DICCIONARIO MÉDICO
Presión de enclavamiento
La presión de enclavamiento pulmonar es la presión que se registra cuando un catéter con un balón en la punta queda encajado en una rama fina de la arteria pulmonar y bloquea momentáneamente el flujo. Esa presión, transmitida hacia atrás a través del lecho capilar del pulmón, refleja la presión de la aurícula izquierda y, con ella, el llenado del ventrículo izquierdo. Se la conoce también como presión de cuña o, por sus siglas inglesas, PCWP. Es una medida indirecta de la presión que existe en la aurícula izquierda. No se mide allí de forma directa (sería un abordaje muy invasivo), sino aprovechando que, al detener el flujo en una rama distal de la arteria pulmonar, la punta del catéter queda mirando, a través de los capilares pulmonares, hacia las venas pulmonares y la aurícula izquierda, que en ese instante forman una columna de sangre continua. Como en ese trayecto no hay válvulas, la presión que llega a la punta del catéter es prácticamente la misma que la de la aurícula. El nombre describe el gesto técnico. «Enclavar» procede del latín clavus, «clavo»: fijar o encajar algo como si se clavara. El catéter, con el balón inflado, queda clavado en el vaso sin avanzar ni retroceder. La tradición anglosajona lo llama wedge pressure, «presión de cuña», con la misma imagen de algo que se encaja a presión en un hueco; de ahí proceden las siglas más usadas, PCWP (pulmonary capillary wedge pressure) y PAWP (pulmonary artery wedge pressure). En español conviven «presión de enclavamiento», «presión de oclusión de la arteria pulmonar» y «presión de cuña». La medición se realiza con un catéter de arteria pulmonar, conocido como catéter de Swan-Ganz por los dos médicos que lo idearon: Jeremy Swan y William Ganz, quienes lo desarrollaron en 1967 y publicaron su técnica en 1970. Según se ha contado en varias reseñas históricas, la idea del balón se le ocurrió a Swan al observar veleros en una playa de California: si el catéter llevaba un pequeño balón inflable en la punta, la propia corriente sanguínea podría arrastrarlo desde las venas hasta la arteria pulmonar sin necesidad de guiarlo con rayos X. Una vez allí, se infla el balón hasta ocluir una rama, se toma la lectura de enclavamiento y después se desinfla. El mismo catéter mide, de paso, la presión de la arteria pulmonar y el gasto cardíaco. Su colocación y su manejo se enmarcan dentro del cateterismo cardíaco. Su valor normal se sitúa entre 4 y 12 mmHg. La lectura tiene un sentido clínico bastante directo: cuando el ventrículo izquierdo falla y no consigue vaciar la aurícula con normalidad, la presión se represa hacia atrás y la de enclavamiento sube; si sube lo suficiente, la sangre tiende a filtrarse hacia el pulmón. Si está baja, en cambio, suele apuntar a un volumen circulante insuficiente. La cifra también se emplea para distinguir si una elevación de la presión en la arteria pulmonar tiene su origen antes o después del lecho capilar pulmonar, una distinción relevante en el estudio de la hipertensión pulmonar. Aquí aparece la simetría con su pareja del lado derecho. La presión venosa central hace para el corazón derecho lo mismo que la presión de enclavamiento hace para el izquierdo: una estima el llenado de un lado, la otra el del lado opuesto. La PVC se obtiene en la vena cava, sin balón; la de enclavamiento, al fondo de la arteria pulmonar y con el balón inflado. Juntas ofrecen una fotografía de la precarga de los dos ventrículos. Porque el catéter, con el balón inflado, queda encajado, enclavado, en una rama de la arteria pulmonar, sin moverse. «Enclavar» viene del latín clavus, «clavo». En inglés se usa wedge, «cuña», con la misma imagen de algo que se fija a presión dentro de un hueco. Que miran lados distintos del corazón. La presión venosa central refleja el llenado del lado derecho; la de enclavamiento, el del izquierdo. Se obtienen con el mismo catéter, pero en posiciones diferentes: la PVC en la vena cava, la de enclavamiento al ocluir una rama pulmonar. No del todo, pese a su nombre clásico. Lo que estima es la presión de la aurícula izquierda, a la que el catéter accede a través de los capilares pulmonares cuando el balón detiene el flujo. El término «capilar» de las siglas inglesas alude a ese camino, no a que la presión se mida dentro de un capilar. Jeremy Swan y William Ganz, dos cardiólogos que trabajaban en Los Ángeles. Lo desarrollaron en 1967 y publicaron la técnica en 1970 en la revista New England Journal of Medicine. El invento sigue llevando sus dos apellidos.Qué es la presión de enclavamiento pulmonar
Cómo se obtiene: el catéter de arteria pulmonar
Qué refleja y sus valores
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama «de enclavamiento»?
¿Qué diferencia hay entre la presión de enclavamiento y la presión venosa central?
¿Mide realmente la presión de los capilares pulmonares?
¿Quién inventó el catéter que la mide?
Referencias
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