DICCIONARIO MÉDICO
Virus DNA
Los virus ADN son virus cuyo material genético está formado por ácido desoxirribonucleico, de doble o de una sola cadena. Salvo excepciones, como los poxvirus, se replican dentro del núcleo de la célula que infectan, aprovechando buena parte de su maquinaria. El grupo incluye familias tan distintas entre sí como el herpesvirus, el adenovirus o el virus de la hepatitis B. Un virus ADN es, ante todo, un virus: una partícula infecciosa incapaz de reproducirse por sí sola, que necesita entrar en una célula huésped y secuestrar su maquinaria. Lo que lo distingue de un virus ARN es el tipo de ácido nucleico que porta como genoma, ADN en lugar de ARN. Dentro de este grupo hay virus con genoma de doble cadena, como el herpesvirus o el adenovirus, y virus con genoma de una sola cadena, mucho más raros, como el parvovirus. El tamaño del genoma varía muchísimo según la familia. Los parvovirus se conforman con unas 5.000 bases. Los poxvirus, en el otro extremo, pueden superar las 280.000. Esa diferencia de tamaño se traduce en una diferencia de autonomía: cuanto más grande es el genoma, más enzimas propias suele llevar el virus, y menos depende de las que ya tiene la célula que infecta. El virólogo David Baltimore propuso en 1971, en un breve artículo publicado en Bacteriological Reviews, un sistema que ordena los virus según cómo generan su ARN mensajero a partir del genoma. Ese esquema convive hoy con la clasificación taxonómica del Comité Internacional de Taxonomía de Virus, y sigue siendo la forma más rápida de entender cómo se comporta cada grupo. Los virus ADN de doble cadena forman el grupo I (herpesvirus, adenovirus, poxvirus); los de cadena simple, el grupo II (parvovirus). Hay una excepción que conviene señalar. El virus de la hepatitis B tiene genoma de ADN, pero no encaja del todo en los dos grupos anteriores. Para replicarse pasa por un intermediario de ARN y usa la transcriptasa inversa, la misma enzima que emplean los retrovirus. Baltimore le reservó por eso un séptimo grupo propio, distinto tanto de los virus ADN convencionales como de los retrovirus de ARN. La gran mayoría de los virus ADN se replican dentro del núcleo de la célula infectada, donde encuentran ya disponibles las polimerasas y buena parte de la maquinaria que necesitan para copiar su genoma y fabricar ARN mensajero. Es la estrategia del adenovirus y del herpesvirus, entre otros. Los poxvirus rompen esa norma. Su genoma es tan grande que llevan consigo casi toda la maquinaria de transcripción, y completan todo el ciclo, desde la copia del ADN hasta el ensamblaje de nuevas partículas, en el citoplasma, sin entrar nunca en el núcleo. Es una excepción bien documentada dentro del grupo, no la regla. Bajo el paraguas de los virus ADN conviven familias muy distintas entre sí. Los herpesvirus agrupan al virus del herpes simple, la varicela-zóster y el citomegalovirus, entre otros. Los adenovirus causan cuadros respiratorios, oculares y digestivos variados. Los poxvirus incluyen el virus de la viruela, erradicado oficialmente en 1980, y el de la viruela del mono, que sigue circulando. Los parvovirus, con el genoma más pequeño de todos, producen el eritema infeccioso. Y el virus de la hepatitis B, ya mencionado como excepción de la clasificación de Baltimore, es responsable de una de las hepatitis víricas crónicas más extendidas del mundo. La diferencia más relevante entre unos y otros no es solo química, es funcional. Las polimerasas que copian ADN tienen capacidad de corrección de errores, así que los virus ADN acumulan mutaciones mucho más despacio que los virus ARN, cuyas polimerasas carecen de esa revisión. Esa mayor estabilidad genómica explica por qué familias como el herpesvirus cambian poco de una década a otra, mientras que virus ARN como el de la gripe se reinventan cada temporada. No. Es lo habitual, pero los poxvirus son la excepción: completan todo su ciclo, desde la copia del genoma hasta el ensamblaje de las partículas nuevas, en el citoplasma, sin entrar nunca en el núcleo celular. Sí, pero con matices. Su genoma es de ADN, aunque uno de sus pasos de replicación pasa por un intermediario de ARN mediante la transcriptasa inversa, algo atípico en este grupo. Por eso Baltimore le reservó en 1971 un grupo propio, el VII, distinto de los demás virus ADN. Varios, y muy distintos entre sí. Los herpesvirus (herpes simple, varicela-zóster, citomegalovirus), los adenovirus, el virus de la hepatitis B, el virus del papiloma humano y el parvovirus B19, causante del eritema infeccioso, son algunos de los más conocidos. También pertenece a este grupo el virus de la viruela, hoy erradicado, y el de la viruela del mono, que sigue circulando en algunas regiones. Por la fidelidad de sus enzimas. Las polimerasas que replican ADN revisan y corrigen buena parte de sus propios errores; las que replican ARN, no. Es la razón por la que una vacuna frente a un virus ADN, como la de la varicela, mantiene su eficacia durante años, mientras que las vacunas frente a virus ARN de mutación rápida necesitan revisarse con más frecuencia. Si desea profundizar en conceptos asociados a los virus ADN, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué son los virus ADN
Clasificación: los grupos I, II y VII de Baltimore
Dónde y cómo se replican
Principales familias con patógenos humanos
Frente a los virus ARN
Preguntas frecuentes
¿Todos los virus ADN se replican en el núcleo?
¿La hepatitis B es un virus ADN?
¿Qué virus ADN causan enfermedades en el ser humano?
¿Por qué mutan menos que los virus ARN?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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