DICCIONARIO MÉDICO
Siderosis ocular
La siderosis ocular —también denominada siderosis bulbi— es el depósito tóxico de hierro en los tejidos intraoculares como consecuencia de la retención prolongada de un cuerpo extraño metálico que contiene hierro. Afecta a la retina, el iris, el cristalino y otras estructuras epiteliales del ojo, y puede provocar pérdida visual irreversible si el cuerpo extraño no se retira a tiempo. El término combina "siderosis" —del griego σίδηρος (sídēros), "hierro", y -ωσις (-ōsis), "proceso"— con "ocular", del latín ocularis. Bunge la describió por primera vez en 1890 al documentar los cambios degenerativos que un fragmento metálico retenido provocaba en el interior del ojo. A diferencia de la siderosis pulmonar o sistémica —donde el hierro llega por inhalación o por vía hemática—, en la siderosis ocular el hierro procede directamente del objeto metálico que se ha alojado dentro del globo tras un traumatismo penetrante. La situación típica es un accidente laboral o doméstico: al golpear metal contra metal (martillear un clavo, esmerilar una pieza), un fragmento de acero o hierro se proyecta y penetra en el ojo. Si la partícula no se detecta o no se extrae, el hierro se oxida lentamente, libera iones férricos (Fe³⁺) al humor acuoso y al vítreo, y estos iones se depositan en las células epiteliales de las estructuras intraoculares. La toxicidad no se debe al tamaño del fragmento sino a la cantidad de hierro que libera y al tiempo que permanece retenido: algunos casos se desarrollan en semanas, otros tardan años. Los iones férricos liberados reaccionan con el peróxido de hidrógeno presente en el medio intraocular (reacción de Fenton) y generan radicales hidroxilo, que dañan las membranas lipídicas, las proteínas y el ADN de las células afectadas. Las estructuras más vulnerables son las que poseen epitelio activo: la retina neurosensorial (especialmente los fotorreceptores), el epitelio del cristalino y el epitelio pigmentario del iris. En el cristalino, el depósito de hierro produce una catarata de coloración pardo-anaranjada. En el iris, la acumulación del pigmento causa heterocromia (el ojo afectado adquiere un tono más oscuro que el contralateral) y midriasis fija. En la retina, la afectación de los fotorreceptores se traduce en una disminución progresiva de la amplitud de la onda b del electrorretinograma, que es el marcador más sensible de siderosis retiniana antes de que la pérdida visual sea clínicamente evidente. No solo el hierro puede depositarse en el ojo tras un traumatismo penetrante. Los cuerpos extraños de cobre producen un cuadro distinto, la calcosis, con una catarata "en girasol" y un anillo corneal de Kayser-Fleischer. El perfil de toxicidad también difiere: el cobre es más agresivo en las fases iniciales (puede causar endoftalmitis estéril fulminante si el contenido es alto), mientras que el hierro actúa de forma más insidiosa, con una retinopatía degenerativa lenta. La distinción es relevante porque el pronóstico y la urgencia de la extracción varían. Para confirmar la naturaleza del fragmento, las pruebas de imagen —tomografía computarizada, ecografía— permiten localizarlo, y el análisis histológico o espectrométrico del fragmento extraído ofrece la confirmación definitiva. De σίδηρος ("hierro"), -ωσις ("proceso") y el latín ocularis ("del ojo"). Bunge acuñó el término siderosis bulbi en 1890 para describir la degeneración tóxica del ojo por un fragmento de hierro retenido. Depende del grado de afectación retiniana en el momento de la extracción. Si el electrorretinograma aún muestra una onda b conservada y no hay daño macular irreversible, la retirada del fragmento puede detener la progresión e incluso permitir cierta recuperación funcional. En estadios avanzados, con destrucción de los fotorreceptores, el daño es permanente. Solo comparten la raíz etimológica. La siderosis pulmonar es una neumoconiosis por inhalación de polvo de hierro; la siderosis ocular es una toxicidad por hierro liberado de un cuerpo extraño dentro del globo ocular. Los mecanismos, la vía de entrada del hierro y las consecuencias son completamente diferentes. Si desea profundizar en conceptos asociados a la siderosis ocular, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la siderosis ocular
Mecanismo de la toxicidad por hierro intraocular
Diferenciación con otros depósitos oculares de metal
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "siderosis ocular"?
¿Puede revertirse la siderosis ocular si se retira el cuerpo extraño?
¿Es lo mismo siderosis ocular que siderosis pulmonar?
Referencias
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