DICCIONARIO MÉDICO
Mycobacterium avium
Mycobacterium avium es una micobacteria ambiental, presente en el agua, el suelo y el polvo, y la especie principal del llamado complejo Mycobacterium avium. Ese grupo de bacterias emparentadas causa la mayoría de las enfermedades humanas por micobacterias no tuberculosas. Su nombre recuerda que se aisló primero en aves, y algunas de sus subespecies siguen siendo patógenos de animales. Mycobacterium avium Bacilo aviar; complejo Mycobacterium avium (MAC) Tipo: bacteria Morfología: bacilo ácido-alcohol resistente, aerobio, de crecimiento lento Transmisión: ambiental (inhalación, ingestión); no se considera transmisible entre personas Reservorio: ambiental (agua, suelo, polvo) y animal (aves, cerdos, rumiantes) Patogenicidad: oportunista (algunas subespecies, primarias en animales) Enfermedades: linfadenitis, infección oportunista Es una bacteria del género Mycobacterium, la micobacteria no tuberculosa que con más frecuencia se aísla en animales y en personas. El epíteto avium es el genitivo plural del latín avis y significa «de las aves». No es casual. La especie se aisló por primera vez en 1890 en una gallina con una enfermedad cavitaria muy parecida a la tuberculosis, y el nombre científico lo publicó F. D. Chester en 1901, en su manual de bacteriología determinativa; la cepa de referencia procede de una gallina. Los primeros casos humanos no se identificaron hasta la década de 1930. Durante mucho tiempo se habló de ella en compañía de su pariente más próximo, Mycobacterium intracellulare, hasta el punto de que ambas se agrupaban bajo la etiqueta de complejo avium-intracellulare. La biología molecular ha ido añadiendo miembros al grupo y hoy se prefiere la expresión complejo Mycobacterium avium, abreviada MAC por sus siglas en inglés. Sus dos pilares clásicos son M. avium y M. intracellulare. A ellos se han sumado especies descritas con técnicas genéticas, como M. chimaera, M. colombiense, M. marseillense o M. timonense, cuya distribución ambiental y cuyo peso clínico apenas se conocen. La excepción es M. chimaera, protagonista de un brote internacional de infecciones asociado a los equipos de control de temperatura empleados en la cirugía cardiaca. Dentro de la propia especie M. avium se distinguen cuatro subespecies, con huéspedes y comportamientos muy diferentes. M. avium subsp. avium produce la tuberculosis aviar, una micobacteriosis mortal en las aves; silvaticum afecta sobre todo a las palomas; paratuberculosis es el agente de la paratuberculosis de los rumiantes, una enteritis crónica y progresiva que causa importantes pérdidas en las explotaciones lecheras. La cuarta, hominissuis, es la que interesa en medicina humana: una bacteria ambiental muy diversa desde el punto de vista genético, que se comporta como patógeno oportunista en personas y cerdos (de ahí su nombre, «del hombre y del cerdo»). Las otras tres son, en cambio, patógenos obligados de animales. La subespecie paratuberculosis arrastra además un debate antiguo. Se ha estudiado su posible relación con la enfermedad de Crohn en el ser humano, una hipótesis que sigue sin confirmarse. Es un habitante habitual del suelo, del agua y del polvo, y en la naturaleza son frecuentes las infecciones silenciosas en aves. El ser humano la adquiere del ambiente, por inhalación o por ingestión, y no por contagio directo de otra persona, una diferencia de peso con el bacilo de Koch. Las infecciones por el complejo M. avium adoptan tres formas principales. La primera es una enfermedad pulmonar crónica, que en su presentación clásica se parece a la tuberculosis y predomina en personas con enfermedades respiratorias previas. La segunda es la linfadenitis cervical de los niños pequeños, en la que M. avium es hoy la especie responsable con diferencia. La tercera, la infección diseminada, afecta sobre todo a personas con inmunodepresión grave y fue especialmente frecuente en pacientes con sida. Una variante pulmonar tiene nombre literario. En 1992, Reich y Johnson describieron seis mujeres de edad avanzada, sin enfermedad pulmonar previa, con una afectación limitada al lóbulo medio o a la língula, y la llamaron síndrome de Lady Windermere, por la protagonista de la comedia de Oscar Wilde El abanico de Lady Windermere. Su hipótesis era que la costumbre de reprimir la tos por decoro favorecía la retención de secreciones en esas zonas mal drenadas del pulmón, donde el complejo M. avium acababa por asentarse. Ambos grupos pertenecen al mismo género y pueden producir lesiones pulmonares parecidas, pero son organismos de naturaleza distinta. El bacilo de Koch es un patógeno estricto que pasa de persona a persona; M. avium es un microbio ambiental que aprovecha defensas locales o generales debilitadas. Los miembros del complejo tuberculoso se transmiten por contacto directo con un huésped infectado; los del complejo avium, desde el suelo, el agua o el polvo. «De las aves». Es un genitivo plural latino y recuerda que la especie se aisló por primera vez en una gallina. La sigla inglesa del complejo Mycobacterium avium: un grupo de micobacterias ambientales muy parecidas entre sí, encabezado por M. avium y M. intracellulare, responsable de la mayoría de las enfermedades humanas por micobacterias no tuberculosas. Por el personaje de Oscar Wilde. Sus descriptores, Reich y Johnson, eligieron el nombre en 1992 para sugerir que el origen del cuadro podía estar en la delicadeza de unas pacientes que evitaban toser y expectorar. No se considera así. Las personas se infectan a partir de fuentes ambientales como el agua, el suelo o el polvo.Qué es Mycobacterium avium
El complejo Mycobacterium avium
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedades produce
Diferenciación con el complejo Mycobacterium tuberculosis
Preguntas frecuentes
¿Qué significa avium?
¿Qué es el complejo MAC?
¿Por qué se llama síndrome de Lady Windermere?
¿Se contagia de persona a persona?
Referencias
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