DICCIONARIO MÉDICO
Paratiroides
Las paratiroides son las cuatro pequeñas glándulas endocrinas situadas en la cara posterior de la tiroides, en el cuello, cuya función es secretar hormona paratiroidea (PTH) para mantener estable la concentración de calcio en la sangre. «Paratiroides» es la forma en plural con la que habitualmente se nombra al conjunto de estas cuatro glándulas. Su denominación anatómica formal, en singular, es glándula paratiroides, término que recoge con más detalle el origen etimológico del nombre, la histología del órgano y la historia de su descubrimiento en el siglo XIX. Lo habitual es nacer con cuatro: dos superiores y dos inferiores, del tamaño aproximado de un guisante. Su cometido se reduce a una sola tarea. La ejercen con notable precisión: detectar el calcio que circula por la sangre y ajustar la secreción de hormona paratiroidea para devolverlo a su margen normal en cuestión de minutos. Las cuatro paratiroides no se forman en el mismo lugar ni siguen el mismo trayecto durante el desarrollo. Hacia la quinta semana de gestación, las superiores derivan de la cuarta bolsa faríngea, muy cerca de donde se está formando la tiroides, y apenas se desplazan a partir de ahí: por eso su posición final varía poco de una persona a otra. Distinto es el origen de las inferiores: la tercera bolsa faríngea, que comparten con el timo. Junto a él descienden hacia el cuello y, en parte, hacia el tórax antes de separarse definitivamente. Ese trayecto compartido y más largo explica que sean las inferiores, y no las superiores, las que con más frecuencia terminan en localizaciones atípicas: dentro del propio timo, en el mediastino anterior o adosadas a la vaina carotídea. Entre un 5 y un 10 % de las personas presenta alguna glándula supernumeraria o ectópica por esta razón. Cuando el desarrollo compartido con el timo falla, el resultado puede afectar a ambos órganos a la vez. El síndrome de DiGeorge, causado por una microdeleción en el cromosoma 22, es el ejemplo mejor documentado de agenesia paratiroidea de origen embrionario, y cursa con hipoparatiroidismo congénito desde el nacimiento. La patología de las paratiroides se agrupa, en términos generales, en dos categorías según el nivel de PTH que producen. El hiperparatiroidismo —primario, secundario o terciario según su causa— implica un exceso de hormona; el hipoparatiroidismo implica un déficit, ya sea congénito, como en el síndrome de DiGeorge, o adquirido tras una cirugía cervical. Ninguno de los dos nombra una enfermedad única. Cada uno agrupa mecanismos distintos que comparten un mismo desenlace bioquímico. El patrón anatómico también distingue a los subtipos. El hiperparatiroidismo primario suele deberse a una sola glándula que crece de forma autónoma, un adenoma; el secundario y el terciario, en cambio, afectan casi siempre a las cuatro por igual, un patrón llamado hiperplasia. De esa diferencia depende, entre otras cosas, el tipo de paratiroidectomía que se plantea cuando la cirugía es necesaria. En la práctica, sí. La diferencia es de número gramatical: «paratiroides» nombra en plural al conjunto de las cuatro glándulas, y «glándula paratiroides» es la forma singular que emplea la anatomía formal para referirse a cada una por separado. Por su origen embrionario compartido con el timo. Las paratiroides inferiores se forman junto al esbozo tímico en la tercera bolsa faríngea, y ambas estructuras emigran juntas hacia el cuello y, en parte, hacia el tórax antes de separarse. Si esa separación se retrasa o no se completa del todo, la glándula queda arrastrada por el descenso del timo y puede aparecer en el mediastino anterior, dentro del propio tejido tímico o en cualquier punto intermedio del trayecto. Las superiores, con un recorrido mucho más corto desde la cuarta bolsa faríngea, varían mucho menos de posición. Por eso, cuando un cirujano busca una glándula hiperfuncionante y no la encuentra en su sitio habitual, el tórax alto es de los primeros lugares donde mirar si se trata de una inferior. No necesariamente. Entre un 5 y un 10 % de las personas tiene glándulas supernumerarias, y una minoría nace con solo tres. En el extremo opuesto, algunos trastornos genéticos del desarrollo, como el síndrome de DiGeorge, pueden cursar con agenesia de las cuatro. Suelen ir de la mano. El hiperparatiroidismo primario está causado, en el 80-85 % de los casos, por el crecimiento de una sola glándula; el secundario y el terciario, típicamente por las cuatro a la vez. Esa diferencia es la que determina si la cirugía necesaria será selectiva o si tendrá que abordar la práctica totalidad del tejido paratiroideo.Qué son las paratiroides
Origen embrionario y relación con el timo
Clasificación de los trastornos paratiroideos
Preguntas frecuentes
¿"Paratiroides" y "glándula paratiroides" son términos intercambiables?
¿Por qué algunas paratiroides aparecen en lugares inesperados, como el tórax?
¿Se nace siempre con cuatro paratiroides?
¿Qué relación hay entre el patrón de afectación y el tipo de hiperparatiroidismo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026