DICCIONARIO MÉDICO
Pasteurelosis
La pasteurelosis es el nombre que reciben las infecciones causadas por bacterias del género Pasteurella. En las personas es poco frecuente y suele aparecer tras la mordedura o el arañazo de un gato o un perro, casi siempre limitada a la zona de la herida. En veterinaria, en cambio, el término agrupa varias enfermedades de aves, rumiantes, cerdos y conejos, y su significado ha ido cambiando a lo largo del último siglo. Es una zoonosis bacteriana: el ser humano la adquiere de animales que portan la bacteria en la boca o en las vías respiratorias. La especie responsable de la gran mayoría de los casos es Pasteurella multocida; P. canis, P. stomatis y P. dagmatis aparecen con mucha menor frecuencia. En la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) figura con el código A28.0. La palabra se forma sobre el nombre del género, Pasteurella, dedicado a Louis Pasteur, y el sufijo -osis, de origen griego y llegado a las lenguas modernas a través del latín. Ese sufijo es el que se usa de preferencia para nombrar las infecciones por bacterias, virus y hongos (como en tuberculosis o mononucleosis). En las dos últimas décadas del siglo XIX se describieron, casi a la vez y en animales distintos, varias septicemias de evolución muy rápida: en el ganado vacuno, en las gallinas, en los conejos, en los cerdos y en los búfalos de Italia. Pronto se advirtió que los microbios implicados se parecían mucho entre sí, y durante un tiempo todas se agruparon bajo el nombre de septicemia hemorrágica. Hacia 1900, los trabajos del veterinario francés Joseph Lignières, que adoptó para esos organismos el nombre de género Pasteurella, hicieron que pasteurelosis y septicemia hemorrágica se usaran prácticamente como sinónimos. La equivalencia no resistió. Muchas infecciones por pasteurelas no tenían nada de hemorrágico, y muchas septicemias hemorrágicas no las causaban pasteurelas, así que ambos términos acabaron separándose. La definición adoptada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) limita el de septicemia hemorrágica a una enfermedad aguda del ganado bovino y los búfalos producida por cepas del serogrupo B. En medicina humana, las formas locales por inoculación quedaron bien caracterizadas a partir de los trabajos franceses de Reilly, Tournier y Bastin, publicados en 1952. Con gran diferencia, la forma más común es la local por inoculación, que sigue a una mordedura, un arañazo o un lamido sobre piel dañada y se circunscribe a la piel y los tejidos blandos de la zona. La distingue su periodo de incubación, inusualmente corto: menos de 24 horas y, a menudo, de tres a seis. Desde ahí la infección puede alcanzar estructuras profundas vecinas, como el hueso o la articulación. El resto son formas poco habituales y se concentran en personas mayores, inmunodeprimidas o con enfermedades previas. Unas son respiratorias, más propias de quien padece una enfermedad pulmonar crónica. Otras son sistémicas, con paso de la bacteria a la sangre (bacteriemia) o afectación de órganos como el corazón o las meninges. No siempre hay una herida identificable: hasta un tercio de las artritis por P. multocida se producen sin mordedura ni arañazo previos. En el lenguaje veterinario el término tiene un alcance mayor y menos preciso. Incluye enfermedades bien definidas causadas por P. multocida, como el cólera aviar o la rinitis atrófica del cerdo, pero también cuadros respiratorios en los que intervienen otras bacterias. En ovejas y cabras, por ejemplo, se llama pasteurelosis a una infección mixta de las vías respiratorias inferiores en la que el agente aislado con más frecuencia es Mannheimia haemolytica, antes Pasteurella haemolytica, seguida de Bibersteinia trehalosi. En el cerdo suele presentarse como complicación de la neumonía por Mycoplasma. Se trata de una infección de distribución mundial. En España no es de declaración obligatoria, lo que dificulta conocer su frecuencia real. La exposición se concentra en quienes conviven con animales de compañía y en ciertas ocupaciones: ganadería y avicultura, veterinaria, cuidado y adiestramiento de animales, zoológicos, caza o jardinería. Por eso aparece en las fichas oficiales de riesgo biológico laboral, y la normativa española (Real Decreto 664/1997) clasifica al género Pasteurella en el grupo de riesgo 2. Fuera del animal, la bacteria resiste peor de lo que podría pensarse. Es sensible a la desecación y al frío, aunque aguanta semanas en suelo húmedo y más de dos meses en cadáveres de animales enterrados. Tras una mordedura o un arañazo de animal pueden transmitirse otros agentes con los que la pasteurelosis no debe confundirse. La enfermedad por arañazo de gato la causa Bartonella henselae, del género Bartonella. La rabia es una infección vírica del sistema nervioso y el tétanos depende de la toxina de Clostridium tetani, una bacteria del suelo. Tampoco equivale a la septicemia hemorrágica, que es solo una de las formas de pasteurelosis animal. Ninguna, salvo el apellido. Las dos palabras derivan de Louis Pasteur: la pasteurización es un procedimiento térmico aplicado a los alimentos y la pasteurelosis, una infección por bacterias de un género bautizado en su honor. No siempre. Aunque la mordedura y el arañazo son las vías más frecuentes, también se ha descrito tras el lamido de un animal sobre una herida o una lesión previa de la piel, por contacto con sus secreciones respiratorias y, en casos aislados, por pinchazos con plantas o herramientas contaminadas. Muy rara vez. Se han documentado casos por contacto con personas colonizadas y por transfusión de sangre contaminada, pero son anecdóticos frente a la transmisión desde animales. Porque nació en la veterinaria, cuando aún no se distinguían bien las especies bacterianas implicadas. En medicina humana designa casi siempre la infección por P. multocida tras el contacto con un animal; en veterinaria sigue abarcando cuadros respiratorios en los que participan bacterias de otros géneros de la misma familia. Para ampliar información sobre la pasteurelosis y sus agentes, puede consultar:Qué es la pasteurelosis
Historia del término
Formas de pasteurelosis humana
Pasteurelosis en los animales
Epidemiología
Diferenciación con otras infecciones transmitidas por animales
Preguntas frecuentes
¿Qué relación tiene la pasteurelosis con la pasteurización?
¿Hace falta una mordedura para contraerla?
¿Se transmite de persona a persona?
¿Por qué cambia de significado entre la medicina humana y la veterinaria?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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