DICCIONARIO MÉDICO
Veraliprida
La veraliprida es una benzamida sustituida con actividad antagonista de los receptores D2 de la dopamina. Se autorizó en 1979 para el alivio de los sofocos y las manifestaciones psicofuncionales de la menopausia. Fue retirada del mercado en la Unión Europea en 2005 tras concluirse que su balance beneficio-riesgo resultaba desfavorable. Su código en la clasificación ATC es N05AL06. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La veraliprida pertenece al grupo de las ortopramidas, familia química que incluye también a la metoclopramida y la sulpirida. Como todas las benzamidas sustituidas, bloquea los receptores dopaminérgicos D2, pero su peculiaridad residía en la selectividad relativa por el hipotálamo, donde actúa sobre el centro termorregulador. Se proponía así una acción no hormonal para las crisis vasomotoras del climaterio, lo que la convertía en alternativa cuando la terapia hormonal estaba contraindicada. El bloqueo dopaminérgico no se limita, sin embargo, al hipotálamo. La veraliprida induce un aumento de la secreción de prolactina sin ejercer efectos estrogénicos ni progestágenos, pero comparte con otros neurolépticos la capacidad de provocar reacciones adversas neurológicas y psiquiátricas que, con el tiempo, se revelaron más frecuentes y graves de lo estimado inicialmente. En España se autorizó en 1983. Durante más de dos décadas el Sistema Español de Farmacovigilancia fue acumulando notificaciones de reacciones adversas psiquiátricas (depresión, ansiedad, síndrome de retirada) y neurológicas (discinesia, trastornos extrapiramidales, parkinsonismo). En mayo de 2005 la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) emitió la Nota Informativa 2005/11 suspendiendo su comercialización, después de que el Comité de Seguridad de Medicamentos concluyera que los riesgos superaban los beneficios en las indicaciones autorizadas. La dispensación cesó en septiembre de ese año. La retirada se extendió progresivamente a otros países. La Organización Mundial de la Salud publicó en 2007 una nota sobre la retirada de los productos que contenían veraliprida. En México, la COFEPRIS suspendió su comercialización en 2019. El caso de la veraliprida se convirtió en un referente de farmacovigilancia sobre los riesgos del uso prolongado de fármacos con actividad antidopaminérgica fuera de su indicación originaria como antipsicóticos. Porque las autoridades reguladoras concluyeron que los riesgos neurológicos y psiquiátricos superaban los beneficios en el alivio de los sofocos menopáusicos. Las reacciones adversas incluían discinesia tardía, parkinsonismo y cuadros de depresión o ansiedad que en algunos casos persistían tras suspender el fármaco. Farmacológicamente, sí. La veraliprida es un antipsicótico típico de la clase de las benzamidas, con bloqueo de receptores D2 idéntico en naturaleza al de otros neurolépticos. Lo que la diferenciaba era la indicación para la que se autorizó: las crisis vasomotoras de la menopausia, no los trastornos psicóticos. Esa aparente inocuidad en la indicación contribuyó a que se prescribiera durante periodos prolongados sin las precauciones habituales de un neuroléptico. En la Unión Europea está suspendida desde 2005. En México se retiró en 2019. En Estados Unidos nunca llegó a obtener autorización. Es posible que persista en algún mercado que no haya completado el proceso de revisión regulatoria, pero las principales agencias internacionales han desaconsejado su uso. Si desea ampliar información sobre neurolépticos y menopausia, puede consultar:Qué es la veraliprida
Retirada del mercado y antecedentes regulatorios
Preguntas frecuentes
¿Por qué se retiró la veraliprida del mercado?
¿Es lo mismo veraliprida que un antipsicótico convencional?
¿Sigue comercializándose en algún país?
Referencias
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