depende. La autorización oficial se limita a la epilepsia focal. Se ha investigado en la profilaxis de la migraña crónica y en el control del temblor, pero estos usos carecen de autorización formal por parte de las agencias reguladoras.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Zonisamida.
  2. Agencia Europea de Medicamentos (EMA). Zonegran (zonisamida): resumen del EPAR.
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Medicamentos anticonvulsivos.
  4. Asociación Española de Pediatría. Pediamécum. Zonisamida.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea ampliar la información sobre conceptos asociados a la zonisamida, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Antiepiléptico: fármaco cuya acción principal es prevenir o reducir las crisis epilépticas.
  • Epilepsia: trastorno neurológico crónico caracterizado por crisis recurrentes de origen cerebral.
  • Convulsión: contracción muscular involuntaria y paroxística provocada por una descarga neuronal anómala.
  • GABA: principal neurotransmisor inhibidor del sistema nervioso central.
  • Canal iónico: proteína transmembrana que permite el paso selectivo de iones a través de la membrana celular.
  • Benzodiazepina: familia de psicofármacos con acción ansiolítica, hipnótica y anticonvulsivante mediada por el receptor GABA-A.

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