DICCIONARIO MÉDICO

Olanzapina

La olanzapina es un antipsicótico atípico, es decir, de segunda generación, que actúa bloqueando de forma simultánea varios receptores del sistema nervioso central, sobre todo los de la dopamina y los de la serotonina. Se emplea en el tratamiento de la esquizofrenia y del trastorno bipolar. Pertenece al grupo químico de las tienobenzodiazepinas y su código en la clasificación ATC es N05AH03.

Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA).

Qué es la olanzapina

La olanzapina es una tienobenzodiazepina, un grupo químico emparentado en su núcleo con las benzodiazepinas pero de actividad farmacológica muy distinta. Su estructura deriva de la clozapina, el primer antipsicótico de segunda generación, del que puede considerarse un análogo diseñado para mantener la acción sobre un abanico amplio de receptores. Los farmacólogos la incluyen entre los antagonistas multirreceptor: se une de forma simultánea a receptores de dopamina (los cinco subtipos, de D1 a D5) y de serotonina (5-HT2A, 5-HT2C y otros), y bloquea también receptores muscarínicos, histaminérgicos H1 y alfa-1 adrenérgicos.

Esa promiscuidad por los receptores es justo lo contrario de lo que buscan la mayoría de los fármacos modernos, que persiguen dianas cada vez más selectivas. En un antipsicótico, sin embargo, la acción sobre varios sistemas a la vez es la que sostiene su eficacia sobre distintos grupos de síntomas. Está disponible en comprimidos convencionales, en comprimidos bucodispersables que se deshacen en la boca sin necesidad de agua y en una presentación inyectable de liberación prolongada de administración intramuscular. La molécula se autorizó por primera vez en 1996.

Selectividad de acción y perfil atípico

La etiqueta de atípico no responde a un único rasgo, sino a cómo se reparte la afinidad de la molécula entre los distintos receptores. La olanzapina se une con más fuerza a los receptores de serotonina 5-HT2A que a los de dopamina D2, y esa proporción es uno de los criterios que separan a los antipsicóticos de segunda generación de los clásicos. Los estudios electrofisiológicos añaden un matiz interesante: la molécula reduce de manera preferente la actividad de las neuronas dopaminérgicas de la vía mesolímbica (la etiquetada como A10, la más ligada a los síntomas psicóticos) y apenas toca la vía nigroestriada (A9), que gobierna el control motor.

De ahí procede su comportamiento clínico. Ese reparto ayuda a explicar por qué el bloqueo dopaminérgico de la olanzapina se acompaña de menos signos extrapiramidales que el de neurolépticos clásicos como el haloperidol. El bloqueo de los receptores H1 tiene su propia lectura: es el que mejor se correlaciona con el perfil metabólico de la molécula y con la sedación que puede producir. La farmacología, en este caso, no regala nada gratis.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa que la olanzapina sea un antipsicótico atípico?

Que pertenece a la segunda generación de antipsicóticos, la que llegó después de moléculas como el haloperidol o la clorpromazina. El término atípico agrupa a fármacos que combinan el bloqueo de receptores de dopamina con un bloqueo intenso de receptores de serotonina, y que en conjunto tienden a provocar menos efectos sobre el movimiento que los antipsicóticos clásicos. No es una categoría química homogénea: reúne moléculas de estructuras muy diferentes que comparten ese patrón de acción sobre los receptores.

¿La olanzapina solo se utiliza en psiquiatría?

No. Su indicación principal está en la esquizofrenia y en el trastorno bipolar, pero su acción sobre receptores de serotonina y de dopamina la ha convertido también en un recurso frecuente en oncología, donde se emplea como antiemético para prevenir las náuseas y los vómitos asociados a determinadas quimioterapias. Es un buen ejemplo de cómo un mismo perfil de receptores puede tener utilidad en contextos clínicos alejados entre sí.

¿Qué relación tiene con la clozapina?

Ambas comparten el núcleo tienobenzodiazepínico y un perfil de acción sobre múltiples receptores. La olanzapina se desarrolló como un análogo de la clozapina, que fue el primer antipsicótico atípico y sigue reservándose para casos concretos. Son parientes químicos cercanos, no la misma molécula.

Referencias

  1. MedlinePlus (NIH). Olanzapina.
  2. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). CIMA: ficha técnica de olanzapina.
  3. National Center for Biotechnology Information (NCBI/NIH). Olanzapine - StatPearls.
  4. Organización Mundial de la Salud (OMS). ATC/DDD Index: olanzapina (N05AH03).

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea ampliar información sobre los conceptos vinculados a la olanzapina, puede consultar:

  • Neuroléptico: denominación general de los fármacos empleados para controlar los síntomas psicóticos.
  • Esquizofrenia: trastorno mental grave que altera el pensamiento, la percepción y la conducta.
  • Psicosis: estado en el que se pierde el contacto con la realidad, con delirios o alucinaciones.
  • Serotonina: neurotransmisor sobre cuyos receptores actúan buena parte de los antipsicóticos atípicos.

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