DICCIONARIO MÉDICO
Nevus de Sutton
El nevus de Sutton es un nevus melanocítico rodeado por un anillo de piel despigmentada, el llamado halo, que resulta de una respuesta inmunitaria dirigida contra los melanocitos de la lesión y su entorno. Se observa en aproximadamente el uno por ciento de la población general y aparece con mayor frecuencia en adolescentes. En 1916, el dermatólogo estadounidense Richard Lightburn Sutton describió un cuadro al que denominó leukoderma acquisitum centrifugum (leucoderma adquirida centrífuga), apelando a la extensión radial del área blanquecina que rodea al lunar. El término combinaba el griego leukos (λευκός, "blanco") con el latín derma y centrifugum ("que huye del centro"), una imagen bastante gráfica de lo que se observa a simple vista: una mancha clara que se expande desde el borde del nevus hacia la piel sana circundante. Con el tiempo, el epónimo nevus de Sutton se impuso en el uso clínico, junto con los sinónimos halonevus y nevo halo. Se trata de un fenómeno benigno. El nevus central suele ser un nevus melanocítico común (compuesto o juntural), sobre el que se desarrolla un anillo de hipopigmentación uniforme. El halo puede aparecer en uno o en varios nevus simultáneamente, y el lugar más habitual es el tronco, aunque no hay zona anatómica excluida. El mecanismo que origina el halo es inmunológico. Linfocitos T citotóxicos CD8+ se infiltran en el nevus y destruyen selectivamente los melanocitos, tanto los agrupados en la lesión como los dispersos en la piel adyacente. La pérdida de melanocitos priva a esa franja de su capacidad de producir melanina, y la piel se aclara. Por qué el sistema inmunitario decide atacar melanocitos que han permanecido estables durante años sigue sin estar del todo claro. Se han propuesto factores genéticos, hormonales y ambientales. La asociación con el vitiligo es conocida: algunos pacientes con halonevus desarrollan parches de vitiligo en otras zonas del cuerpo, lo que sugiere que comparten al menos parte del mecanismo autoinmunitario. El infiltrado linfocitario del halonevus se distribuye de forma simétrica alrededor del nevus, formando una banda regular; este detalle, aparentemente menor, es uno de los que permite diferenciarlo del melanoma en regresión. Se describen clásicamente cuatro fases. Primero aparece la zona clara alrededor de un nevus melanocítico preexistente. El nevus central empieza entonces a perder pigmento y a reducir su tamaño. En una tercera fase el nevus desaparece por completo, dejando solo la mácula hipocrómica. Finalmente, con el paso de meses o años, la piel recupera su pigmentación normal. No todos los halonevus completan las cuatro fases. Algunos permanecen estables durante años sin que el nevus central involucione. El proceso, cuando se completa, puede llevar desde un par de años hasta más de una década. La aparición de un halo blanco alrededor de una lesión pigmentada obliga a descartar que se trate de un melanoma con fenómeno de regresión. Hay varias diferencias útiles. En el halonevus, el halo es simétrico, de anchura uniforme, y el nevus central conserva las características de benignidad (bordes regulares, color homogéneo, simetría); en el melanoma, la despigmentación suele ser irregular, parcial y asimétrica, y la lesión central muestra rasgos atípicos. La dermatoscopia ayuda a distinguir ambos escenarios: un patrón globular o reticular regular en el centro sugiere benignidad, mientras que estructuras asimétricas, velo azul blanquecino o puntos irregulares orientan hacia malignidad. Un dato a tener en cuenta: cuando un halonevus aparece por primera vez en un adulto mayor de cuarenta años, la recomendación es valorar la lesión con especial atención, ya que en ese grupo de edad la aparición de novo es poco habitual y el riesgo de que la lesión central sea un melanoma es mayor. De Richard Lightburn Sutton, dermatólogo estadounidense que describió el cuadro en 1916 bajo el nombre de leukoderma acquisitum centrifugum. El sinónimo más extendido es halonevus, que alude directamente al anillo blanco que rodea al lunar. Sí. Ambos procesos implican una destrucción inmunitaria de melanocitos, y no es raro que coexistan en un mismo paciente. Se han descrito antecedentes familiares de vitiligo con mayor frecuencia entre los portadores de halonevus, aunque la mayoría de personas con un halonevus no desarrollan vitiligo generalizado. No. El halonevus es benigno y en la mayoría de los casos se resuelve espontáneamente con el paso de los años, recuperando la piel su pigmentación normal. Lo relevante es asegurar que la lesión central sea efectivamente un nevus melanocítico común y no un melanoma en fase de regresión, distinción que se realiza mediante dermatoscopia. Sí, y de hecho no es infrecuente. Un mismo paciente puede presentar halos alrededor de dos, tres o más nevus, generalmente en el tronco. La aparición múltiple refuerza la interpretación de que se trata de un fenómeno inmunitario sistémico, no de un problema local de un nevus aislado. Si desea ampliar información sobre nevus melanocíticos y fenómenos inmunitarios cutáneos, puede consultar estas definiciones del Diccionario médico:Qué es el nevus de Sutton
Respuesta inmunitaria y destrucción melanocítica
Evolución natural del halonevus
Diferenciación con el melanoma en regresión
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "nevus de Sutton"?
¿Tiene relación con el vitiligo?
¿Es peligroso?
¿Pueden aparecer varios halos a la vez?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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