DICCIONARIO MÉDICO

Reclutamiento

El reclutamiento es la incorporación de un elemento, una célula, una unidad funcional o un participante, a un proceso que lo necesita, cuando antes permanecía inactivo o fuera de él. El diccionario reúne bajo este término procesos sin relación biológica entre sí que comparten esa misma lógica de incorporación: el reclutamiento de leucocitos hacia un tejido dañado o infectado, el reclutamiento de unidades pulmonares colapsadas durante la ventilación, el reclutamiento progresivo de unidades motoras durante la contracción muscular, el fenómeno auditivo del mismo nombre y el reclutamiento de participantes para un estudio clínico.

Qué es el reclutamiento

La palabra llegó al español desde el francés recruter, documentado por primera vez en un texto de Racine de 1691 y formado sobre recroître (el prefijo re- más croître, crecer), que a su vez procede del latín recrescere, volver a crecer. El sentido original era militar: reponer con soldados nuevos las bajas de un regimiento. La medicina y la biología tomaron prestada esa misma idea de reposición y la aplicaron a contextos muy distintos entre sí, unidos únicamente por la estructura del proceso, algo que estaba fuera o inactivo se incorpora a un sistema que lo requiere.

El reclutamiento de leucocitos en la respuesta inmunitaria

En inmunología, reclutamiento designa la llegada de leucocitos (neutrófilos, monocitos, linfocitos efectores) desde la sangre hasta un tejido inflamado, infectado o dañado. A diferencia de la recirculación, que describe el tránsito habitual de linfocitos vírgenes por órganos linfoides sanos, el reclutamiento ocurre en tejido periférico, casi siempre no linfoide, y lo desencadena una señal de alarma local. Ambos procesos comparten buena parte de su maquinaria molecular, algo que quedó formalizado en 1994, cuando el inmunólogo Timothy Springer publicó el llamado modelo de pasos consecutivos, que describe la secuencia de captura, rodamiento, activación por quimiocinas, adhesión firme y diapédesis con la que un leucocito abandona el vaso sanguíneo.

Esa secuencia se ha revisado y ampliado desde entonces, con pasos intermedios como el rodamiento lento o el reptado del leucocito sobre el endotelio antes de atravesarlo, pero la lógica original se mantiene: rodamiento mediado por selectinas, activación de integrinas por quimiocinas presentadas en la superficie endotelial, detención mediante la unión firme de esas integrinas a sus ligandos y, por último, diapédesis a través de la pared del vaso. El reparto de trabajo entre las distintas familias de moléculas de adhesión se desarrolla en las entradas dedicadas a la selectina, la integrina y la diapédesis.

El reclutamiento no siempre implica un desplazamiento activo de la célula. En la hemostasia, el término se aplica también a la agregación de plaquetas ya circulantes que un primer grupo activado atrae hacia el punto de la lesión mediante tromboxano A2, sin que medie tránsito alguno a través de una pared vascular. Ese uso, más restringido, se desarrolla en la entrada dedicada a la plaqueta.

El reclutamiento alveolar

En fisiología respiratoria, reclutar significa reabrir una unidad pulmonar que se ha colapsado. Cada porción del pulmón tiene una presión de cierre, por debajo de la cual el alvéolo se colapsa, y una presión de apertura, necesaria para volver a expandirlo. Por la ley de Laplace, la segunda es siempre mayor que la primera: un alvéolo colapsado exige más presión para abrirse que la que necesita después para mantenerse abierto. Este reclutamiento ocurre de forma espontánea en cualquier persona sana cada vez que suspira, un mecanismo que reabre pequeñas zonas de colapso acumuladas durante la respiración corriente.

El colapso puede afectar a una proporción mucho mayor del pulmón en la anestesia general o en el síndrome de dificultad respiratoria aguda, y ese mismo principio (incrementar de forma transitoria la presión transpulmonar para reabrir las unidades colapsadas) es la base fisiológica de las maniobras que se emplean en cuidados intensivos y en anestesiología para mejorar el intercambio gaseoso. Los estudios que sentaron esa base son anteriores a su aplicación clínica: ya en 1952, Day y sus colaboradores comprobaron en pulmones animales que las presiones bajas, aunque se mantuvieran durante un tiempo prolongado, no lograban reabrir el tejido colapsado, mientras que las presiones más altas sí lo conseguían.

El reclutamiento de unidades motoras

En neurofisiología muscular, reclutar es incorporar unidades motoras adicionales a una contracción a medida que esta necesita más fuerza. El fisiólogo Elwood Henneman describió en 1957 que ese reclutamiento no es aleatorio: las unidades motoras pequeñas, con motoneuronas de menor tamaño y umbral de activación más bajo, se incorporan primero, y solo cuando la tarea exige más fuerza se suman las unidades grandes, de motoneuronas más gruesas y umbral más alto. Henneman confirmó y desarrolló esta observación en una serie de artículos publicados en 1965 junto con Somjen y Carpenter, y hoy se la conoce como el principio del tamaño de Henneman. El orden completo de la secuencia y su papel en las enfermedades neuromusculares se desarrollan en la entrada dedicada a la unidad motora.

El reclutamiento en la audiología y en la investigación clínica

En audiología, reclutamiento nombra un fenómeno distinto de los anteriores: el crecimiento anormalmente rápido de la sonoridad percibida en oídos con hipoacusia de origen coclear. El otólogo estadounidense Edmund Prince Fowler describió el fenómeno en 1928 y, a partir de esa observación, desarrolló la prueba de equilibrio sonoro binaural alternante, la primera que permitió distinguir clínicamente entre una hipoacusia de origen coclear y otra situada más allá de la cóclea, en la vía nerviosa. La diferenciación de este fenómeno con otros trastornos de la percepción del sonido se aborda en la entrada dedicada a la hiperacusia.

El uso más cercano al sentido militar original aparece, por último, en la investigación clínica, donde reclutamiento designa la fase de un ensayo en la que se identifica e incorpora a los participantes que cumplen los criterios de inclusión establecidos de antemano. Es, de los cinco sentidos reunidos en esta entrada, el que conserva casi intacta la idea de sumar nuevos efectivos a una empresa colectiva. El tipo de ensayo y las modalidades de reclutamiento que existen según su diseño se explican en la entrada dedicada a la cohorte.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo reclutamiento que recirculación?

No. La recirculación es el tránsito habitual de linfocitos vírgenes por órganos linfoides sanos; el reclutamiento es la llegada de un leucocito a un tejido dañado o infectado, en respuesta a una señal de alarma concreta.

¿Por qué suspiramos de forma espontánea?

Es, entre otras cosas, un mecanismo de reclutamiento alveolar fisiológico. La respiración corriente deja pequeñas zonas del pulmón parcialmente colapsadas, y el suspiro, con su mayor volumen y su mayor presión transpulmonar, las reabre de forma periódica sin que la persona sea consciente de ello.

¿Qué tienen en común los cinco significados reunidos en esta entrada?

Comparten la estructura, no la biología. En todos los casos hay un elemento (una célula, una unidad funcional, una persona) que estaba inactivo o fuera de un sistema y que se incorpora a él porque el sistema lo necesita para responder a una demanda. Esa es la herencia directa del sentido militar original de la palabra: reponer con efectivos nuevos las filas de un regimiento que los necesita. Los leucocitos, los alvéolos, las unidades motoras, el oído y los participantes de un ensayo clínico no tienen relación biológica entre sí, pero el verbo que describe su incorporación es el mismo porque la lógica del proceso, no el mecanismo, es idéntica.

¿Desde cuándo se sabe que el reclutamiento leucocitario sigue un orden fijo de pasos?

Desde 1994, cuando Timothy Springer publicó el modelo de pasos consecutivos que formalizó observaciones previas de rodamiento, adhesión y migración transendotelial en una secuencia única y predecible.

¿El reclutamiento auditivo es lo mismo que la hiperacusia?

No, aunque suelen confundirse. El reclutamiento es un crecimiento anormalmente rápido de la sonoridad percibida, propio de una hipoacusia de origen coclear; la hiperacusia es una intolerancia al sonido que puede darse con la audición conservada. La diferencia completa entre ambos términos se explica en la entrada sobre la hiperacusia.

Referencias

  1. Real Academia Española. Recluta, reclutar. Diccionario de la lengua española.
  2. El Castellano. El origen de la palabra: recluta.
  3. Medicina Intensiva. Maniobras de reclutamiento alveolar en el síndrome de distrés respiratorio agudo.
  4. Revista Chilena de Anestesia. Atelectasias intraoperatorias, mecanismos de formación y estrategias de prevención.
  5. Springer TA. Traffic signals for lymphocyte recirculation and leukocyte emigration: the multistep paradigm. Cell, 1994.
  6. Henneman E, Somjen G, Carpenter DO. Functional significance of cell size in spinal motoneurons. Journal of Neurophysiology, 1965.
  7. Fowler EP. Marked deafened areas in normal ears. Archives of Otolaryngology, 1928.

Entradas relacionadas

  • Recirculación. El tránsito homeostático de linfocitos vírgenes por los órganos linfoides sanos, un proceso distinto del reclutamiento aunque comparta parte de su maquinaria molecular.
  • Diapédesis. El paso del leucocito a través de la pared del vaso, el último escalón del reclutamiento.
  • Unidad motora. El conjunto de la motoneurona y las fibras musculares que incorpora a la contracción de forma secuencial.
  • Hiperacusia. La intolerancia al sonido con la que suele confundirse el fenómeno auditivo del reclutamiento.
  • Cohorte. El grupo de participantes de un estudio cuya incorporación constituye el sentido más cercano al significado militar original del término.
  • Atelectasia. El colapso pulmonar que el reclutamiento alveolar busca revertir.

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