DICCIONARIO MÉDICO
Citomegalovirus
El citomegalovirus (CMV) es un virus de ADN de doble cadena perteneciente a la familia Herpesviridae, clasificado como herpesvirus humano tipo 5 (HHV-5). Posee el genoma más extenso de todos los herpesvirus humanos y se caracteriza por su capacidad de establecer una infección latente que persiste durante toda la vida del hospedador. Su prevalencia en la población adulta oscila entre el 50 % y el 90 % según la región geográfica y las condiciones socioeconómicas. El citomegalovirus es un virus que pertenece a la subfamilia Betaherpesvirinae dentro de la familia Herpesviridae, la misma que agrupa a los agentes causales de la varicela, el herpes simple y la mononucleosis infecciosa. Se le conoce también como herpesvirus humano tipo 5 (HHV-5). Su genoma, con aproximadamente 235 000 pares de bases de ADN, es el mayor entre los herpesvirus que infectan al ser humano. El nombre procede de tres raíces: del griego κύτος (kýtos, 'célula') y μέγας (mégas, 'grande'), más el latín virus ('veneno', 'jugo nocivo'). Describe literalmente un «virus que produce células grandes». Las células infectadas aumentan notablemente de tamaño y presentan inclusiones intranucleares visibles al microscopio, un efecto que los patólogos describieron como «citomegalia». El hallazgo de esas células agrandadas es anterior al aislamiento del propio virus: Hugo Ribbert observó inclusiones intranucleares características en tejidos de un recién nacido ya en 1881, si bien las atribuyó erróneamente a protozoos. Fue en 1956 cuando Margaret Gladys Smith logró aislar el virus humano a partir de tejido de glándula salival submaxilar de un lactante fallecido. El mismo año, Wallace Rowe y sus colaboradores obtuvieron un agente citopatógeno similar en cultivos de adenoides. Thomas Weller, que trabajaba de forma independiente, publicó su aislamiento en 1957. Los tres grupos habían llegado al mismo virus por caminos distintos. Weller propuso en 1960 el término cytomegalovirus para sustituir las denominaciones previas («virus de la glándula salivar», «enfermedad de inclusiones citomegálicas»), que resultaban confusas porque el virus no se limita a las glándulas salivales. Una vez que el CMV infecta al organismo, establece un estado de latencia en células de la línea mieloide (monocitos y sus precursores en la médula ósea) y en células endoteliales. El virus permanece en ese estado indefinidamente. El sistema inmunitario del hospedador, en particular los linfocitos T CD8+ citotóxicos, mantiene la replicación viral bajo control en condiciones normales. Cuando la inmunidad celular se deteriora, el virus puede reactivarse. Es lo que sucede en receptores de trasplante de órganos sometidos a fármacos inmunosupresores, en pacientes con infección avanzada por VIH o en recién nacidos cuyo sistema inmunitario aún no ha madurado. También es posible la reinfección con una cepa diferente, algo que distingue al CMV de otros herpesvirus en los que la superinfección es poco habitual. El CMV es un virus de distribución universal. En países de ingresos altos la seroprevalencia en adultos se sitúa en torno al 50-60 %, mientras que en regiones de ingresos bajos puede superar el 90 %. La seroprevalencia aumenta con la edad: la mayoría de las personas se infectan antes de la edad adulta, a menudo durante la primera infancia, a través del contacto con saliva u orina de otros niños. La transmisión se produce por contacto directo con fluidos corporales: saliva, orina, secreciones genitales, leche materna y sangre. No es un virus de alta contagiosidad; requiere contacto estrecho o íntimo. La vía vertical, de madre a feto a través de la placenta, tiene especial relevancia clínica porque la infección congénita por CMV constituye la causa infecciosa más frecuente de defectos congénitos en el mundo desarrollado, con una incidencia estimada de 1 de cada 200 nacimientos. La familia Herpesviridae incluye nueve herpesvirus humanos. El CMV (HHV-5) comparte con todos ellos la capacidad de latencia, pero se distingue por varios rasgos. Su genoma es considerablemente mayor que el del virus del herpes simple (HHV-1 y HHV-2) o el del virus de Epstein-Barr (HHV-4). Además, su tropismo celular resulta inusualmente amplio: infecta células epiteliales, endoteliales, fibroblastos, células musculares lisas y células de la línea mieloide, lo que explica la diversidad de órganos que puede afectar cuando la inmunodepresión lo permite. Conviene no confundir el CMV con el virus de Epstein-Barr, pese a que ambos pueden producir un cuadro clínico de mononucleosis. La mononucleosis por CMV cursa habitualmente sin la faringitis intensa que caracteriza a la producida por el virus de Epstein-Barr, un detalle que orienta al clínico en la práctica diaria. Del griego κύτος (kýtos, 'célula') y μέγας (mégas, 'grande'), más el latín virus. Describe literalmente un «virus que produce células grandes». El nombre fue propuesto en 1960 por Thomas Weller para reemplazar la denominación anterior, «virus de la glándula salivar», que resultaba equívoca porque el virus infecta muchos otros tejidos. No exactamente. El CMV pertenece a la familia de los herpesvirus, pero es un virus distinto del herpes simple (el que produce calenturas o herpes genital). Dentro de esa familia, el CMV se clasifica como herpesvirus humano tipo 5. Todos los herpesvirus comparten la capacidad de permanecer latentes en el organismo de por vida, pero cada uno tiene tropismo por tejidos diferentes y produce cuadros clínicos distintos. Una vez adquirida la infección, el CMV permanece en el organismo de forma indefinida. En la gran mayoría de personas con un sistema inmunitario competente la infección no produce ningún problema. El virus queda en estado latente y el propio sistema inmunitario impide que cause enfermedad. Porque si la infección se produce por primera vez durante la gestación (infección primaria materna), el riesgo de transmisión al feto es más elevado. La infección congénita por CMV es la causa infecciosa más frecuente de discapacidad auditiva no genética en la infancia. Los CDC estadounidenses estiman que aproximadamente 1 de cada 5 recién nacidos con infección congénita presentará algún problema de salud a largo plazo. Si desea profundizar en conceptos asociados al citomegalovirus, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el citomegalovirus
Latencia y reactivación
Distribución y vías de transmisión
Diferenciación con otros herpesvirus humanos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre «citomegalovirus»?
¿Es lo mismo CMV que herpes?
¿El citomegalovirus se cura?
¿Por qué preocupa el CMV en el embarazo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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