DICCIONARIO MÉDICO
Papilomatosis maligna
La papilomatosis maligna, descrita en la literatura también como papilomatosis cutánea florida o síndrome de Schwartz-Burgess, es un síndrome paraneoplásico infrecuente que se manifiesta por la aparición brusca de múltiples papilomas cutáneos, clínicamente indistinguibles de verrugas vulgares, en un paciente portador de una neoplasia interna. El calificativo «maligna» no alude a la naturaleza histológica de los papilomas cutáneos (que son benignos) sino a su asociación con un cáncer subyacente. Se trata de un fenómeno paraneoplásico: la presencia del tumor interno desencadena, por mecanismos todavía no del todo esclarecidos, una proliferación papilar difusa en la piel. Los papilomas suelen aparecer de forma explosiva, en el transcurso de semanas, y pueden cubrir el tronco, las extremidades y la cara. Su aspecto macroscópico es el de múltiples pápulas queratósicas de 1 a 3 mm que simulan verrugas virales comunes, lo que a veces retrasa el reconocimiento del cuadro. La biopsia de piel permite distinguir la papilomatosis cutánea florida de las verrugas verdaderas: en la primera no se observan los coilocitos ni el efecto citopático propio del VPH. La hiperplasia epidérmica con papilomatosis y queratosis es reactiva, no viral. El adenocarcinoma gástrico es la neoplasia que con mayor frecuencia se ha descrito asociada a la papilomatosis cutánea florida, aunque también se han comunicado casos vinculados a carcinomas de pulmón, esófago y otros órganos. No es raro que coexista con otros síndromes paraneoplásicos cutáneos, en particular la acantosis nigricans maligna y las llamadas tripe palms (queratodermia palmar con paquidermatoglifia), lo que sugiere mecanismos patogénicos compartidos, posiblemente mediados por factores de crecimiento secretados por el tumor. Las lesiones cutáneas suelen evolucionar en paralelo al tumor primario: cuando la neoplasia responde al abordaje, los papilomas tienden a involucionar; si el tumor recidiva o progresa, la papilomatosis reaparece. Esa correlación temporal refuerza la interpretación paraneoplásica del cuadro. Porque el adjetivo se refiere al contexto, no a la lesión cutánea en sí. La papilomatosis maligna es «maligna» en el sentido de que señala la existencia de un cáncer interno. Los papilomas de la piel son histológicamente benignos. No. Son entidades completamente distintas pese a la semejanza fonética. La papulosis atrófica maligna (enfermedad de Degos) es una vasculopatía de pequeño vaso que produce pápulas con centro atrófico, sin relación con papilomas ni con el VPH. La confusión terminológica entre «papilomatosis» y «papulosis» es frecuente pero no debe asimilar ambos conceptos. Muy poco. La papilomatosis cutánea florida es un síndrome raro, del que se han publicado pocas decenas de casos en la literatura médica mundial. Su reconocimiento tiene valor clínico porque puede ser la primera manifestación visible de un cáncer oculto. Si desea ampliar conceptos vinculados a la papilomatosis maligna, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la papilomatosis maligna
Neoplasias asociadas y contexto clínico
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama «maligna» si los papilomas son benignos?
¿Es lo mismo papilomatosis maligna que papulosis atrófica maligna?
¿Es frecuente?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026