DICCIONARIO MÉDICO
Papila
Una papila es una pequeña prominencia de forma cónica formada por tejido conectivo, a veces con un eje vascular o nervioso propio, que se eleva sobre una superficie epitelial. El término no designa una estructura única: se aplica a formaciones muy distintas entre sí que comparten solo esa forma y ese modo de crecer, desde los receptores del gusto de la lengua hasta el punto donde el nervio óptico abandona el ojo. Del latín papilla, diminutivo de papula, "pezón de la teta". La Real Academia Española recoge ese origen y define la papila, en su primera acepción anatómica, como cada una de las pequeñas prominencias cónicas, generalmente sensoriales, que se forman en la piel y en las membranas mucosas por las ramificaciones de los nervios y los vasos. Algunos etimólogos vinculan además la palabra a una raíz indoeuropea *pap-, presente también en pápula, pupila y pupilo, con la idea común de hinchazón o protuberancia. Late en esa etimología algo que se repite en todas las papilas del organismo, por dispares que parezcan sus funciones: un tejido de sostén, casi siempre irrigado, que empuja hacia fuera una capa de revestimiento y gana así superficie de contacto o capacidad sensorial. En la piel y en la lengua, ese tejido de sostén es la dermis o el corion, cubiertos por epitelio; en el riñón, la papila carece de epitelio de revestimiento y es en realidad el vértice excretor de una pirámide medular. Las papilas gustativas ocupan el dorso de la lengua y son la sede física del sentido del gusto. Se agrupan en cuatro formas reconocibles al microscopio. Las papilas filiformes, las más numerosas, cubren casi toda la superficie lingual con proyecciones cónicas y carecen de botones gustativos: su función es táctil, no gustativa. Las fungiformes, con forma de hongo, se concentran en la punta y los bordes de la lengua. Las foliadas forman pliegues verticales en las caras laterales posteriores. Las caliciformes o circunvaladas, las más grandes y menos numerosas, se disponen en V invertida delante de la base lingual y concentran la mayor densidad de botones gustativos de toda la boca. La papila óptica, también llamada disco óptico, es el punto del fondo de ojo donde convergen los axones de las células ganglionares de la retina antes de atravesar la esclera y formar el nervio óptico. Carece de fotorreceptores, por lo que corresponde al punto ciego del campo visual. Su tumefacción por causas muy distintas da lugar a entidades bien diferenciadas en la práctica clínica, entre ellas el papiledema, la papilitis y la papiloflebitis. La papila renal es el vértice de cada pirámide de Malpighi, la estructura cónica que compone la médula del riñón. Perforada por quince a veinte orificios que forman el área cribosa, recoge la orina que llega desde los conductos colectores y la vierte en un cáliz menor. No hay aquí epitelio de revestimiento sensorial: la papila renal es, ante todo, una vía de salida. Las papilas dérmicas son proyecciones digitiformes de la capa más superficial de la dermis que se interdigitan con la epidermis, aumentan la superficie de intercambio entre ambas capas y alojan asas capilares y, en ocasiones, corpúsculos táctiles de Meissner. En la piel gruesa de palmas y plantas se disponen en filas paralelas que dan lugar a las crestas papilares, la base anatómica de las huellas dactilares. En el duodeno existen dos papilas de relevancia digestiva: la ampolla de Vater o papila duodenal mayor, por donde drenan conjuntamente la bilis y el jugo pancreático, y la papila accesoria o menor, situada algo más arriba. Papila y pápula comparten raíz latina y con frecuencia se confunden por escrito, pero nombran conceptos distintos. La papila es una estructura anatómica normal, presente de manera constante en un organismo sano. La pápula, en cambio, es una lesión elemental de la piel: una elevación sólida, circunscrita y de pequeño tamaño, casi siempre de origen inflamatorio, tumoral o metabólico, que no forma parte de la anatomía habitual y que aparece como manifestación de un proceso cutáneo. Del latín papilla, diminutivo de papula y con el significado original de "pezón de la teta". Los anatomistas del Renacimiento reutilizaron la palabra para nombrar cualquier prominencia corporal de forma cónica que recordase, aunque fuera vagamente, a esa imagen. No. Las papilas gustativas, las dérmicas y la óptica participan de algún modo en la sensibilidad o la visión. La papila renal, sin embargo, es puramente excretora: conduce la orina hacia el cáliz. Y la papila duodenal es un punto de drenaje glandular, ajeno también a cualquier función sensitiva. La cifra varía mucho según el tipo. Las fungiformes rondan las doscientas, concentradas sobre todo en los dos primeros centímetros de la punta lingual. Las caliciformes, en cambio, no suelen pasar de diez o doce, pese a concentrar buena parte de los receptores del gusto. Porque en ese punto convergen los axones que forman el nervio óptico y no queda espacio para fotorreceptores. Cualquier rayo de luz que incida exactamente ahí no genera señal visual, de modo que el cerebro completa esa pequeña laguna del campo visual con información del ojo contrario o del entorno. Ocurre con cierta frecuencia por el parecido gráfico de ambas palabras. Conviene fijarse en el contexto: si el texto habla de piel, lesión o erupción, se trata casi siempre de una pápula; si habla de lengua, riñón, ojo o duodeno como estructura normal, de una papila.Qué es la papila
Tipos de papilas según su localización
Diferenciación con la pápula
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra papila?
¿Todas las papilas tienen función sensorial?
¿Cuántas papilas gustativas tiene una persona?
¿Por qué la papila óptica es el punto ciego?
¿Se puede confundir la papila con la pápula al leer una historia clínica?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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