DICCIONARIO MÉDICO
Rabia
La rabia es una zoonosis vírica que provoca una encefalitis aguda, prácticamente siempre mortal una vez que aparecen los síntomas clínicos. Está causada por el virus de la rabia, se transmite por la saliva de un mamífero infectado y figura, según la Organización Mundial de la Salud, entre las enfermedades tropicales desatendidas. Desde el punto de vista nosológico, la rabia es una enfermedad infecciosa del sistema nervioso central causada por un virus del género Lyssavirus, dentro de la familia Rhabdoviridae. Afecta a mamíferos domésticos y salvajes y se transmite al ser humano principalmente por la mordedura o el arañazo de un animal infectado, casi siempre un perro. Las características estructurales del agente causal, el virus de la rabia, se describen con más detalle en su propia entrada de este diccionario. El nombre procede del latín rabies, "locura" o "furia", emparentado con el verbo rabere, "delirar", "estar fuera de sí". De la misma raíz derivan rabioso y rabieta, y también el uso coloquial de rabia como sinónimo de ira: el parentesco entre la enfermedad y la emoción no es casual, ambas comparten en latín la idea de un furor incontrolado. Algunos filólogos vinculan esta raíz con una forma protoindoeuropea reconstruida como violenta o impetuosa, aunque la conexión se considera dudosa por falta de testimonios suficientes. La relación entre la mordedura de un animal enfermo y la muerte del mordido se documentó mucho antes de conocerse el virus. El código de Eshnunna, uno de los cuerpos legales más antiguos de Mesopotamia, redactado a comienzos del segundo milenio antes de nuestra era, ya obligaba al dueño de un perro con la enfermedad a pagar una compensación si el animal mordía y mataba a alguien. Tras la inoculación, el virus se multiplica primero en el tejido muscular próximo a la herida y alcanza después las terminaciones nerviosas periféricas. Desde ahí progresa en sentido centrípeto por los axones hasta llegar a la médula espinal y el encéfalo, donde se disemina y desencadena la inflamación aguda que da nombre a la encefalitis rábica. Una vez que el virus alcanza el sistema nervioso central, el desenlace es casi siempre mortal. El periodo de incubación es muy variable: oscila entre una semana y un año, con una media de dos a tres meses, y depende sobre todo de la distancia entre el punto de entrada y el sistema nervioso central. Las mordeduras en la cara o las manos, próximas a troncos nerviosos importantes, tienden a acortarlo. No existe ninguna prueba capaz de confirmar la infección antes de que aparezcan signos clínicos. Se reconocen dos formas clínicas. La furiosa, responsable de aproximadamente el 80% de los casos humanos, cursa con hiperactividad, agitación y episodios de alucinación. La paralítica, minoritaria y de curso más prolongado, produce una parálisis muscular progresiva que suele comenzar cerca de la herida y avanza hacia el coma. Esta segunda variante pasa desapercibida con más frecuencia, lo que contribuye a que la cifra real de casos en el mundo esté probablemente subestimada. La hidrofobia, el rechazo instintivo a tragar agua por el espasmo doloroso que provoca en la faringe, se empleó durante siglos como sinónimo de la propia enfermedad; de hecho, en inglés "hydrophobia" designó la rabia humana antes de generalizarse el término actual. Se trata de un signo, no de una entidad aparte: surge por la afectación de los núcleos bulbares que gobiernan la deglución. Tampoco conviene confundirla con otras encefalitis víricas de causa distinta, como las producidas por el virus del herpes simple o por arbovirus transmitidos por artrópodos. Comparten el órgano diana y buena parte del cuadro neurológico. El reservorio animal, la vía de entrada y la posibilidad de prevención tras la exposición las distinguen. La entrada de encefalitis de este diccionario desarrolla esa distinción con más detalle. La rabia está presente en más de 150 países y territorios de todos los continentes salvo la Antártida. La Organización Mundial de la Salud estima que causa unas 59.000 muertes humanas al año, el 95% de ellas en Asia y África, y que en torno al 40% de las víctimas son menores de 15 años. El perro es responsable del 99% de los casos de transmisión al ser humano; en las Américas, donde la rabia canina está prácticamente controlada, el murciélago hematófago ha pasado a ser la principal fuente de contagio. Es una de las zoonosis más antiguas documentadas por el hombre. Del latín rabies, "furia" o "locura", emparentado con el verbo rabere, "delirar". Comparte raíz con rabioso, rabieta y con el uso coloquial de rabia como sinónimo de ira. No. La hidrofobia es un signo característico de la forma furiosa, no una enfermedad distinta: consiste en el espasmo doloroso que provoca el intento de tragar agua, y por extensión el miedo a repetirlo. Sí, aunque es un desenlace muy poco frecuente. En 2004 se documentó en Estados Unidos el primer caso de una persona que superó la enfermedad tras la aparición de síntomas clínicos sin haber recibido la vacuna antes ni después de la exposición. Desde entonces se han descrito otros pocos casos en distintos países, casi siempre con secuelas neurológicas. La inmensa mayoría de quienes desarrollan síntomas, sin embargo, fallecen: sobre un total de decenas de miles de casos anuales, la supervivencia documentada se cuenta en unidades. Porque afecta sobre todo a comunidades rurales de países de ingresos bajos y medios, con escaso acceso a la vacunación animal y humana, y porque su carga real está infravalorada por la infranotificación. La Organización Mundial de la Salud la incluye en su hoja de ruta mundial contra estas enfermedades, con el objetivo de acabar con las muertes humanas por rabia transmitida por perros de aquí a 2030.Qué es la rabia
Mecanismo de la enfermedad
Formas clínicas
Diferenciación con otras entidades
Distribución y frecuencia
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra rabia?
¿Es lo mismo la rabia furiosa que la hidrofobia?
¿Ha sobrevivido alguien a la rabia sin haber sido vacunado?
¿Por qué la rabia figura entre las enfermedades tropicales desatendidas?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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