DICCIONARIO MÉDICO
Mordedura
Una mordedura es la lesión que se produce cuando un ser vivo clava sus dientes o su mandíbula en la piel de otro, ya sea un animal o una persona. El término se reserva tradicionalmente para el daño causado por vertebrados, lo que la distingue de la picadura, propia de insectos y otros artrópodos con aparato picador. Deriva del verbo morder, y este del latín mordēre (morder, triturar). La voz mordedura ya aparece documentada en los diccionarios de Nebrija de finales del siglo XV, donde traduce el latín morsus. Desde entonces se ha usado en español para nombrar tanto la acción de morder como su resultado, la herida. En sentido estricto, una mordedura implica la acción de una mandíbula con dientes. Sin embargo, en el uso clínico habitual también se llama mordedura al daño causado por aves o por ciertos reptiles, aunque su mecanismo de lesión no dependa de dientes propiamente dichos. Una mordedura combina tres fuerzas distintas sobre el tejido: compresión, desgarro y punción. Los caninos de los carnívoros generan heridas punzantes profundas con aplastamiento del tejido subyacente, mientras que la dentición humana, más plana, tiende a producir abrasiones y desgarros superficiales con menor penetración. Además del traumatismo mecánico, toda mordedura inocula en la herida la flora microbiana propia de la cavidad oral del agresor. Esa flora es polimicrobiana, con especies aerobias y anaerobias combinadas. En los gatos predomina Pasteurella multocida, presente en más del 90 % de su microbiota orofaríngea; en los perros, Capnocytophaga canimorsus se aísla con frecuencia similar. La boca humana alberga, además, una flora todavía más diversa que la de muchos animales domésticos. Según su origen, se distingue la mordedura humana, la de animal doméstico y la de animal salvaje. En el entorno urbano, la gran mayoría de las mordeduras que llegan a un servicio de urgencias proceden de perros, seguidas a bastante distancia por las de gatos. Atendiendo al mecanismo, cabe diferenciar la mordedura punzante, con penetración profunda y escaso desgarro externo, de la mordedura con avulsión, en la que se pierde una porción de tejido. Existe además una variante particular, la mordedura de puño cerrado o lesión de pelea, que ocurre cuando los nudillos de una persona impactan contra los dientes de otra durante un golpe: mecánicamente se comporta como una mordedura humana, aunque el agresor no haya mordido en sentido literal. La mordedura depende de una mandíbula que se cierra sobre el tejido. La picadura, en cambio, se produce por un aparato picador especializado (aguijón, probóscide o quelícero) que perfora la piel de forma puntiforme, casi siempre para inocular veneno u otras sustancias irritantes. Insectos, arácnidos y algunos animales marinos causan picaduras; mamíferos, y en un sentido más amplio también aves y reptiles, causan mordeduras. No siempre es nítida, sin embargo, la frontera entre ambos términos en el lenguaje clínico. Ciertos animales sin dientes propiamente dichos, como las tortugas, producen lesiones que algunas fuentes describen como mordeduras y otras como picaduras, según la tradición terminológica de cada país. Las mordeduras representan alrededor del 5 % de las heridas traumáticas atendidas en los servicios de urgencias en el entorno urbano. En torno al 80-90 % proceden de perros y entre el 5 % y el 15 % de gatos, según revisiones publicadas en revistas de infectología. En 9 de cada 10 mordeduras de perro, el animal agresor pertenece a la propia víctima o a un conocido cercano. Esta proximidad entre agresor y víctima resulta llamativa. Contradice la percepción habitual de que el riesgo procede sobre todo de animales desconocidos o callejeros. La mordedura usa una mandíbula con dientes; la picadura usa un aparato perforador especializado, generalmente ligado a la inoculación de veneno. Son mecanismos lesivos distintos, aunque el lenguaje coloquial a veces los mezcle. No. La microbiota oral varía según la especie. Pasteurella multocida predomina en gatos, Capnocytophaga canimorsus en perros, y la boca humana alberga su propio conjunto de bacterias, distinto al de ambos animales. Del verbo morder, derivado del latín mordēre. Los primeros diccionarios españoles, ya en el siglo XV, recogen la voz mordedura como traducción del latín morsus. Sí, aunque de forma indirecta. Esta lesión, conocida como mordedura de puño cerrado o lesión de pelea, se produce al golpear los nudillos contra la boca de otra persona y se comporta, a efectos de contaminación y mecanismo, como una mordedura humana propiamente dicha. Porque la convivencia habitual, y no la agresividad espontánea de animales ajenos, es el contexto en el que ocurren con más frecuencia estos incidentes: juegos con niños, manipulación del animal mientras come o situaciones de estrés dentro del propio hogar.Qué es una mordedura
Mecanismo de la lesión
Clasificación
Diferenciación entre mordedura y picadura
Aspectos epidemiológicos
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia principal entre morder y picar?
¿Todas las mordeduras de animales transmiten los mismos microorganismos?
¿De dónde procede la palabra mordedura?
¿Se considera mordedura el golpe de puño contra los dientes de otra persona?
¿Por qué la mayoría de las mordeduras de perro las causa un animal conocido?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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