DICCIONARIO MÉDICO
Poliosis
La poliosis es la pérdida localizada del pigmento del cabello o del vello, que se vuelve blanco o grisáceo mientras el resto conserva su color. Es un signo clínico, no una enfermedad, y puede ser congénita o adquirida. El nombre procede del griego poliós (πολιός, "gris") y el sufijo -ōsis (-ωσις, "proceso"). En griego clásico, desde Galeno en el siglo II, la palabra ya designaba de forma genérica "el proceso de encanecer", sin aplicarse todavía al cabello de manera específica. El término entró en el latín científico en 1713 y se documenta en inglés aplicado ya al pelo en 1813, con el significado que conserva hoy. Clínicamente se define como un parche circunscrito de pelo blanco: un mechón, una zona de las cejas o las pestañas, o un área concreta de la barba. No es infrecuente, aunque su prevalencia exacta apenas se ha estudiado por tratarse, en la mayoría de los casos, de un hallazgo aislado y sin repercusión médica. Cada folículo piloso contiene melanocitos en su bulbo, encargados de transferir melanina al pelo en crecimiento. En la poliosis, esos melanocitos faltan o dejan de funcionar en la zona afectada, y el pelo que crece a partir de ahí lo hace sin pigmento. Los melanocitos de la piel que rodea el folículo, en cambio, suelen conservarse intactos, salvo que exista además una enfermedad que también los destruya, como ocurre en el vitíligo. Puede originarse por dos vías bien distintas. La primera es un defecto congénito en la migración o la supervivencia de los melanocitos durante el desarrollo embrionario. La segunda es la destrucción posterior de melanocitos ya formados, por un mecanismo autoinmunitario, inflamatorio o traumático. El mechón blanco presente desde el nacimiento es el rasgo distintivo del piebaldismo, un trastorno autosómico dominante por mutaciones en el gen KIT que también deja máculas acrómicas en la piel. Aparece también, junto con heterocromía del iris e hipoacusia, en el síndrome de Waardenburg. Con menor frecuencia, se ha descrito de forma aislada en la esclerosis tuberosa y en la neurofibromatosis de tipo 1, casi siempre en el contexto de otros signos cutáneos propios de cada genodermatosis. Entre las causas adquiridas, el vitíligo es la más frecuente. La pérdida de pigmento capilar acompaña a las máculas cutáneas en una proporción muy variable de pacientes, entre el 10 y el 60% según las series. En la alopecia areata, la poliosis puede aparecer durante la repoblación de las placas: el pelo nuevo crece despigmentado y, con el tiempo, suele recuperar parte de su color original. También se asocia a enfermedades inflamatorias oculares que comparten diana con los melanocitos del ojo y de la piel, como el síndrome de Vogt-Koyanagi-Harada y, con menor frecuencia, la oftalmía simpática. Otras causas descritas incluyen el herpes zóster, la radioterapia local, ciertos fármacos y la proximidad a un nevo halo. En todos estos casos, el denominador común es el mismo: la destrucción o la inhibición de los melanocitos que ya estaban funcionando con normalidad. El encanecimiento por la edad no es poliosis. Ese proceso, difuso y progresivo, afecta a todo el cuero cabelludo de manera gradual y simétrica; la poliosis, en cambio, respeta un límite claro entre la zona afectada y el pelo de alrededor, que mantiene su pigmentación normal. La distinción no es solo cosmética: una poliosis de aparición brusca en una zona muy delimitada obliga a buscar una de las causas anteriores, mientras que las canas generalizadas casi nunca lo requieren. Con la leucotriquia la relación es distinta. Este término, que designa de forma literal "pelo blanco", se emplea a menudo como sinónimo de poliosis, aunque en sentido estricto es la voz más general: cualquier pérdida de pigmento capilar, localizada o no, puede describirse como leucotriquia. No. Es un signo clínico: la manifestación visible de que los melanocitos de una zona del folículo piloso han dejado de producir pigmento. Puede presentarse de forma aislada, sin ninguna otra alteración de salud, o como parte de un trastorno genético o autoinmunitario más amplio. Suele deberse a una alteración congénita en el desarrollo de los melanocitos, como sucede en el piebaldismo o en el síndrome de Waardenburg. En estos casos, el mechón está presente ya al nacer y permanece estable durante toda la vida. Depende de la causa. En la repoblación tras una alopecia areata, es frecuente que el pelo despigmentado recupere su tono original con el tiempo. En las formas congénitas y en la mayoría de las adquiridas por destrucción autoinmunitaria de los melanocitos, el cambio suele ser permanente. No. Las canas asociadas a la edad son un proceso difuso que afecta a todo el cuero cabelludo por igual. La poliosis se limita a una zona concreta, con un borde definido frente al pelo de alrededor. Si desea profundizar en conceptos asociados a la poliosis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la poliosis
Mecanismo: qué ocurre en el folículo
Formas congénitas
Formas adquiridas
Diferenciación con las canas y la leucotriquia
Preguntas frecuentes
¿La poliosis es una enfermedad?
¿Por qué aparece un mechón blanco desde el nacimiento?
¿Puede el pelo recuperar su color una vez perdido?
¿Es lo mismo que las canas?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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